Monday, July 14, 2014

Nataly

Jhonnatan no tiene trabajo, solo se está cachueliando; el invierno le ha perjudicado con las obras y en casa discute con su mujer porque no les alcanza para pagar las deudas que han contraído con el banco.

Además su madre le ha pedido que se vaya de su casa; que es tiempo que viva solo con su familia. Ella piensa que de esta manera él madurará y terminarán los problemas con Camila.

¿Un par de chelas? – Jhonnatan le sonríe a Mario. ¿Tienes para la primera botella? – Mario le sonríe a su amigo. Sí, siete soles aquí. ¡Vamos!

Van al mismo lugar que frecuentaban años atrás, un bar con una rocola.

Esta es buena – Jhonnatan elige “Después de ti” de Alejandro Lerner y la gente que está más sintonizada con la cumbia los miran. ¿Sigues enamoradizo cholo? He cambiado bastante cholo – Mario recuerda a Elizabeth, que ella es la única que ha usado el diminutivo cholito con él. Qué bueno chino, ¿o sea no hay trampa? – Mario sabe que Jhonnatan no puede estar sin una “trampa”. Ya un año que le soy fiel a Camila, y no es porque falte oportunidad; lo que pasa es que creo que ya he madurado. ¿Cómo así? Escucha cholo, en una chamba he conocido una flaquita de 19 años, imagínate es una chiquilla bien rica ya, y me ha dicho así de la nada, que le gusto y que estaría conmigo. ¿Y tú, qué le has dicho? Nada, la he ignorado porque no quiero tener problemas con Camila. Me parece bien. ¿Y tú sigues de pajero? Ya huevas, no te he contado que llegó Elena.

Jhonnatan siempre tuvo sus dudas con respecto a Elena, a pesar que siempre se veía muy santificada; tenía unos gestos y se aislaba mucho del resto de la iglesia por lo que no le podía agarrar confianza.

Creo que estás cagao con Elena. Yo también pienso lo mismo – Mario pide un par más, no ha usado los siete soles de su amigo, piensa en pagar un taxi para que lo lleve a su casa -, pero es lo que me ha tocado. Pero, ¿y Elizabeth? No existe, es una ficción literaria. Ya huevón, me vas a decir qué es tu novia imaginaria, como tus amigos Sebastián y Antonio. Sí chino, Elizabeth no existe – Mario piensa que Elizabeth saldrá de su mente y corazón una vez que se vaya de Lima y que podría pasar como cuando era niño, y creaba personas imaginarias; quizás eso sea Elizabeth, una creación de su imaginación. A ver dame tu celular – Jhonnatan toma un vaso seguido. ¿Para qué?, nadie agarra mi celular; ni que fueras mi flaca – solo se lo ha permitido a Elizabeth. Ya huevón, dámelo. Está bien – Mario entrega el celular y Jhonnatan revisa la lista de contactos -, ya vez no hay nadie con ese nombre. No huevón, puede ser que no se llame Elizabeth, a ver, puta tienes un montón de llamadas de: Eddy, Adelayda, William, Julio, Máximo, Vanesa, Nataly, etc.; una de estas flacas debe ser, ¿quién es Nataly? Es la secretaria del estudio donde trabajé en vacaciones. ¿Y Adelayda? Es una amiga de la universidad. ¿No me digas que Elizabeth es Máximo? Ya ves huevón, ya estás borracho.

Se acercan a la rocola, Mario quiere elegir una de Corazón Serrano, pero recuerda que a Elizabeth no le gusta así que busca una de William Luna. Las canciones que pone Mario le hacen pensar a su amigo que Elizabeth si existe.

Eres un huevón cholo, a veces me da ganas de sacarte la mierda. ¿Por qué Chino? Porque tienes todo para ser feliz y se te ocurre irte de tu casa, enamorarte de la mujer de tu mejor amigo, y ahora paras sufriendo por una ficción literaria. Pégame Chino. ¿Quieres? Sí, sácame la mierda, eso es lo que me merezco. Te vas a poner a llorar huevón. Sí me pegas como le pegaste a ese pata en las rejas, no voy a llorar porque me voy a quedar inconsciente.

Jhonnatan se pone a llorar.

¿Qué fue Chino? – Mario se sorprende -, oe Chino, ¿qué fue?, así no me vas a pegar. Nada huevón, es que Camila no entiende que me mato todos los días para sacar plata y me molesta por cualquier cosa; y mi mamá quiere que me vaya de la casa, como ya tengo mi casa quiere que me vaya allá; pero si me voy ya no tendré su apoyo y me las veré solas y eso me da miedo. Pero así es la vida Chino. Sí, pero Camila me jode mucho y no quiero vivir con ella. Entiéndela, después de todo lo que pasó, claro que no va confiar de la noche a la mañana. Me saca en cara todo, hasta del plato de comida que yo compro, me saca en cara de lo que como.

Mario pide dos más, pero la señorita que los atiende ya no quiere venderles.

Señorita, mi pata y yo no nos vemos desde hace un año, no sé si se recuerda de nosotros, nosotros siempre hemos venido por aquí y no somos faltosos, un par más por favor. No joven, ya estamos cerrando, está cerrado el local y tu amigo está mal. Le prometo que no le vamos a molestar, además hemos puesto para dos canciones más y todavía no llega nuestra canción. Ya está bien, pero solo le vendo una.

A esa flaca le haría el amor, pero tendría que ponerle una bolsa en la cabeza - Jhonnatan se seca las lágrimas. Huevón respeta. Sí huevón, hace rato que te está cobrando ocho lucas por botella. Es que ya son más de las once, ya no atienden. Y por qué el bar está lleno.

La chica trae la botella, la destapa y pone en la mesa, vuelto doce soles de veinte. Mario se molesta y le exige el sol que falta, porque la botella está siete.

Pero te he dado tu vuelto, allí tienes tus trece soles – la chica es muy cínica. Pues aquí cuento muy bien señorita, yo soy profesor y soy muy bueno con los números: uno, dos monedas de un sol y un billete de diez soles; ¿cuánto es eso?, son doce soles; usted debe darnos trece soles. Ay me he equivocado – la chica lo dice con una sonrisita burlona -, aquí tiene profesorcito.

Los dos se van abrazados, Mario para un taxi y regatea; está con la idea que todos quieren aprovecharse de su estado de alcoholismo y no quiere dejarse sorprender. El tercer taxi le acepta ocho soles hasta Chimú, con una parada en la Av. Universal para dejar a Jhonnatan. En el trayecto Mario cranea cómo puede ayudarle a su amigo. 

Sunday, July 13, 2014

Chaufón

 ¿Y quién es Elizabeth? Ella es una amiga muy especial. Cuando vi los post que le dedicabas, me sorprendió; años que estabas enamorado de Elena y de pronto cambiaste así por así. Claro que no fue de la noche a la mañana; Elizabeth es muy especial, la amo, en verdad la amo; pero eso sí, sobre todo la respeto.

Mario quisiera contarle lo que sufre por este nuevo amor, pero prefiere hablar lo bueno de Elizabeth.

¿Y cómo es ella? Es linda, es una persona muy especial, si la vieras, siempre está contenta, siempre sonríe y es muy generosa; no es de aquellas que se quieren aprovechar de uno. Pero nadie se ha querido aprovechar de ti. Lo digo por Karla, recuerdas que te paraba sangrando. Sí cholo, Karla fue un trance en mi vida; pero ya pues ahora estoy más tranquilo. Bien merecido te lo tenías por estar de picaflor.

Hace casi un año que Mario no veía a Jhonnatan; y todo esto le parece muy curioso; justo cuando Elena vuelve, Jhonnatan y Henry regresan a su vida. Está contento de volver a ver a su amigo.

¿Y has vuelto a ver a Elena? Sí, justo ayer estuvo conmigo. ¿Y en qué quedaron? Se separó de Henry, vive sola prácticamente; estoy preocupado porque Henry se agregó a mi facebook; no ha escrito nada, pero me supongo que es por Elena. Mira, si pasa algo, si te quiere molestar, pásame la voz, yo voy y le hago el pare. Gracias – Mario le parece increíble que haya pasado tantos años y Jhonnatan siga con los mismos gestos de cuando eran adolescentes -, pero Henry ha sido mi mejor amigo y aunque pasó lo que pasó él sabe que no fue mi culpa; yo estuve con Elena cuando ya se habían separado. Bueno cholo, yo a Henry no le respeto más que a ti; si él se mete contigo también se mete conmigo.

Mario paga la cuenta, son 28 nuevos soles.

¿Cuánto salió? 28. ¡Tanto!, ¿por qué tanto? – Jhonnatan le pregunta a la cajera y le quita la boleta a Mario -, te han cobrado cinco soles la gordita; estos son unos estafadores, si la gordita en cualquier restaurante está tres soles. Ya, déjalo, estoy pagando yo. No huevón, estos son unos estafadores – Mario no le hace caso y se retira del restaurante.

Van caminando, por la Carretera Central, Jhonnatan sigue con la idea que les han cobrado demasiado.

¡Ya olvídalo!, yo te he invitado. ¡Qué me estás sacando en cara! No es eso, sino que estás allí haciendo escándalo por un sol. No cholo, no es un sol, son dos soles que te están cobrando de más. Lo que sea, el lugar ha estado bueno y lo vale. Mejor nos hubiésemos ido a comer chaufón. Pero eso te estaba diciendo, pero tú insististe con la pizza. Tenía que aprovechar pues, tú no vienes así nomás. Sí huevas, bien que eres tú que no contestas el celular; ya no hay que discutir por dinero, menos ahora que estoy a las justas y no quiero arrepentirme de haber pagado.

Jhonnatan quiere molestar a Mario.

Tienes razón, cuando pague mis deudas, yo te voy a invitar como cuando antes. ¿Tú cuándo me has invitado? Oe me estás sacando en cara, claro que te he invitado, no te recuerdas que las chelas las ponía yo. Claro, tú siempre ponías la primera botella y luego yo tenía que poner el resto. Nada huevón, no te recuerdas cuando te invitaba chaufón. Pues no, no me recuerdo. Ya vas a ver, a penas pague mis deudas te voy a callar la boca.

Si quieres saber un poco más de Jhonnatan, aquí lo tienes.

Saturday, July 12, 2014

Paula

¿Llevas a Jesús en tu corazón? Yo soy agnóstico. Entonces déjala, es basura, es más problema de lo que vale. ¡Cómo puedes hablar así!, te recuerdo que me dejaste hace casi un año. Me fui a trabajar; ¿no vas a dejar de jugar a la carta de la víctima del sadomasoquismo? No te equivoques, es solo el masoquismo. Yo sé lo que es realmente, lo que quieres es vengarte de mí; inventas este sentimiento por la basura esa para vengarte de mí; simplemente deja de ser tan orgulloso, ¡supéralo!

Sebastián mira a Elena sorprendido, pareciera que no es la misma mujer que conoció en la avenida Universal, aquella mujer que oraba los sábados y que lloraba cuando su hijo estaba enfermo; se ha puesto furioso porque ha llamado a Elizabeth, basura.

¿Qué pasa Elena?, ¿no querías volver a verme?, ¿no decías que no voy a encontrar a nadie que me ame como tú?, ¿cómo cambian las cosas verdad?, ahora vienes corriendo llorando a buscarme porque nunca vas a encontrar a nadie tan bueno como yo. Sí - Elena abraza a Sebastián, él la abraza e imagina que está abrazando a Elizabeth.

Te amo – Elena le dice entre sollozos. Está bien, solo tienes que irte de aquí – Sebastián piensa que no podrá hacerle el amor -, ya se terminó Elena; ahora solo somos amigos.

Elena le da un beso, él reacciona, lleva tiempo en abstinencia. Se besan, ella le desabotona la camisa y él le quita la chompa, se van desnudando de a pocos.

¿Apago la luz? – Sebastián quiere apagar la luz porque de esa manera le será más fácil hacerse la idea que le hace el amor a Elizabeth. No, quiero verte desnudo. Se echan en la cama, y ella le pide para dormir por un momento.

En la cama, desnudos, Elena se queda mirando a Sebastián como antes él lo hacía con ella.

¿Qué tanto me miras? Que te vez muy bien desnudo – Sebastián se levanta y quiere mostrarle algunas fotos de facebook. Espera, en mi maleta llevo una laptop. ¿Es tuya? No, es de Verónica, pero la trabajo yo. ¿Les va muy bien no? Sí, Verónica está muy contenta, terminamos este contrato y ya nos viene otro para Arequipa. ¿Cuánto tiempo te quedas? El viernes estoy viajando de frente a Arequipa; si vienes puedo pedir un tiempito para ir a Cusco como lo querías hacer. No, no puedo, gasté todo el dinero en lo de mi papá. Ahora yo te puedo ayudar con algo. Muchas gracias, ya bastante has hecho con devolverme lo que me debías y comprarme las zapatillas. ¿Te gustaron? Claro – en realidad no le gustaron.

Sebastián escribe la contraseña del Wi fi – Elizabeth2014 -, abre su facebook y le muestra las fotografías de Elizabeth. Dime, ¿quién de todas te parece mejor? – Sebastián piensa que Elena no reconoce a Elizabeth. Ella, me parece agradable su rostro, parece una niña – Elena es buena con Sebastián, señala a Elizabeth y la elogia. ¿De verdad? Sí, es bonita, se la ve graciosa. ¿Pero qué me dices de la que lleva traje? Esa chica es guapa, pero prefiero a la gordita, se ve más amigable. Ella es Elizabeth. Sí, lo sé.

Sebastián le enseña una serie de fotografías y Elena se va incomodando.

¿Y no tienes ninguna fotografía mía? Tú no tienes facebook. Pero me tomaste unas fotografías el año pasado. Sí – Sebastián saca un libro de su mesita de noche y allí tenía una foto impresa de Elena -, mira, aquí estás con mi chompa. Jajajaja – Elena recuerda que en una noche de frío Sebastián le ofreció su chompa y no lo devolvió. ¿Y dónde está mi chompa de Freddy krueger? Te voy a mandar una chompa, pero esa ya no te puedo devolver. ¿Por qué? La estamos dando buen uso. ¿Qué estás haciendo con mi chompa? Solo sabrás que le damos buen uso – Elena piensa que ahora mismo uno de sus colaboradores ha de estar trapeando con esa chompa.

Sebastián le pide que se ponga boca abajo y le acaricia con su lengua la espalda; ella esta delgada, muy delgada, como siempre le ha gustado. Piensa en lo gracioso que será tener a Elizabeth, que es rolliza, que ha de tener cintura redonda y que ha de pesar más.

Hacer el amor con Elena le ha dado mucho ánimo, necesitaba hacer el amor.

¿Te recuerdas cuándo hablábamos de filosofía? Claro, cómo no me voy a recordar esa vez que me dejaste estúpida:

¿Dios quiere lo bueno?
Sí, claro que sí.
¿Entonces Dios no es bueno?
¿Por qué dices eso?
Porque si Dios quiere lo bueno, es porque él no es bueno; cómo podría querer algo que él es.

---
Se cambian, y antes de apagar la laptop, Sebastián le pide a Elena una canción para postearlo en su facebook.

Pon Jesse y Joy, “La de la mala suerte”. No, nada que ver, cómo voy a poner eso en mi muro; mis amigos me van a molestar. Bueno, a ver busca Paula de Zoe – escuchan la canción. Me gusta – Sebastián postea con un mensaje para Elizabeth. 

Friday, July 11, 2014

Antonio se levanta

Antonio recuerda a su amigo de la universidad y piensa que estará triste porque perdió la selección naranja; pero también se contenta porque Arturo ha perdido sus cien soles. Carmen mira que no ha probado nada, piensa que quizás el lomo le ha salido mal.

¿No te gusta? Perdóname Carmen, pero no tengo hambre; en la mañana estuve en Chosica y comí algo. ¿Qué comiste? – Carmen se preocupa. Comí una empanada y un helado. ¿Para qué fuiste a Chosica? Para distraerme un poco, tengo estrés. ¿Y has ido al doctor? No, ¿para qué? ¿Entonces cómo sabes que tienes estrés? Porque me siento estresado.

Carmen le hace cosquillas e intenta desestresarlo, pero Antonio recuerda más a Elizabeth; ella es la única que le ha hecho ese tipo de cosas.

¿No te gustó? Tengo que irme, voy hacer un trabajo; gracias y nuevamente perdóname, estoy seguro que ese lomo está muy bueno; pero ahora no tengo apetito. Entonces llévatelo, lo voy a colocar en un taper. Está bien.

Elena le estuvo llamando, le timbra para que ella le llame. La habitación está oscura porque apagó las luces y cerró las cortinas. Piensa que es muy egoísta con Elena, así que decide interesarse un poco por ella. Pone el altavoz del celular para poder hablar mejor;

Elena, discúlpame por no contestarte, dejé el celular en la cama y me fui a comer algo – Antonio se quita la ropa y se echa en su cama. Ya loquito, ¿y cómo estás? Bien – lo dice sin ganas -, ¿y tú cómo estás? Estaba molesta contigo, porque te olvidaste de mi cumpleaños, pero ya se me pasó. Es el primer año que se me pasa, los otros años eras tú quien me pedía que lo olvide; ¿qué hiciste? Pues, aquí con los compañeros de trabajo, compraron una torta, me cantaron el happy birthday y muchos abrazos. ¿Te abrazaron tus colaboradores? Claro, uno de ellos me abrazó tan fuerte que parecía que me iba romper los huesos. Qué bueno que no lo vi, me hubiese muerto de celos. ¿Por qué? – lo dice muy interesada. Porque soy un inseguro.

En realidad Antonio no piensa en lo celoso que podría ponerse al ver que abracen a Elena, sino que imagina en cómo la han de abrazar a Elizabeth en el día de su cumpleaños, y cuán celoso se pondría si la viera así.

¿Estás allí? Sí – Antonio recuerda que Elizabeth le dijo que la línea de claro dura más. ¿Y cómo estás ahora mismo? Estoy en la cama, desnudo – a Elena siempre le gustó verlo desnudo. ¿Tan temprano en la cama? No tengo ganas de nada.

Antonio se puso a llorar, piensa en las veces que Elizabeth abraza y besa a William, piensa en todos los hombres a quien se entrega y que ahora mismo hace el amor con un desconocido.

No llores, ella no vale la pena. No Elena, Elizabeth si lo vale; si no lo valiera, no me fijaría en ella – Elena no sabe a lo que se dedica Elizabeth. Pero no te ama; te podrá querer como a un amigo, pero nunca te amará. ¿Cómo tú?, ¿te recuerdas cuántas locuras hice por ti? Pero tú sabías cuál era la situación.

Elena odia tremendamente a Elizabeth y desea que se aleje de la vida de Antonio. Solo la ha visto un par de veces al lado de él, y aunque tiene un rostro agradable, la ha odiado desde que Antonio le dijo que se había enamorado de ella.

¿Y qué comiste? Nada, no tengo hambre. ¿Por qué? Porque no he visto a Elizabeth, porque ya no me escribe, no le interesa mis mensajes. Déjala, no tiene caso que insistas. No puedo, no puedo. ¿Por qué Antonio? No lo sé Elena, no lo sé; cuánto quisiera no sentir esto… no sabes cuánto deseo volver atrás cuando te amaba. Me da mucha pena la situación en que te encuentras, quisiera estar en Lima para abrazarte y consolarte; sal de la cama y camina. Ya lo hice en la mañana, ya no puedo caminar más, ya no puedo más. No te pongas así, levántate, no permitas que esto te perjudique. Ya lo permití, no puedo, no quiero, ya no quiero nada. ¿Ya no me amas verdad? No – Antonio llora al decir esto. ¿Pero me quieres? Sí, te quiero mucho Elena, eres la única que me consuela. Entonces si me quieres, levántate, come y sigue adelante, no te dejes vencer por esto; voy a cortar, viene mi supervisor. Chao Elena.

Antonio se levanta llorando, siente el frío - el invierno se ha intensificado -, abre el taper y come. Carmen siempre ha cocinado muy bien, pero este lomo no tiene sabor.  

Thursday, July 10, 2014

Antonio quiere que gane Argentina

Adelaida llama a Antonio con un pretexto.

Quería saber si el profesor colgó la separata en el campus. ¿Pero no lo has visto en tu campus? No, no lo veo. Entonces no debe estar. ¿Y qué haciendo? – Adelaida quiere continuar conversando con Antonio -. Nada, aprovechando en limpiar mi cuarto y luego me pongo a leer el libro de Roxin – Antonio miente, porque en realidad está escuchando música viendo las fotos de Elizabeth. ¿Te puedo visitar? – Adelaida quiere verlo y se arriesga. No, lo siento, pero voy a salir más rato a comer en la casa de mi tía – no tiene planes de salir, pero tampoco quiere ver a nadie, salvo sea Elizabeth. Bueno – Adelaida pone su voz seca -, entonces nos vemos en la universidad.

Antonio se siente mal porque no puede corresponder a Adelaida. Baja a comprar agua mineral. Camina hacia la avenida Chimú porque no quiere comprarle a la señora de la esquina, se encuentra con Carmen quien le hace el habla.

¡Antonio! – Carmen se emociona -, ¿y ese milagro que se te vea? Es que hoy no tuve clases. Habías quedado en venir a visitarme, qué ingrato te has vuelto. Perdóname, pero he estado muy ocupado, igual sé que te debo un chaufa. Ya pues entonces aprovechamos. Ahora no tengo hambre – piensa que sería mejor pagarle ahora la deuda -, está bien; te invito el chaufa, pero yo no comeré. No, mejor vamos a mi casa, hoy he cocinado, te invito lomo. Pero no tengo hambre. Vamos, solo un rato; ¿no quieres ver el partido conmigo? – Carmen le pone una cara de niña. Está bien, tú invitas el lomo y yo la Inka Cola.

Carmen se pone muy contenta, le coge del brazo, y le comenta lo frío que está el día. Antonio, se pone pensativo porque Carmen es tan cariñosa como Elizabeth; nada más que Carmen quiere algo más que amistad. Llegan a la casa que está en el parque de la Iglesia. Cuando se limpian los zapatos para entrar, Carmen nota que Antonio lleva yanquis. ¿Y por qué estás con yanquis? Ayer estuve conversando con un compañero sobre mi estilo huachafo de vestir y me recordé que tenía estos yanquis. Sí pues, recuerdo lo lacra que ibas a la universidad – ríe -, a parte de los yanquis llevabas una camisa roja a cuadros y todos pensaban que eras socialista. Pero se equivocaban porque no podía ver un estudiante más liberal que yo.

Antonio quiere que triunfe Holanda para que su amigo de la universidad – que ha apostado por ese equipo – gane. De pronto le llama Arturo, su ex compañero de trabajo.

Hola Arturo, ¿estás viendo el partido? Claro, hoy la Naranja Mecánica nos va dar jugo, he apostado cien soles. Yo también espero que gane los holandeses. Ah y por cierto, ¿vas a Cusco? No cholo, no puedo porque tengo que pagar en agosto la universidad y quiero cumplir con un proyecto. Pero, ¿cuánto te puedes gastar en Cusco? Estaba pensando en ochocientos, viajando como mochilero. Mínimo si te vas de mochilero; pero la grati pues. No tengo grati, solo un bono. Asu qué feo, en cambio a mí me dan grati, encima me van a dar en agosto utilidades. Qué bien por ti. Además, como terminó mi contrato me dan liquidación y luego un bono por nuevo contrato; así que voy a estar bien cargado.

Arturo es ingeniero y desde que se graduó le ha ido muy bien, pero también ha cambiado. Ahora siempre está comentando del poco tiempo que tiene para gastar el tanto dinero que gana.

Yo que tú me voy a Cusco como sea, yo sí voy a Cusco para ver a Elena, tengo que aprovechar las fiestas, ¿no quieres que la salude de tu parte? No hace falta cholo, yo converso con ella casi todos los días – Antonio se incomoda por lo superficial que es Arturo, pero igual quiere ser amable con él. Ah ya, bueno, voy a un chaufa para ver el partido, tú lo ves por Internet, ¿verdad?. No lo voy a ver en un plasma de veinte pulgadas – Antonio mira el televisor que tiene enfrente. Con razón paras misio, ya te compraste un plasma y no tienes para pagar la universidad. No nada, estoy en la casa de una amiga y ella tiene un plasma aquí en su sala. Ya, entonces apretar que  hoy tiene que ganar los Naranja. Eso espero. ¡Qué!, ¿también has apostado? No. Ya decía yo, no debes arriesgarte, porque si apuestas seguro que apostarías tu comida del mes. No me gusta apostar Arturo – Antonio se incomoda. Hoy se incrementa mi patrimonio, jajajaja… nos vemos en Cusco, ha perdón, no irás, ya nos vemos cuando vuelva a Lima. Chao.

Antonio ahora quiere que gane Argentina. 

Wednesday, July 9, 2014

Dichoso de amor


Lo poco que te tengo es suficiente para quererte.
Por lo que soy tu tan firme y rendido amante.

----
Soy dichoso,
Cuando loco,
En extremos de amante,
En mi casa y en la calle,
Gasto finezas de amor,
Para ti.
----

Te pedí un beso,
                            Y de eso,
                 Menos quieres darme,
        Esperaré, aunque he de sentarme.

Tuesday, July 8, 2014

El profesor de la cuadra

Julio conoció a Sebastián a raíz de una exposición que le pidieron en Cibertec. Como no sabía abordar el tema, su madre le dijo que pida ayuda al profesor del barrio.

Julio tiene un poco de vergüenza, piensa que quizás Sebastián tenga otros asuntos o pueda pensar que es un tonto que no sabe hacer una presentación para una exposición. Toca el timbre y sale Norma, ella le dice que Sebastián no vive con ellos, sino que vive en la otra cuadra en un cuarto alquilado, pero le da su celular.

Hola Sebastián, soy Julio, un vecino de tu cuadra; quería pedirte un favor. No hay problema, estoy en la vecina María en el segundo piso, mi ventana es con puerta a la calle. Sí, estoy abajo.

Sebastián baja, le saluda y no tiene ningún inconveniente en hacerlo pasar a su habitación.

Gracias – Sebastián le sirve un vaso con agua -, mi tema es el “Mapa conceptual”, es para mi curso de metodología y me han pedido utilizar dos programas. Yo utilizo el Cmaps Tool y el XMind, son sencillos. Por el programa no hay problemas, lo que pasa es que quiero saber cómo se hacen los mapas conceptuales, cuáles son los criterios para hacer un buen mapa conceptual y que me des ejemplos y me digas cómo puedo exponer. Está bien, yo te enseñaré, creo ser bueno haciendo este organizador. ¿Cuánto me cobras? – Julio espera que el monto de la clase no sea más de diez soles porque solo lleva esa cantidad. Nada, no te preocupes. No, de verdad, dime cuándo cobras, yo te pago – Julio insiste. Nada Julio, estoy para ayudarte – Sebastián se sorprende de su desprendimiento, necesita dinero, sin embargo no le cobra nada a ese chiquillo.

El tiempo se pasó rápido, Julio se emocionó con la explicación digerible de Sebastián.

Muchas gracias, ahora sí podré hacerlo, esta exposición es para el día miércoles, estaba preocupado porque no me salían los mapas; pero con lo que tengo aquí ya es más que suficiente. Qué bueno, dime, ¿en Cibertec puedo estudiar solo algunos programas o estoy obligado a meterme en una carrera técnica? ¿Qué quieres estudiar? SPSS. Pues sí, puedes estudiar ese programa como un curso libre. ¿Puedes preguntar por las tasas de ese curso? Claro, mínimo después de esta ayuda. Ya pues, entonces me pasas la información, me escribes aquí – Sebastián escribe martae300@gmail. com. ¿Qué significa MARTAE? Ah, significa Movimiento Armado Revolucionario Túpac Amaru Eterno. ¡Asu! – Julio se sorprende y recuerda que algunos patas decían de Sebastián que era socialista. Mentira, el significado tiene que ver con mi nombre. Me lo suponía, ¿y por qué 300? Por los espartanos de las Termópilas - Julio recuerda que Sebastián es profesor de Historia -. Ya pues, yo te escribo.