Wednesday, August 26, 2015

Profesor Arias

Mario lee las ubicaciones, alcanzó el octavo puesto, se contenta. Se libera de la muchedumbre y ve que en un lado – esperando a que se despeje el panel de los resultados – está el profesor Arias.


Rivas, qué gusto verte, ¿cómo te ha ido? Cómo está profesor Arias, muy bien, estoy en el octavo puesto. Felicitaciones, yo aún no he visto en qué ubicación estoy. Pero – Mario se sorprende -, pensé que usted era nombrado. No, aún sigo en esto, la segunda etapa es más complicada, bueno ahora veré mi ubicación, nos estamos viendo. Suerte profesor.

Mario esta chasqueado, el profesor Arias tiene mucha experiencia, pero aún no es nombrado; en cambio él, cómo podría pensar que él que solo ha trabajado en un par de colegios particulares podría tener posibilidades para nombrarse.

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¿Y qué tal te fue mi amor? Muy bien, obtuve el tercer puesto. Eso estuvo muy bien. Sí, he mejorado en comprensión lectora. Tú eres un genio, te mereces nombrarte – Carmen admira mucho a su novio. Haremos el intento otra vez. Por si acaso voy a preguntar a mi amiga la directora si sabe de alguna plaza. No, yo lo haré solo. Mi amor, mi amiga de la Ugel me ha dicho que te puede conseguir una plaza, y no te cobran mucho, si no te alcanza yo te puedo ayudar. Carmen, no quiero saber de eso, voy a postular y a lo que dios desee. Pero mi amor, así nunca podrás nombrarte, con esta ya son 4 procesos que pasas y siempre te jalan en la segunda etapa.

La pareja se despide con un beso en los labios.

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El profesor Arias se encuentra solo en su salón, sus estudiantes se fueron a una charla vocacional. Se le acerca Lening.

¿Y usted no fue a la charla? No profesor, me quedé porque quería presentarle mi infograma. Pero eso lo revisé la semana pasada. Es que no pude hacerlo porque tengo un problema muy grave. Siempre habrán problemas, debes ser más responsable. Tengo mucho miedo profesor. ¿Por qué? Parece que mi enamorada está embarazada. ¿Y qué te hace pensar que tu enamorada está embarazada? Compramos ese test de embarazo y salió positivo. Pero no es del todo seguro. Se hizo el test 8 veces. Pero no bastaba con 2. Es que no estamos muy seguros - Lening sonríe de nerviso. ¿Y lo sabe tu madre? – el profesor Arias siempre piensa en cómo han de reaccionar las madres ante los problemas de sus hijos. Sí, me dio una cachetada. Bien merecido, ¿tu enamorada es de este colegio? No, es del Túpac. ¿Y ahora qué harás? Conversé con mi padre y me ha dicho que me va ayudar, que terminando la secundaria me dará trabajo para poder alcanzarle a ella, y que voy a estudiar siempre que tenga buenas calificaciones. ¿Y cuántos cursos estás jalado? Seis. Asu, prácticamente estás para repetir. No, ya estoy solucionándolos todos, solo me falta el suyo. Pero este trimestre también estás jalado. Pero ayúdeme. No puedo. Por favor profesor – a Lening se le inundan los ojos -, al menos jáleme con un 10 para poder hacerle la lucha el próximo trimestre. Dime, ¿qué edad tienes? 16. Pero eres tan pequeño y ya serás padre – Lening sonríe porque piensa que el profesor le está bromeando por su baja estatura – , espero que esto signifique que cambiarás, te pondré 10. Gracias profesor – Lening hace un ademan de querer abrazar a su profesor, pero él le da la mano y corta el gesto del muchacho.

Lening sale del aula.

Sunday, August 23, 2015

Bicicleteando

Mario se levanta muy temprano, timbra a Henry.

¿Qué haces Negro? Aquí en cama todavía, es muy temprano. Sí…, soñé que mi viejo te estaba negreando; ¿qué tal si nos vamos a bicicletear? Ya. En quince minutos estoy por allá.

Henry se incorpora, se coloca el buzo negro viejo que a Mario no le gusta que use – pero es lo que tiene -, se va al baño para hacerse un baño menudencia – remojar cabeza, alas y patas. Busca el desodorante en sachet que compró hace poco y ya no queda nada, se coloca.

Mario se levanta, decide no tomar una ducha – la tomará al regresar -, se pone unos jeans – piensa que el Negro usará su buzo viejo -, se abriga con una chompa negra a rayas. Baja y camina hacia la casa de sus viejos, donde vive Henry.

Mario entra a su casa, saluda a su padre.

Buen día viejo. Buenos días hijo. ¿Qué novedades? Nada, aquí que el Chavo está cada día más travieso. Ese perro, ya deberían haberlo botado, hasta cuándo lo van a mantener, ni siquiera ladra – eso lo dice mirando al perro que le está jugando -; voy a salir con el Negro a bicicletear, me llevo las bicicletas. No vas a desayunar – Nella pregunta desde su habitación. No mamita, después vuelvo para gorrearte algo.

Mario saca las bicletas, la mejor de ellas se la da al Negro.

¿Qué fue? Estaba trabajando, pero ya acabó la obra; ahora solo estoy esperando la llamada de un cliente. Bueno, ya habrá mejores tiempos; mañana iré al cementerio, ¿no quieres ir? No, para qué vas al cementerio, los muertos ya nada saben – el Negro se incomoda. De todos modos iré.

Se van a Santa Anita, allí hay mejores parques que en San Juan de Lurigancho – esto según el Negro. Cruzan la Universal, Henry pasa rápido, Mario demora porque ha visto una hermosa niña de cabellos ensortijados que le ha sonreído.

Wednesday, August 19, 2015

Princesa que no me quiere


Princesa,

Qué sentimientos son los que tienes,
Qué sentimientos son los que dices tienes por mí,
Qué aprecio débil que no vence tus miedos,
Qué cariño enfermo que solo me toca en broma.

Quería saber si solo era compromiso,
Quería que te cuestiones sobre si tienes una deuda conmigo,
Quería que seas capaz de hacer algo por mí,
Quería que demostraras un poco de amor.

Y no has hecho nada,
Porque no me amas,
Porque no me quieres,
Porque no me aprecias,

Ni siquiera me dijiste adiós.



Tuesday, August 18, 2015

Carta para Elizabeth

También te amo demasiado.

No estarás conmigo, puesto que te he alejado porque creo que es lo más conveniente. Si supieras lo que yo sé de ti, si supieras lo que espero de ti. Por eso he decidido alejarme, porque sé que te hago mucho daño.

Mañana no estarás conmigo. Buenos amigos me han confirmado y antes me hubiese gustado presentártelos, pero ya lo he decidido, aunque no me lo perdones.

Cuando en el mejor momento de jovialidad en que el corazón me motive marcarte, me negaré llamarte como siempre lo he hecho. Cuando las efusiones de la amistad y de la confidencia me animen hablar de ti – Elizabeth – me callaré.

Cuánto hubiese querido que seas mi princesa.




Saturday, August 15, 2015

Inglés

¿Inglés? Sí, ¿no te gusta la idea? Sí, así aprenderíamos más.

Hello – Elena entona bien el “hello” y Mario la admira. Hello friend – Mario siente que no suena bien ese “hello friend”. What time are you coming? – Elena dice tan rápido como si hubiese practicado tan solo esa frase. Repeat again please. What time are you coming? – Mario solo entiende “What time”, pero qué dice después, tiene que ver conmigo, pero qué significa o qué palabra es la otra, se hace un mundo. I’m sorry, I’dont understand. Coming? – Elena repite la última palabra. Venir? – Mario deja el inglés.

Ella solo tiene un par de meses llevando el inglés y sabe más que yo que ya tengo casi un año. Las mujeres aprenden más rápido hablar otro idioma, pero seguro que no lo escribe bien – le da razones su amigo. Seguro Henry también ya aprendió hablar el inglés y le está ayudando. Puede ser, aunque Henry está en una colonia peruana y - por lo que me dijo él - se comunica en español y no tiene ningún problema. Pero a mí me contó que pensaba llevar un curso de inglés para poder movilizarse a otro Estado. 


Friday, August 14, 2015

¿Cómo duerme Elena?

Tranquila, sin ninguna preocupación. Parece haberse olvidado de sus problemas, como si no tuviera dos hijos y tres hermanos menores que ha dejado.

Duerme con una sonrisa así nomás, con los aceitados párpados cerrados, con sus cabellos ensortijados que le dan en el pecho, vestida de blanco.

Más joven que nunca, sin maquillaje.

Duerme tierna y cálida, con un calorcito que contrasta con el frío duele huesos de Lima.

Qué bien por ti Elena… no tienes que hacer mayor esfuerzo para cerrar los ojos y reposar, duermes tranquila, serena.

Thursday, August 13, 2015

Tal vez ni en mil años, pueda olvidarte.

Vamos a mi cuarto – propone Mario. Está bien – aprueba Elena. Estoy ebrio y no sabré controlarme. No importa, solo dormiremos – Elena sonríe y le da un beso.

Entran a la habitación, él está muy cansado así que se echa en la cama y duerme. Elena le quita los zapatos, los pantalones y le deja en polo y trusa, le abriga con una frazada que saca de su ropero; ella se acuesta a su lado. La cama es de una plaza y media, están pegados, pero ella desea que él la abrace. 

¿Estás dormido? ¿Qué pasa Elena? – Mario balbucea. ¿Me puedes abrazar?

Mario se voltea y abraza a Elena. Ella siente un abrazo de niño. Él siente frío, mucho frío. Elena mira el rostro de su amado y llora.


Elena, tengo mucho frío. Lo sé, este frío no se irá. Elena, ¿por qué ya no quieres dormir conmigo? No se puede, ya no estoy a tu lado. Elena si yo viviera mil años, mil años te quisiera – recuerda la canción que hoy escuchaba con su amigo. Como los tiempos que paso en la eternidad y yo aún te amo – responde una imagen borrosa de la hermosa mujer.