Saturday, November 8, 2014

¿Qué somos?

Son las ocho, Sebastián se levantó tarde, recibirá a Alejandra. Su celular timbra:

Sebas estoy llegando en diez minutos, perdóname tuve un percance. No te preocupes – le gustaría pedirle que se demore más, pero cree que puede serle descortés. No te preocupes, yo voy de frente. Ya, te estaré esperando.

Prende la computadora y lee un mensaje que Elizabeth ha puesto en su muro de facebook – le sorprende que ella le permita ver todas sus actualizaciones-, quisiera escribirle cosas bonitas, pero se reprime; el mensaje dice que no le está yendo bien. Hace tocar “Es algo más” de la Quinta Estación, maximiza la fotografía que Elizabeth tiene en sepia y se va a la ducha.

Al salir de la ducha, se pone un short blanco y se echa a la cama esperando que Alejandra llegue. Suena el celular:

Hola. Ay no te hagas, estoy abajo – Alexandra esta molesta.

Sebastián se pone un polo y sandalias, baja y recibe a Alexandra con un beso; ella está enojada.

Me puedes decir quién es Adelaida. Es una amiga de mi facultad. Y a todas tus amigas que te sonríen les ponen mensajitos en sus muros. No, es la primera vez que hago eso, Adelaida sonríe que contagia. Pues sabes que no me gusta, y creo que debemos poner las cosas en claro, dime quién soy para ti. Tú – Sebastián no sabe qué decir, si le dice que es una amiga, se pondrá furiosa; pero la verdad es que solo la considera como una amiga con derechos, aunque parece demasiado frívolo, inmaduro, free mind -, ah, no te pongas así, no te vas a molestar por un comentario ingenuo que le puse a una amiga, además te cuento que Adelaida no es cualquier persona, ella es la chica con quien me fui a Trujillo, es mi mejor amiga de la universidad. Sí está bien, pero yo ahora quiero saber qué somos, quiero saber qué somos. Dime tú, qué piensas que somos. Pienso que eres mi enamorado. Alexandra, no somos enamorados, mírame, parezco casi casi tu padre. No exageres. Es que es cierto Alexandra, has visto que tengo canas y encima se me está cayendo el cabello, soy panzón, tengo pecas de maduro, tú te vez muy joven. No seas ridículo, tú eres joven, que te sientas viejo es una cosa muy distinta. Sí, soy un joven maduro, creo que se llama juventud media o algo por el estilo, pero la verdad es que a mi lado pareces una niña.

Alexandra le abraza y besa, pero él no responde.

Alexandra – se cuida de no llamarla Ale –, creo que es mejor ya no vernos, no quiero que te sientas mal, tú sabes que yo estoy enamorado de otra y a mí sí me molesta que seas muy joven. No quiero – Alexandra se pone a llorar y lo abraza -, yo te amo y quiero que seas mi enamorado. Alexandra por favor – lo dice con un tono resignado. Es que te amo, si tú me dejas no sé que voy hacer, no eres viejo, eres joven. Sí, pero ya viste lo que pasó en la fiesta, tú misma no me soportabas. A nadie le interesa tu edad, nadie daba cuenta que eres más grande, lo que pasa es que tú hablabas como viejo y allí la gente sospechó. Ya ves, te das cuenta, tus amigos todos se sorprendieron, tengo doce años más que tú, Alexandra, la verdad es que no te amo, te tengo un cariño especial pero no te amo. No importa, yo sí te amo y mi amor alcanza para los dos.

Alexandra mira el monitor y ve la foto en sepia maximizada. Sebastián nervioso presiona escape, se pone rojo.

Te pasa algo. Alexandra, estoy mal; necesito que te vayas, por favor. ¿Qué te pasa? Solo vete por favor, no me preguntes, ¡ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh!

***** 
Niña bonita, no te pongas triste recordando cosas malas. Yo te amo mucho y así como te dije que me tienes, así siempre es y será.

Antonio le escribe a Elizabeth, pero luego borra el mensaje. Se echa a la cama, abraza su almohada y llora.


Tuesday, November 4, 2014

Basuralicio

El hombre es la única especie del planeta que crea basura – el profesor Rivas lo dice con una solemnidad -, el ambiente – no le gusta usar la redundancia "medio ambiente" – ha sido alterado a tal punto que muchas especies que hemos conocido, quizás ustedes no, pero yo sí he sabido de algunos animales en mi juventud – está con los niños de primero de secundaria -, que se han extinguido y eso ¡¿a causa de qué?! – alza la voz –, ¡¿a causa de qué?!, a causa de que el ser humano es basuralicio. Es que el ser humano no solo crea basura, bota basura, come basura, escucha basura, ve basura.


Por ejemplo, me sorprendo que en la hora del recreo, un niño, no digo el nombre pero quizás lo conozcan porque es un gordito del primero H; muy campante se sienta en su carpeta trayendo en una mano un plato descartable con arroz chaufa, papas fritas y pollo broaster, con harta crema, mayonesa, kétchup, mostaza y no sé qué otra salsa de encendido color; y en su otra mano tenía un vaso con un líquido sucio con limón, cebollas y supuestamente algún pedazo de pescado. Acaso eso no es comer basura; imaginen qué es lo que hace el estómago con todo ello que ha ingerido ese niño. Me acerqué al susodicho niño y le aconsejé que no hiciera esas combinaciones; y me dijo, es que es rico profesor. Entonces, qué concluimos, el ser humano es basuralicio.

Como les comentaba, los jueves tengo la suerte que un amigo mío suele regresarme de la universidad a mi casa en su auto. Él siempre pone su música, que es estridente y estoy obligado a soportar porque es su auto y me está haciendo el favor, pero algo que me sorprendió es que una de esas músicas tenía una letra increíble, decía: guau, guau, guau, y así, el coro decía, guau, guau, guau. Díganme si esto no es basura, el ser humano le gusta escuchar basura. ¿Ven?.. Es basuralicio, basuralicio – tiene un tono de indignación.

Hoy antes de llegar aquí, tomé un carro porque me duele el pie ya que compré zapatos nuevos y se me hizo una herida en el talón, porque fácil puedo caminar las 6 cuadras que me demanda llegar aquí, pero me vine en carro y una señora de voluminosas proporciones estaba sentada en mi delante y ella comía unas mandarinas, y se imaginan ¿qué es lo que hizo? Comenzó a lanzar las cáscaras de las mandarinas como si estuviera desojando margaritas, lanzándolas a la pista. El ser humano bota basura, es basuralicio, ¿cómo dije? Basuralicio – todos responden.

Ahora, ¿el hombre ve basura?, ¿o me van a decir que no?; felizmente yo no tengo televisor, porque en la televisión de seguro que más del 90 % de lo que se emite es basura. Basura es “Combate”, “Esto es Guerra”, “Magaly”, “Gisela” – recuerda que antes admiraba a “Gisela” -, y tanto programas, hasta los noticieros son basura, que solo recoge información hedonista, sensacionalista. Entonces, también el ser humano ve basura. Yo no entiendo por qué en vez de estar viendo "Combate", gastando energía eléctrica, mejor no se dedican a ver el tacho de basura de su casa, al menos ahorrarían energía.

¿Saben cuál es la solución? La solución es que perezca la raza humana, porque es una raza basuralicia.

****
Julio camina por la avenida Chimú y admira a una hermosa señorita que va en su delante, ella está comiendo una galleta y al terminar, deja caer asolapadamente el empaque. En la mente del amigo del profesor Rivas, retumba la palabra “basuralicia”. 

Saturday, November 1, 2014

Exposición

Las 8:00 am. Mensaje de Brandon: Amigo, ya te envié mi parte del trabajo.

Mario está dictando clases, tiene mucho sueño, ayer presentó dos trabajos y durmió muy poco el día anterior como hoy, ya que elaboró su ensayo para presentarlo en la noche.

Respuesta de Mario: Oka romano, lo veo más rato.

**** 
La 01:15 pm. Mario timbra a Brandon para saber si está en clase y qué está aconteciendo, ya que se demorará por lo menos un par de horas; tiene que terminar el trabajo para “Derechos Reales” y hacer una presentación. Brandon no contesta y manda un mensaje: Ya estoy subiendo para el salón.

****
Mario sale del colegio, camina hasta su cuarto. Al llegar se quita los zapatos, las medias y la camisa. Se pone frente a la computadora para escribir, tiene sumillado el texto donde sacará la información, es solo concentrarse y que fluyan las ideas.

Mensaje de Brandon: Ya estoy en el salón, pensé que estabas aquí… bueno, no te demores.

****

Mario trata de avanzar, se siente cansado y además está sudando. No hay sol, pero sí un calorcito afrodisiaco; tienes sensaciones en la piel, hace una pausa y ve las fotografías de Elizabeth. Entra al baño, se lava las manos y la cara; necesita estar más lúcido. 

Ha perdido treinta minutos valiosos, decide mandar un mensaje a Brandon para que sepa que demorará: Lo siento romano, voy a demorar; me falta hacer las ppts.

Respuesta de Brandon: Ha, entonces demórate lo más mínimo, que ya van a comenzar las exposiciones, :0.

****
Termina la redacción que le corresponde y revisa los trabajos de sus compañeros. Romano 1, lo ha transcrito todo; Romano 2, hizo un copy and paste; Romano 3, lo hizo bien, pero le faltó las conclusiones.

Terminó de juntar los trabajos y se pone hacer una carátula, una muy buena carátula; eso se merece mi trabajo, al menos la parte que yo hice tiene un valor relevante, se dice.

Mensaje de Brandon: Mario, somos el grupo número 2, apúrate amigo.

Respuesta de Mario: Ya terminé, voy a tomar una ducha y voy para allá.

Brandon: Pucha, ven así nomás.

****
Mario se quita los pantalones, se mira en el espejo y se siente gordo. Aunque pareciera que siempre lo dice de broma, pero en verdad él se siente gordo. Se va a la ducha, exagera con el champú, le arden los ojos.

Mensaje de Brandon: Mario, ya comenzaron las exposiciones, apresúrate amigo.

Ya no tiene ningún interés en exponer, así que se pone un jeans que usó ayer, un polo cualquiera y su sombrero tipo hongo. Está muy cansado y además no hizo las ppts para él, solo hizo lo que le corresponde a sus compañeros.

Como no almorzó, compra una empanada de queso – el queso le gusta harto y más cuando es preparado con orégano como en la pizza y en esta empanada que venden en “Vara de Oro”. Toma un “colectivo”, le cobran tres soles.

Mensaje de Brandon: ¿Ya estás llegando?

Piensa: Pobre Brandon, estará muy preocupado, mientras que los otros romanos, ni siquiera un mensaje. Por él expondría, pero los voy a “cagar” a todos esos "huevones". Se permite ese par de groserías en su mente.

Respuesta de Mario: Ya llego romano, estoy en un taxi.

Friday, October 31, 2014

La fotografía de Elena

Alexandra encuentra, entre los libros de Antonio, una fotografía de Elena.

¿Quién es ella? Ella es Elena. ¿Y quién es Elena? Ella es el tiempo que pasó, mi pasado más largo. ¿La amaste al igual que a Elizabeth? Sí, Elena es una de las personas más importantes de mi vida. ¿Tanto o más que Elizabeth? Ambas son muy importantes, ahora amo a Elizabeth, pero no puedo dejar de pensar en Elena, ella siempre estará en mis pensamientos.

Alexandra entra al baño y Antonio aprovecha en guardar la foto.

¿Y la foto? La he guardado. Elena es muy hermosa, ¿tienes alguna foto de Elizabeth? Sí, pero no puedo enseñarte; no pienses que es más hermosa que Elena, para mí no hay nadie más bella que Elena; Elizabeth tiene una belleza distinta, algo que está en su ser, su sonrisa, sus ojos inocentes, sus cachetes rosados, su cara de niña, eso la hace muy bella.

Alexandra se incomoda al escuchar a quien ama hablar de dos mujeres tan encantadoras y que pareciera que están muy por encima de ella. Antonio nota su incomodidad.

¿Sabes a quién te pareces? – Alexandra no contesta -, te pareces a Gloria Trevi cuando era muy joven, a Elena le gusta la música de Gloria Trevi. A mí también me gustan algunas de esas canciones, ¿sabes?, creo que Elena es mejor que Elizabeth. ¿Por qué dices eso? Porque te he visto triste y molesto cada vez que me has hablado de Elizabeth, en cambio cuando hablas de Elena, hablas tranquilo y hasta alegre. Nada que ver, Elena y Elizabeth son muy buenas y encantadoras así como lo eres tú.

Antonio abraza a Alexandra y le huele la chompa.

¿Qué haces? Me gusta ese olor de flores y detergente, así siempre ha olido Elena; Elizabeth olía a flores pero también a campo, debe ser porque es provinciana, ¿qué detergente usas? Ariel. Entonces debe ser ese el detergente que usa Elena. Sabes que la primera vez que estuvimos en tu casa, me excitaste porque olías así, tu chompa olía a flores con detergente.

Alexandra se huele la blusa y comulga en que es un olor agradable.

¿Soy bella para ti? Bastante. En personalidad, ¿a quién más me parezco a Elena o a Elizabeth? Elena es mayor, seria y fuerte, ha sufrido mucho desde muy joven y ahora es madre de tres hijos; Elizabeth es una provinciana encantadora que tiene que trabajar para ayudar a su madre que está enferma; las dos tienen experiencias tristes, en cambio tú, te lo digo con mucho respeto, creo que tu vida no ha tenido muchos problemas, pero no eres más feliz que las dos; no sé quien sería más feliz. ¿Pero a quién me parezco? Pues creo que a ninguna, eres totalmente distinta.

Alexandra se acerca a la ventana y mira el parque que tiene al frente, unos niños juegan con la pelota.

¿Te has incomodado? Estoy pensando, ¿cómo sé si Elena existe? ¿Por qué preguntas eso? La fotografía es a blanco y negro, es una foto muy antigua. En esa fotografía Elena tiene quince años, todavía se utilizaba el blanco y negro; para eso ella y yo solo nos habíamos visto una vez. ¿Y ella te regaló esa foto? No, yo la sustraje de su casa, ella no sabe que tengo la fotografía. ¿Y por qué no puedo verla por facebook? Porque no tiene facebook, tiene una para sus hijos, pero en ninguna sale.

Tuesday, October 28, 2014

La enamorada de nadie

Se coloca de espalda y mira el techo con las estrellas fosforescentes.

¿Estás triste? No, ¿por qué lo dices? Porque estás llorando, y no es porque haya sido muy excitante, no creo que haya sido mejor esta vez. Es que – Alejandra sonríe medio raro -, es que soy la enamorada de nadie. Lo siento – Sebastián se siente maldito al decir esto -, pero yo amo a Elizabeth. Por eso estoy triste, mis amigas irán a la fiesta con sus enamorados y yo iré sola. Te puedo acompañar. ¿De verdad? Sí, aunque todos han de ser de tu edad y me verán como un viejo. El viejito más lindo e inteligente – Alexandra coloca su cabeza en el pecho de Sebastián.

***** 
¡Sebastián! – llama la bruja Sabrina. Hola Samanta Sabrina. Hola sobrado, si tienes tiempo el sábado estaremos estudiando acerca de los asientos contables. Ya, puede ser. Estará Alexandra, ¿no te ha dicho nada? Sí, pero me dijo que no iría porque tiene una fiesta. Mira allá está – Alexandra camina con unas compañeras suyas, se la ve triste, y Sebastián se dice así mismo, camina como si fuera la enamorada de nadie -, Alexandra, ¿vienes el sábado para la clase de los asientos? Hola – besa a Sabrina y Sebastián -, no puedo, el sábado tengo un reencuentro con mi promoción de colegio. Bueno, cualquier cosa te paso información para que estudien porque los parciales ya son la otra semana, ¿tú si vienes no Sebastián? Yo tengo un compromiso con mi enamorada, no podré ir – Alexandra sonríe. ¿Y quién será la saladita? Jajajaja – sonríe Sebastián - una bruja mayor, no tan poderosa como Samanta Sabrina. Ay, tú siempre eres así de molestoso; espero que puedas hacer los asientos.

Sebastián se despide, tiene que ir a trabajar, las va dejando a medida que camina más rápido y voltea; ve a Alexandra, se ve triste, es que en realidad se ve como si fuera la enamorada de nadie. 

Saturday, October 25, 2014

Brandon en la historia

Maestro, ¿dígame a qué se debe su pesar? Si en mí está poder ayudarle, lo haré.

Estoy cansado de la vida, mi estimado Brandon. El mucho trabajo y las pocas relaciones amigables, deprimen.

Maestro, recuerde que el verdadero director de la vida es el accidente, un director lleno de crueldad y un flow cautivador. Tranquilo maestro, los suyos siempre estaremos a su lado.

Me aqueja entre elegir una virtud, ¿la vanidad o la soberbia?, ¿cuál prefieres mi amado discípulo?

Los dos son necesarios, maestro.

Sí, pero uno debe ser mejor que el otro, elige y me darás la respuesta.

Maestro, yo elegiría la Vanidad; soy vanidoso.

Pero la vanidad es la puerta de entrada a la soberbia, la soberbia está por encima de la vanidad, ésta no es ni siquiera un pecado por sí misma. En cambio la Soberbia, ella es la madre de todos los pecados, es la raíz misma del pecado, de ella viene la mayor debilidad.

De todos sus discípulos, yo me parezco a usted maestro.

Eres vanidoso, yo soy soberbio. En verdad te pareces a mí, Brandon.

*****
El discípulo abrazó a su maestro y se puso a llorar. Ésta era la respuesta que buscaba el maestro, la vanidad se somete a la soberbia.

Friday, October 24, 2014

Cuando Soñé algo bonito

Henry se levanta tarde, no tiene trabajo; será un día pesado, tendrá que hacerse cargo del más pequeño de sus hijos y limpiar el apartamento.

Buenos días Juan. Buenos días papá – el niño se alista para ir a la iglesia con su madre. Henry, llevo a los niños a la iglesia; voy a llegar tarde porque veré a Sebastián, tomaremos un café – Elena recoge de la cama el vestido que usará y al levantarlo Henry siente el olor a flores que deja el detergente en la ropa.

Henry hace como que no escucha a Elena. Se va al baño a tomar una ducha, quiere sentirse limpio, ayer hizo el amor con Camila y piensa que Elena le está reprochando con su indiferencia.

El agua cae, no está fría, toca su sexo, piensa en masturbarse como lo ha hecho más veces durante este último año en que Elena ya no tiene nada con él; pero ahora está tranquilo porque ayer hizo el amor. Sonríe, se siente un chiquillo, fue una buena aventura, se dice.

*****  
Negro, hazme las tabas para ver a Pilar. Nada Chino, tengo que hacer cosas. Negro no la cages, vamos un toque al Puente Nuevo pues. No huevón, hoy Camila me ha llamado para preguntar si estuviste conmigo y tuve que mentirle y ya no me gusta eso. Puta Negro, perdóname que te meta en esto, pero gracias; es que Pilar está que me exige cada vez más. Ya huevón, pero no me metas en tus huevadas, porque Camila piensa mal de mí; ya se ha dado cuenta que te estoy tapando nomás. Vamos por unas rubias pues. Puta qué relajo, será pues – Henry acepta - en treinta minutos en "El Calero".

***** 
Henry está en un “amarillo”, pasa por la Cooperativa Huancayo y ve por la calle a un joven delgado y recuerda a Sebastián; él siempre estaba obsesionado por seguir siendo delgado. Suena su celular.

¿Qué fue? Negro, vente a mi casa; Camila me está haciendo guerra, no puedo salir; vamos a tomar aquí. En tu casa, no huevón; cómo voy a tomar en tu casa. No hay problema, así conoces a Camila; ella es chévere. Nica Chino, tanto que le he mentido por tu culpa, paltea. Ven carajo, vamos estar debajo de mi casa.

Cruza el Puente Nuevo y va hasta “Hacienda”.

Ya llegué a Hacienda, ¿dónde está tu mansión? Yo te recojo.

El Chino llega; mira a su amigo todo desarreglado y se da cuenta que él está en las mismas condiciones. Será que son obreros y por eso así será que estarán siempre.

Hola Negro, mira Pilar se ha molestado, pero Camila me jodió con las niñas y está que me amenaza que me va dejar. Oye, pero Camila no se molestará si voy a tu casa. No huevón, no te hagas paltas, vamos.

Llegan a la casa, Jhonnatan vive en un apartamento, en un segundo piso con un gran balcón. El Negro pasa con mucha pena. Camila lo mira y tiene miedo.

Camila, él es mi amigo de la iglesia, el Negro. Hola Henry – él le da la mano, pero ella se apresura y le da un beso en la mejilla. Hola Camila, prácticamente ya nos conocíamos.

***** 
Camila invítate algo pues hijita. Claro, Camila se pone a la cocina y calienta un guiso.

Camila cocina riquísimo, te vas a chupar los dedos. Elena también cocina muy bien. Oye y qué fue de Sebastián. Nada, está cagado, hace casi un año que no sé de él. Yo le he visto hace poco, hemos tomado un par de chelas dice que está estudiando Derecho. Sí, ese huevón siempre estudia nomás. Ya no son amigos. No quiero hablar de eso ahora; pero siempre vamos ser amigos.

Camila sirve los guisos en las mejores vajillas que tiene. Se acerca al Negro y le mira sonriendo. El Negro le sonríe. Jhonnatan ni cuenta se da. Se sirven bastante ají.

¿Qué tal está? Está muy bueno – se apresura en contestar Henry. Gracias, pero no lo estarás diciendo por compromiso. No, esto está rico. No jodas mujer, tú  sabes que cocinas de mil maravillas – el Chino molesta a su mujer.

**** 
Ya están picados, es mejor que Henry vaya a su casa. ¿Te quieres ir Negro? Sí ustedes quieren que me vaya – Henry quiere quedarse y seguir tomando. Nada mi Negro, esta es tu casa, vamos a tomar un parcito más. Pero ya todo está cerrado. Camila, no jodas mujer; baja y traite un par más. Chino, ya es tarde – Camila tiene miedo que el Negro tenga problemas en su casa. Tu mujer tiene razón, a esta hora – son las dos de la mañana – ya nadie atiende. Camila no la cages, el Negro quiere quedarse y tú lo estás echando a mi amigo. No digo eso Jhonnatan, pero puede que su mujer se moleste. No Camila, Elena y yo ya hace tiempo que estamos separados; vivimos juntos sí, pero ella y yo no tenemos nada – Henry se pone a llorar.

Camila ve a Henry y le parece un niño a quien quisiera abrazar. Se sorprende cómo aquel hombre a quien se entregó sin ningún miramiento, ese hombre que se portó mejor que Jhonnatan en la cama, cómo puede verle, ahora, tan débil, como si fuera un niñito.

El Chino se quedó dormido. Camila lo levanta y le acomoda en la cama; va a la cocina y saca una cerveza – la había escondido de la caja que trajeron.

Camila, gracias por invitarme a comer. ¿Te gustó de verdad? Sí, estaba muy bueno. No es comida de la tarde, lo hice recién antes que llegaras – ella le sonríe y él le sonríe como un niñito. Hueles a flores. No me he echado nada. Es el olor del detergente, ese olor me gusta – Henry se acerca al pecho de Camila y hace como oliendo, pero lo hace porque está excitado.

***** 
Henry le cuenta a Sebastián.

Sabes cuándo me di cuenta que la amaba. ¿Cuándo? Cuando una vez me quedé dormido en su casa, en el sofá, ella estaba allí cuidándome. ¿Cómo así?, ¿el Chino no se dio cuenta? Yo tenía miedo, más por ella que por mí, pero no sé que me pasó que hice que pasara. ¿Qué pasó? Ella se sentó a mi lado y agarró mi mano y la acercó en su corazón; sentí tibio y un toc toc que me hizo brotar lágrimas y soñé algo bonito que olvidé.