Sunday, November 24, 2019

El tiempo de la vida


¿Y qué ha tomado en cuenta la vida?
O mejor,
¿Qué ha tomado en cuenta mi vida?
¿Qué ha tomado en cuenta tu vida?

Tu vida
No ha tomado en cuenta
Los fragmentos de mi tiempo
Los grandes pedazos de mi día

A mi vida
No le ha importado buscarte
Perdido el tiempo
No ha querido solucionarlo.

La vida
Que tiene miedo actuar
No ha tomado en cuenta
El tiempo que se nos va.





Tuesday, November 5, 2019

El niño que no miente


Sebastián mira fijamente la araña que está en la arista derecha de la habitación de los cuartos. Ariel le tiene en frente, se esfuerza por no gesticular algo que el docente puede entender como ofensivo, se mantiene firme, espera que le llegue la mirada escrutadora, el mal humor porque el salón está sucio o huele a huevos.

Sebastián olfatea arrugando toda la cara, alza la voz y, mirando fijamente a Ariel, dice; aquí huele a huevos. Ariel se quiere reír, pero no es conveniente, el “profe” lo dice en serio, es el olor de los huevos duros que comieron los de primaria y han dejado sus sobras por todo el salón.

(p) Imanaya cachanqui – Sebastián enérgicamente saluda.
(es) Imanaya cachanqui amauta – responden todos, con excepción de Victoria.
(p) ¡¿Y usted no sabe saludar?! – Sebastián alza el dedo acusador, nadie voltea, todos esperan repetir el saludo -, Imanaya cachanqui.
(es) Imanaya cachanqui amauta – se escucha con más fuerza.

Sebastián pide que formen las carpetas a manera de auditorio, saquen sus cuadernos y libros. Reniega porque los chicos están arrastrando sus carpetas y maximizan su dolor de cabeza. Se sienta, espera que su cabeza le funcione, piensa para qué está allí, se lamenta su suerte. Levanta la cabeza y mira seriamente a Gustavo para pedirle que se calle.

Gustavo se calla y hace que lee. Sebastián le molesta:

(p) ¿Y qué estás leyendo?
(g) Lo que pidió.
(p) Yo no he pedido nada.
(g) Estoy leyendo la clase de la semana pasada.
(p) ¡Qué bueno!, a ver podría explicarnos sobre el mercado de competencia perfecta – Sebastián recordó que el estudiante se evadió la semana pasada.
(g) No recuerdo – Gustavo le mira fijamente como amenazante.

Sebastián le da la espalda, y comienza su discurso.

¿Qué les he dicho del mercado de competencia perfecta?, les he dicho que no existe, como no existe nada perfecto en la tierra, el mercado de competencia perfecta no existe, es una ilusión, es como decir que existe un niño que no miente – dice esto último mirando a Flor, y le pregunta.

(p) ¿Usted ha conocido un niño que no mienta?
(f) No hay profesor – Flor responde con presunción.
(p) Ya ven, todos los niños mienten. Son mentirosos por naturaleza 

Sebastián continúa explicando las características del mercado de competencia perfecta...





Monday, November 4, 2019

El Tiempo Perdido


Estás contando el tiempo perdido
Ya casi dos años
Invirtiendo en verte
Para una sonrisa que les das a todos.

Algo de ese tiempo perdido
Por supuesto es mi culpa
Por temblar cuando te me acercas
Por no abordarte de frente.

No es el azar de los días
Nos encontramos todas las veces que puedo
Todas las veces que estás allí
Y las que no estás también quiero.

Porque cuando te veo
Pauso mis tiempos
Para cruzar miradas
Para tocar tu mano.






Friday, August 30, 2019

El Concurso


Sebastián timbra, una, dos y tres veces. ¿Estaré molestando?, piensa. Se apresura en alistarse para ir al encuentro de Estefany ya son las ocho y media, el concurso comenzará a las nueve.

Estefany mira el celular, se da cuenta de las llamadas de Sebastián, pero no responderá. Si no viene, no le responderé hasta diciembre, se promete.

Sebastián pide una leche con soya y dos panes con palta, sin sal y en pan integral como lo decidió la señora de los desayunos. Toma la leche de un tirón y se lleva los panes para comer en el viaje. Al salir ve un anciano que vende bolsas de basura, paga un sol por un paquete de diez bolsas que seguro contará, después, ocho.

El taxista es muy amable, pero va lento. Sebastián le pide permiso para servirse sus panes y le ofrece uno, el taxista – buena gente – no acepta y asienta a que continúe con su desayuno, mientras le va contando sobre sus cuatro hijos varones y la coincidencia que su amante – Sebastián deduce que es la amante del conductor – tiene cuatro hijas. Es que la vida debe ser complicada con cuatro hijos, por eso ese pobre hombre tiene que trabajar de mil oficios, es carpintero, vende chucherías en las campañas escolar y navideña y hace taxi. No es un hombre muy mayor para decir que viene de la generación que tenía tiempo, fácil tendrá cuarenta, pero no es egoísta con su tiempo, viaja como si estuviera con un amigo, y solo cobró veinte soles de cono a cono.

*****
(A) ¿Por qué Laura está molesta?
(E) No sé, ¿usted sabe director? – Estefany se hace a la desentendida.
(A) Laura dice que le has ofrecido dos puntos a los de primero para que voten por el video de tu pre.
(E) Es mentira…, les he ofrecido tres – hace mueca y le sonríe a don Aurelio, él también le sonríe cómplice.

Laura mira desde lejos a Estefany, la odia, siente que la odia, pero esta en la zona caviar, con la movida cultural, así que sonríe lo más hipócrita posible y mueve sus deditos saludando así nomás.
Don Rómulo saluda a los jueces, Estefany les va recordando los nombres, son personalidad, el gran arqueólogo sanmarquino, la escritora especialista en temas de género, el promotor del programa cultural Rupay Rupay, ya debería conocer a todos ellos, pero no le interesa, no le interesa la cultura, solo le interesa los réditos de una buena imagen de su corporación educativa.

(A) ¿Así que estos son los de la movida cultural?, no podré acompañarlos a comer, así que te encargas tú.
(E) Encantada – Estefany esta súper encantada, tendrá “la débito” para gastar como soberana.

Don Aurelio sube al estrado para dar sus palabras, Sebastián entra al auditorio, chocan miradas. Este pobre también será de la movida cultural, piensa don Aurelio. Me hubiese demorado un poco, ahora estoy obligado a escuchar sus simplezas, don Aurelio; le responde imaginariamente Sebastián.

Sunday, July 21, 2019

Cuzco


Sebastián está frente a su computadora, pensando en qué decir para el discurso de fiestas patrias. Piensa que debería tener un tema optimista. Mientras se decide escucha a Mon Laferte, le gusta mucho “Amárrame”. Suena el celular, es Elena.

(S) Hola Elena – le brillan los ojos.
(E) Ten buen día Sebastián. Te llamaba para recordarte que debes tomar tu medicamento. ¿Has hecho las sesiones?
(S) Sí…
Sebastián se queda en silencio para que Elena hable más, no le importa qué es lo que diga, solo quiere escucharla. Pero todo es silencio. El celular no registró la llamada.

***** 
(C) Ay no sabes, el Felipe casi casi fue padre.
(E) ¿Cómo así?
(C) Es que a su ex no le venía su mes.
(E) ¡Qué!, pensé que te referías a que Felipe casi se decide por ser sacerdote, cosa que sería raro porque no le encuentro vocación de religioso.
(C) Ay Elenita, qué vocación de religioso va tener el Felipe, es más, no creo que tenga un solo talento el pobre.
(E) No seas mala Camucha, Felipe es una buena persona, y creo que su talento está en servir.
(C) Para lo poco.

Camucha toma lentamente su “Machu Picchu”. Elena se ha servido una “algarrobina”. Están en el restaurante del frente de la empresa, es de noche y decidieron conversar para ver qué planes se pueden hacer por feriados largos.

En realidad Elena solo encontró ese pretexto para recordar sus fugases encuentros con el Caballero Blanco. Pero de qué encuentros piensa: de sus contactos visuales, de sus cortos saludos, de pedir un permiso y dar el permiso. Ya ha pasado un año que no lo ve, pero le recuerda mucho, todavía piensa que probablemente sea pariente de Henry.

(C) Ay Elenita, no sabes hija lo que me pasó cuando hice mi viaje al Cuzco. Ojos que lo digo así endentado “Cuzzzzco”, porque así se escribe según un importante lingüista limeño – Camucha recuerda la lección de su sobrino.

(E) ¿Qué te pasó? – Elena sonríe y hace como que demuestra interés.

(C) Ay no sé si contarte Elenita, tú eres mi jefa, pero sabes que hay mucha confianza entre tú y yo, y por eso te cuento, pero es algo bochornoso – Camucha se abanica con una servilleta.
(E) No te preocupes Camuchita, no creo que me puedas escandalizar más de cuando me enteraste de la traición que le hiciste a Javier – Lo dice como que llamándole la atención, pero Camucha ni aludida.

(C) Ay sí, es que tú sabes que soy poliamorosa. Pero te cuento, es que Cuzco – con “z”- se presta para todo amiga, pucha Elenita, te cuento pues. Resulta que perdí el DNI y fui a la comisaría de “Aguas Calientes”.

(E) ¿En Machu Picchu?

(C) Sí… Mi DNI se me perdió en el tren, y llegué tarde, abre llegado eso de las once. En la comisaría había un cholo power, pero si vieras tal criatura, y mira que debes saber que soy selectiva, pero ese cholo era de lo más lindo, su rostro proyectaba luz, sus ojos miel me hicieron confundirlo con un ángel. Pero de lo tan preocupada que estaba por mi identidad, su belleza masculina no me hizo olvidar mi objetivo. Hice la denuncia, salí con mi carguito ya un poco tranquila. Y me arrepentí de no haberle sacado el número al policía Armando, así lo leí en el carguito.

(E) Pues qué bueno que no intentaste eso, quizás te hubiese metido a la carceleta por presunto delito de acoso a la autoridad.

(C) Si era lo que más me hubiese gustado, que me meta en la carceleta y pasar la noche con él. La cosa es que ya calmada me fui al hotel, uno de tres estrellas, que me costó un ojo de la cara Elenita, pero todo lo valía porque era mis vacaciones a la ciudadela inca y tú sabes que yo – aunque no se note – tengo mucho de noble inca. Dormí poco porque justo cuando estaba en medio de una de mis más cochinas fantasías siento unos sonidos raros en el techo. Recién allí doy cuenta que estaba en el último piso y que en la azotea había alguien. Salgo, hacía frío, pero tenía un calorcito de curiosidad de ver al hombre que había interrumpido mi fantasía, a lo mejor era un extranjero, y mi sorpresa fue grande – Camucha cierra y abre más los ojos -, fue muy grande. Qué crees, me encuentro al mismo policía, al mismísimo policía Armando que me había tomado la declaración jurada por pérdida de mi DNI, sentado con una botella de licor, con los pantalones abajo y con la joya de la familia en la mano en una paja loca.  

(E) ¿Y qué hiciste?

(C) Bueno, en ese momento grité su nombre, grité fuerte como resondrándolo: ¡Armando! El volteó y ver su cara de ángel me conmovió, el pobre estaba ebrio. En mi cuarto, me dio mi DNI y yo se lo agradecí grandemente.





Monday, July 8, 2019

¿Qué es el Perú?


Qué es el Perú preguntan
Según mi sentir, el Perú es fuego
En mi pecho,
En mi corazón.

¿Qué quién es peruano?
En medio de miserables
Que execran a la patria
¡¿Quién se puede llamar peruano?!

El que sufre como yo
El que se indigna contra el interesado
El que denuncia al ladrón vista como vista
El que siente como yo al Perú.

Peruano es
El que reconoce que tiene de inga y de mandinga
Que no es Caco ni Perucho
El que no trasquila o azota a otro peruano.

¿Qué es el Perú? Preguntan
Tierra de mis héroes
Todos ellos anónimos
Como mi madre, mi padre y mis buenos vecinos.

Es tierra tropical
Con espinazo de siete colores
De sin cuenta oasis en el desierto
Es el Perú.





Saturday, July 6, 2019

Feliz día profesor Sebastián Rivas


(p) Pero no puedo aceptar este regalo.
(b) ¿Por qué?
(p) Porque esta jalado.
(b) Usted no me ha jalado, soy yo quien jaló.

Sebastián mira al joven de cuarto que le extiende el presente, sonríe y lo acepta. El estudiante se retira tranquilo y Sebastián lee la carta que encontró dentro de la bolsa junto con el regalo.

“PROFESOR SEBASTIÁN RIVAS”

Bueno profesor Sebastián, me dirijo a usted porque para mí es un buen profesor; a pesar de que a usted se le critique mucho en la forma como jala a muchos estudiantes, incluido a mí, soy consciente que es porque nos lo merecemos por no hacer nuestras actividades.

Lo considero el mejor profesor de esta institución educativa, no olvidaré sus consejos que me ha dado, de realizar mis objetivos y no quedarme solo con una carrera sino de seguir con más y no conformarme porque yo sí puedo. Le prometo que haré todas mis actividades, mis rúbricas, sacaré buenas notas, me esforzaré. Espero que hoy la pase bien y acompañado de los demás profesores. Cuídese.

Sebastián reposa su cabeza en la mesa, la migraña le regresó de repente. Cierra los ojos y ve estrellas en la oscuridad que buscaba. Un grupo de chillos del primero avanzan en silencio, se paran en rededor de él y le abrazan en grupo. Feliz día del maestro.