Sunday, November 29, 2020

Carta Número 4 para Azul

Estimada Azul,

No sé cómo hacer, no sé cómo lidiar con tu ausencia. Pero ya me lo has dicho, no me quieres a tu lado como antes. Clarito me has recriminado sobre mi intensidad al buscarte. Sí, no lo puedo negar, hasta podrías haberme acusado de acoso. Perdón por eso, me lo merecería y confesaría que culpable soy. Pero ya está, ya está la distancia.

Me estoy haciendo el fuerte. Como te confesé, estoy saliendo con alguien, me ayuda a pasar el tiempo que quisiera estar contigo, no la estoy mintiendo, ella sabe que existes, sabe quién eres. Y por lo que le he contado de ti, simpática le eres.

Esta última conversación que sostuvimos fue un bonito momento, aunque era para hacer cuentas de otros, cualquier pretexto me vale como la cita que no me has aceptado. Y en la intensidad de la conversación, cuando tus ojitos se pusieron tristes, en ese momento quería abrazarte, no sabes cuánta fuerza desplegué para no hacerlo. Cuando tus hermosos ojos me miraron, sentí muy adentro, sentí la necesidad de mostrarte afecto, pero no sabía cómo reaccionarías, quizás me rechazarías violentamente y se confundirían más las cosas. Y por eso estoy aquí escribiendo con el dolor de mi corazón.

En nuestro secreto no concertado, tú sabes lo que te amo y yo sé que lo sabes. En este nuestro secreto, tú sabes que me tienes en tus manos, que me puedes pedir lo que quieras. Recuerdas mi llanto, ¿por quién lloraba?, lloraba por ti.

Atentamente,

Sebastián Rivas.








Tuesday, November 24, 2020

Héroe del Norte

 Esta es la historia de nuestro héroe
De grandiosa humanidad
Payaso de la vida
Que siempre sus dientes lucía
Más nostalgias amargas sufría.
 
Héroe enamorado
Que vino del llano
Al desierto de Lima
Para luchar en esta árida extensión
Por los suyos.
 
Los tres colores de su alma
Contrastaron con el rojo maduro
Del color de nuestros pechos
Más sus guerras de abrazos
Conquistaron la paz de nuestros brazos.
 
Nuestro hermano se hizo
En la lucidez de los días de locura
Trabajó junto a nosotros para la señora
Y fue parte del palacio de la aurora
Participando con nuestra pobre ventura.
 
Es el pobre migrante del norte
Compartiendo las tardes
Con los que venimos del Ande
Al extremo jactancioso
de la ciudad grande.
 
Este hombre de gran estatura
De mayor luz en los ojos
De una aparente superior fuerza
También suda y sangra
Ríe, juega, se cansa,
 
Y también llora.
 


Tú me dirás, cuándo vemos una película.


Thursday, November 19, 2020

El hijo de Azul

Azul no supo que hacer. Él tenía un cuchillo hechizo, con una hoja de unos 15 centímetros, oxidada y corroída. Apenas tenía filo. Él empezó a presionarle el cuello con el puñal artesanal y la obligó a subirse junto con él en el asiento trasero del auto.

Un momento después, el auto salió del centro, tomó la Evitamiento siguiendo la Panamericana Norte. En el kilómetro 34 se desvió hacia la derecha y siguió un camino de tierra. Azul pensaba que estaba en Puente Piedra, ella tiene una amiga que vive allí. Azul no podía ver al que conducía, estaba aterrada con la cabeza agachada, el que la tenía aprisionada del cuello, le tocaba el cuerpo con la mano que tenía libre y le preguntaba si antes había tenido relaciones sexuales con un peruano. Groseramente le dijo que era su día de suerte, que hoy tendría a dos peruanos solita para ella.

********

Azul llega cansada a su habitación, se quita los zapatos, las medias, los jeans, y va recordando lo sucedido. Le cae una lágrima, se echa a la cama tocando su vientre vacío. Muchas preguntas le vienen a la cabeza:

(-) ¿De quién era el niño?, ¿de José?, ¿de los violadores?, ¿de cuál de los violadores?

(-) ¿Es una mala mujer por matar al niño que estaba en su vientre?, ¿era acaso un niño o una niña?, ¿se puede hablar de un niño?, ¿no será mejor hablar de un feto?, ¿quizás sea mejor pensar en un feto para no sentirse mal?

(-) ¿Podrá ser madre?, ¿será que Dios le está diciendo que nunca será madre?

Sus hermosos ojos azules se quedan en un punto fijo de la nada. Quisiera tener a alguien que la ame en verdad, no sexo, ella quisiera que alguien en verdad la ame, que la acaricie, que la abrace, que le diga que no es una mala persona, que puede levantar la frente y no por un orgullo de plantarle cara a la dura vida, sino del orgullo feliz de que es una buena persona, pero no se siente así.


Cuando me llames, allí estaré. 








Tuesday, November 17, 2020

Afanado por ti

 
Y estos son mis días
Encerrado en una habitación
Vigilando tu partida
Esperando tu llegada.
 
Estas son mis largas jornadas
De trabajar haciéndote una casa
Para que cuando se pronuncien las arrugas
Aquí puedas descansar.
 
Trabajando me encontrarás
Despertando cansado de lo que hice atrás
Durmiendo en las primeras horas de otro día
Con todas mis fuerzas luchando por ti.
 
Me afano pensando que estaremos juntos
Temiendo qué dirás de este hombre que te adora
¿Qué le contarás a aquel que te enamora?
¿Acaso, orgullosa le dirás, ese por mi llora?




Sunday, November 15, 2020

Bulero

Dazta. Ese no es mi nombre, en realidad mi nombre es (…) No me gusta, prefiero que me llamen Dazta, creo que suena bien. ¿Por qué? Por el viedojuego, y también por la película del “Príncipe de Persia”.

Yo a Glados le conozco desde antes del colegio, lo encontré en primero de primaria. Me agradó al comienzo, pero luego me di cuenta que era un bulero[1]. Para cuando entro al colegio mi padre ya se había ido, me sentía débil y por eso fui una presa fácil para un bulero. En el barrio aprendí a pelear.

Para ese entonces Glados y Neutrón se hicieron mis amigos. Neutrón era alguien a quien admiraba, me parecía que era el que sabía de todo, sabía hablar bien, me gustaba su estilo de vestir, era canchero. Gracias a él me aficioné por la U. Con ellos jugábamos apanado, Neutrón era noble, porque cuando le tocaba hacerme apanado no me golpeaba duro, pero Glados aprovechaba, lo hacía muy duro. Neutrón se daba cuenta de la mala leche de Glados, él siempre me motivaba para que le haga el pare, pero yo siempre le contestaba que no me gusta pelear.

En la secundaria, la época de Salserín, recuerdo que la gente bailaba salserín, la gente quería ser Servando, Florentino, y yo no quería jugar porque me daba roche. Pero, ellos bailaban y se jugaban a salserín. Un día en la casa de Larry, los chicos estaban bailando, Neutrón quería ser Servando, y Glados también quería ser Servando, entonces Glados insiste y como Neutrón no se deja, él le empuja y se le va encima a pegarle, justo cuando le va tirar un puñete, grito a Glados y él me dice que la culpa lo tiene Neutrón porque fue quien comenzó. No me importó y le di un puñete y no me contuve y seguí dándole. No me daba cuenta del resto, Neutrón me contó, después, que Larry no hizo nada porque estaba más pendiente que no hagan caer su televisor.


Estoy escribiendo por ti.




[1] Alguien que se abusa de los demás porque se cree fuerte.

Tuesday, November 10, 2020

Tu tierra y la mía


 Mujer del llano serás
Yo soy hombre de cumbres nevadas
Tú vienes de sitios de encanto
Y yo he bajado de esas grandes montañas.
 
En tus tierras reposó el libertador
En las mías, ese mismo, luchó valiente
Eres orgullosa de tu estampa
Yo de mi humilde gente.
 
Sinfín de fiestas has celebrado
Con los colores de tu hacienda
Más yo duro he trabajado
Para que el señor no me reprenda.
 
Me desprecias porque soy indio
Porque tu color contrasta con el mío
En vez de aprovechar la oportunidad
Que te ofrezco mi fidelidad.







Sunday, November 8, 2020

Yo sería tu amigo

 

¿Cómo así me he dado cuenta
De lo bonito de tu ser?
 ¿Han sido tus ojos azules
O tu linda piel?
 
¿Cómo estúpidamente puedo estar
Pendiente de todo cuanto dices?
¿Cómo puedo pensar en los mil paralelos
De nuestra imposible historia juntos?
 
¿Qué hay de mi trabajo,
De mi esfuerzo para un futuro que no puede ser?
¿Será que cuando te conocí,
La razón perdí?
 
 
¿Qué harías tú?
¿Tendrías las fuerzas para soportar el desprecio?
¿Acaso no pedirías que se compadezcan de ti?
¿Acaso no harías lo que yo?
 
¿Tanto me puedo equivocar?
¿Y si todo fuese al revés?
Si fuera yo quien interpretaría tus gestos
¿Crees que sería indiferente a tu sufrimiento?
 
Sí no te amara
Y tú me miraras como yo te miro
¿Qué haría?
¿Haría algo?
 
¿Crees que sería tan malo de solo mirarte?
¿Crees que no te acompañaría?
¿Piensas que sería un miserable?
¿Que me aprovecharía de ti?
 
Si enamorada de mi estuvieras
Perdidamente como de ti lo estoy
Si fuera al revés las circunstancias
Te juro que sería tu amigo.


Hoy te vi, y estabas linda, muy linda.