Wednesday, March 20, 2019

Que en paz descanse


Ahora que no hay objeto
Que no hay nada que altere mi visión
¿Por qué ahora vuelvo a ver
Lo que antes cuando les tenía?

¿Por qué siento lo mismo que sentía
Cuando sus ausencias eran mi pesar?
¿Por qué no puedo escribir con claridad?
¿Por qué estoy inundado de una subjetividad sufriente?

Este estado de sensibilidad
Me hace insoportable una rosa
Porque ella tendrá muchas espinas
Muchas que matarán las ganas de mirar su belleza.

Este estado absorto de nada
No me hace amigo de los otros
No me permite aprovechar
De la sonrisa de los demás.

No hay consuelo
No hay calma del dolor
Para quien no se le puede decir
Que en paz descanse.





Wednesday, February 27, 2019

Vida Triste y Vacía


Vida triste y vacía
¿Para qué vivirla?
Frente a pantallas
De colores chillosos.

Vida triste y vacía
De amarillos diarios
Que avergüenza que se sepan
Que los leemos.

Mi vida, tu vida, su vida
Nuestra vida
Pegado al monitor
De la mentira que es el juego de la vida.

Esta vida triste y vacía
Que no es vida
Porque le falta
La libertad.

La libertad que ha muerto
Por nuestra intransigente ignorancia
Vistiendo de tinieblas
A la sociedad.




Sunday, February 24, 2019

Juez y parte



Me reprochas
Porque siendo grande
Contigo titubeo
Por haber dicho sí
Y luego, no

Me reprochas que te haya dicho sí,
Porque no puedo decirte no
Sin que te molestes
Sin que me señales
Con tu duro juicio.

Porque tienes poder de juzgar
Facultad perpetua
Con claro argumento
Para señalar
Que soy malo.

Acusador
Que no tiene deberes
Ni cargas ni pruebas
Que no entiende
Que soy humano.

La soberbia de tu juicio
De tus duras sentencias
De decir malo
No al acto
Sino a la persona.

La soberbia de no dudar
De no escuchar razones
De no necesitar probar vigencias
De no entender generaciones
Que diferente somos.

Juez y parte
Contra hombre al fin
Condenándome estás
A regresar al oscuro hueco
Del que salí.






Thursday, February 7, 2019

Ellos


(-) Pero estás que comes como si fueras una condenada.
(-) Es la ansiedad.

Elena piensa en el Caballero Blanco. Él saliendo de su oficina, se topa con ella y con una sonrisa despectiva le obvia el saludo.

*****  
Sebastián le pide su celular para poder ubicar su página web. Ella le alcanza la pantalla para que él escriba. Rozan sus manos, él la mira y ella responde con una sonrisa.  Le pide que lea el poema. Ella lo lee y él la mira. Ella se emociona, le dice lo bueno que le ha parecido y él le pide nuevamente para buscar otro poema. Ella sostiene el celular mientras él busca los poemas y aprovecha para rozar sus manos otra vez. Ella le mira y él sonríe. Ahora, él es que lee para ella y ella también se emociona. Buscará un tercer poema para ella.

(-) ¿Por qué ya no venías? – la joven acomoda sus rubios cabellos.
(-) No estoy llevando todos los cursos, y los que me inscribí eran de noche – Sebastián sonríe como no lo hace con nadie.
(-) Están muy bonitos tus poemas, son medio filosóficos, deberías publicarlos.
(-) Tengo un poemario publicado, aunque creo que no son tan buenos como quisiera. Muestran un tipo subvalorado y melancólico.
(-) Así, ¿has publicado?
(-) Sí, además tengo un canal de youtube – si ella me pide el libro se lo regalo, Sebastián piensa.
(-) Un canal de youtube, ¿puedo ver?, ¿cuál es?
(-) (…)

Sebastián la mira, es tan joven como Alejandra. Se la ve inteligente y noble. Le gusta su  piel blanca, le mira los tobillos, quisiera tocarle la piel, cómo sería darle un beso. Piensa atrevidamente, como no lo había hecho hace mucho.

Si me dice algo… algo que me haga pensar que puede ser; que no es simple simpatía por el cliente. Quizás me pueda sugerir algo distinto, a parte del menú.

*****
(-) Ha sido un grosero, no será machista.
(-) ¿Por qué dices eso?
(-) Mira para decir que puede hacer mejor de lo que tú haces en la oficina. Eso lo dijo porque eres mujer, es violencia de género – Camucha exagera.
(-) No creo que sea eso, solo está molesto porque lo despidieron y piensa que he tenido algo que ver con eso. Le puedo comprender, si lo despidieron es porque yo envié el documento.
(-) Pero qué chiquillo para más engreído. ¿Vas a comer eso? – Camucha se interesa por los trozos de pollo que Elena está dejando.
(-) No,… tómalos.

Elena sigue pensando en el Caballero Blanco, aunque se hace la desentendida con Camucha, sigue pensando en aquel chiquillo. El calor de la tarde está insoportable, el sol resplandeciente ya no anima, demanda a buscar aire libre.

(-) Vamos a la galería, quiero tomar unas raspadillas.
(-) ¿Estás invitando? – Camucha hace gesto de tonta.
(-) Sí, pero apresúrate que se nos va hacer tarde. Deja de comer, luego estás que te recriminas por los rollos.
(-) Ay no me digas eso, que me voy a poner triste.
(-) Disculpa, no te pongas triste, porque te pones triste y comes más. Vamos.




Friday, January 25, 2019

El hijo de mi hermana


Con cola
Que pega
Cuanto más feliz está
Duro pega.

Que te acompaña
Hasta la pista
Y no te preocupas
Porque no cruza.

Con triste rostro
Que da pena
Como su nombre
El pobre Chavo.

No ladra
Sino cuando sospecha
Que hay algo malo
O algo malo ha hecho.

El hijo de mi hermana
Allí está el Chavo
Acompañado de su escudero
El Kiko.








Wednesday, January 23, 2019

Esclavo del Amor


¿Quién soy?
Lo que dicen ellos
O lo que crees tú
Del enigma en cuatro paredes.

Encerrado por herencia
De dioses negros
Que con dolor me tienen
En la oscuridad.

¿Quién soy para ti?
El que vive en el sur
Con prácticas ocultas
En Estado perdido.

Que vive en pecado
Atormentado
Porque esclavo soy
Del amor.






Saturday, January 19, 2019

Danza

Sebastián se levanta temprano. Dice en voz alta el nombre de Elena, mira a la ventana y la encuentra tan joven como siempre. Le habla a la aparición.

(-) ¿Qué haces aquí Elena?
(-) Esperando a que despiertes, hoy comienzas danzas y seré tu pareja. Por favor no demores, te estaré esperando.
(-) ¿Por qué dices eso?, ¿Por qué mejor no te quedas aquí conmigo?
(-) Te prometo que te gustará, además te ayudará con esa pancita.
(-) Jajajaja… creo que me ayudaría no estar comiendo de noche – Sebastián coge su abdomen.

Sebastián se para, prende la computadora y el Internet, pone música, le sale “Hasta que me olvides” de Luis Miguel. Se mete a la ducha y piensa en Elena, y se alucina que habrá una Elena esperándole en el curso de danza. Deja caer agua para desaparecer las lágrimas que tiene en la cara y terminar por bañarse.

Saca todas sus prendas de cada cajón para encontrar el buzo, separa las medias negras, la truza azul y el polo con mangas largas. Se pone la ropa. Va la biblioteca para leer el último capítulo de Yawar Fiesta, siempre recordando cuando Elena le resondró porque no había leído nada de José María Arguedas. Termina el libro leyendo la biografía del literato y se promete conseguir la obra “Agua”.

Ya son las ocho, su clase comenzará en una hora, se va al mercado para tomar su desayuno: fresas con leche – le recuerda el gusto de Alejandra -, dos panes con palta.

(-) ¿Y a dónde vas hoy? – le pregunta la dependiente.
(-) Tengo danza.
(-) ¿En la universidad?
(-) Me inscribí en este curso por insistencia de una amiga mía, hoy es mi primer día de clases – se apresura con sus alimentos.
(-) Llegas rápido si tomas arriba en el Pte. Nuevo, en el paradero que está a la altura del grifo, allí hay unos amarillos que te llevan por dos soles cincuenta, pero te lleva en menos de diez minutos.
(-) Qué bueno, estoy atrasado.

****** 
Sebastián paga medio – un sol con cincuenta céntimos. El bus está lleno, pero era cierto, va rápido y en ocho minutos se encuentra en Abancay con Puno, donde baja y camina hacia su clase. Hay mucha gente, y delante está Elena, ella le pide que se apresure, que ya es tarde.

(-) ¿Cuál es tu nombre?
(-) Alisson
(-) Muy bien Alisson, bailarás sola por ahora - el profesor empareja a los estudiantes y deja sola a la señorita de tímida sonrisa. 


Me alejé sin darme cuenta...