Wednesday, November 11, 2015

Foto

6:40, se fija la hora en el celular. Siente frío en las piernas, le duele la espalda, no quiere levantarse para escuchar al superficial.

7:15, se dice ya es hora, pero no se levanta. Tiene una emoción, Elena le acompaña.

Déjame tomarte una foto. Pero ¡así!, ¿en este lugar? Sí, así, no saldrá dónde estamos, solo saldrás tú.

Ella se coloca la chompa de su amante, acomoda sus cabellos; Antonio percibe su fragancia, se la ve mejor de negro, se dice.

7:30, en la foto se nota que no lleva brasier; tiene una mirada cándida. Contempla la foto, es la única que le permitió tomársela.

7:45, nuevamente suena el despertador. Mierda, en verdad voy a ir a escuchar al sabelotodo que no dice nada. Antonio se levanta, pisa frío. 


Tuesday, November 10, 2015

Amor primerizo

No me importa
quienes están en contra,
lo que estamos sufriendo,
lo que quieren
nuestras familias.

No me importa
nada.

Que lo que acabó
Fue único
Apasionado
Fino
Amor primerizo.

Que corría todos los días
Camino correcto
De buena marcha.

Que nos hacía llorar
De felicidad.

Ya no está con nosotros
Como te dije algún día
Solo me he quedado.

Amor primerizo
Que se morían nuestros padres
Que  nuestros hijos harían su vida
Que hubiésemos sido uno
Hasta la muerte.

Mi mente en una escena está
Sin pensar
ni sentir.

Me he quedado solo
con la historia

de un amor primerizo.





Este poema lo he extraído de un mensaje adolescente.


Monday, November 9, 2015

Esquizofrenia

¿Te das cuenta de lo que has logrado?
Que piense en ti en todo momento.
¿Te das cuenta que he cambiado de musa?
Elizabeth.
¿Te das cuenta que ya  no parezco sanito?
Esquizofrenia.

Que llamo y no contestas
Que escribo y no lees

Que creo una historia que no es cierta.


Sunday, November 8, 2015

Keith

tomado de: http://www.im
db.com/title/tt0435679/
Pero cuál es el argumento, el amor romántico de dos adolescentes americanos, el clásico “está enfermo” y por eso piensa que no puede ser; y qué hay de las actuaciones, qué malos actores, no se supone que el jovencito Keith es un desquiciado, lo veo de lo más sanito; y la chica, qué personalidad poco definida.

Antonio siente que ha perdido tiempo al ver la película. Alexandra le decía en cada momento que escuchara y él pensaba que vendría algo bueno, pero la película fue plana en todo momento. 

Alexandra trata de defender la película que eligió.

Pero entonces por qué lo viste. Por ti. ¿Lo viste por mí? Sí, tú decidiste y no podía decirte no.  

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Guarden todo, solo se quedan con su lapicero. Profesor puedo hacerlo con lápiz. No, deben utilizar lapicero azul o negro. Pero no tengo lapicero – Alexis se levanta para pedir un lapicero a su amigo. Aquí tengo uno – Antonio le entrega.

Escriban su código. Profesor, ¿parado o echado? No ves que está parado. Ooooooye - todos los estudiantes hacen coro. ¿Parado no profesor? – Alexis se hace el gracioso y se pone de pie. Siéntate, a la próxima te anulo el examen – Antonio alza la voz y Alexis se sienta en una.

****** 
Antonio llega a su habitación, mira su Facebook y se entera que César Acuña pasó a Alan García en las encuestas, piensa que ambos son mafiosos, pero le contenta la mala racha del expresidente García. 

Seguro Keni se contentará por lo de Acuña, él solo sirve a sus intereses, así que no le importa lo cuestionado del candidato de APP, solo le interesa que está más relacionado con ese partido.
Timbra a Alexandra para que ella le llame.

Para qué le timbré, quizás está ocupada, quizás se cansó de mí, pensará que soy un molestoso, siempre le estoy timbrando una vez y espero que me llame, pensará mal de mí, que soy un tacaño; mejor le voy a timbrar hasta que conteste, igual tengo un par de soles de crédito.

No contesta, seguro tuvo que hacer algo. Su padre, ha salido con su padre; o su madre le ha pedido que haga algún quehacer de la casa. No estará mal por lo del degrado. Pero qué tontería, por qué no responde.

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Alexandra está en la ducha, toca su cuerpo pensando en Antonio, son muchos los años de diferencia, pero ahora no se notan mucho. Sale, se mira en el espejo, seca bien su cabello y lo comienza a cepillar.

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Seguro puso su celular en vibrador y no escucha.

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Antonio, disculpa. ¿Qué pasó?, ¿vas a venir? Sí, estoy en quince minutos. Ya, he comprado una buena película. Yo también compré película. Bueno, tú decides, aunque la que he comprado es muy buena; un drama. Debe ser, tú eres muy sofisticado para ver películas, pero un drama me pondrá triste, mejor vemos la mía que es una película romántica, es americana. No pasa nada, las películas americanas son un fiasco – Antonio piensa que está poniendo triste a Alexandra -, está bien, tampoco tiene que ser tan malo. Sí, te va gustar. ¿De qué trata? De un joven adolescente que enamora a la mejor de su colegio. Suena interesante – Antonio piensa que al menos rescatará algo del sistema educativo americano que expondrá la película -, ¿cómo se llama? Keith. 


Saturday, November 7, 2015

Solo

¿Por dónde quieres que te lo meta?, ¿por adelante o atrás? – Sebastián bromea. Por donde puedas viejito. Me dices si te duele. Sin temor, tus manos están sudando. Es que tengo miedo de que te duela. No te preocupes no me va doler. Es que este huequito que tienes no lo veo bien – Sebastián intenta colocarle el arete. Apresúrate, ya me cansé.

Sebastián huele el perfume de la piel de Alexandra y se excita.

***** 
Sebastián coge los guantes de Keni, hace sombra frente al espejo. Está excitado,  piensa que si llama a Alexandra y se lo pide fácil aceptará, a pesar que él le rechazó en la mañana.

Hola Ale, ¿te provoca? Crees que deba después de. Lo hacemos con cuidado – Sebastián no le deja terminar. ¿Quieres venir acá? En 15 minutos estoy por allá.

Sebastián se pone los zapatos, se echa desodorante y sale disparado. Al bajar las escaleras se cruza con la dueña, no le da tiempo para conversar sobre el pago, pero ella tampoco le dice nada.

Corre hasta la Chinchaysuyo y toma los “Verdes” para “13 de enero”. Baja en la pollería. Busca una farmacia, compra preservativos.   Se dirige a la pequeña casita de Alexandra.

****** 
¿Solos? Sí.
Alexandra está agitada de lo rápido que late su corazón. Sebastián la besa, se da cuenta que golpeó los dientes de Alexandra con los suyos, le pide perdón, pero a ella no le importa que le rompan toda, está ansiosa por volver a ser mujer de Sebastián. Pasan a su habitación, tiene una cama de plaza y media – para Sebastián es perfecta -; se quitan la ropa a lo loco, Sebastián le ayuda quitándole las medias, está recién bañadita, le gusta eso, le muerde la pierna y se lanza sobre ella haciendo un movimiento ridículo que le hace reír a Alexandra y él se siente todo un tigre; ridículo, pero al fin todo un tigre.  

***** 
Sebastián se mete a la ducha – se baña por segunda vez. Solo se pone  trusa y polo, se sienta a la computadora y mira algunas fotos. Ve el video de Keni y reproduce la parte en que hace el chiste de la respuesta a la ingenua reportera, se ríe para sus adentros; pone “Earned It”;  llama a keni.
Hola papi. ¿Qué fue Keni?, ¿todo bien? Sí, estoy con mis patas, voy a ver una película, te llamo más rato. Está bien, cuídate.

***** 
Sebastián repite la misma canción, llama a Henry.

Habla. ¿Cómo te va? Bien, hice una fogata y estoy recordando. ¿A Elena? A quién más podría recordar. ¿Has tomado? – Henry suena raro. Solo una botella, ¿por qué lo dices?, ¿tú estás tomando? Sí, una botella. ¿Por qué? Para recordar. ¿Qué has estado haciendo? Estuve grabando unos videos con mi pata de la u, luego salí a visitar a una amiga, también me compre una botella y me puse escuchar música, no tengo ganas de dormir; ¿cómo sigues? Mal, pero igual estoy trabajando. Ya, me gustaría acompañarte. Sería bacanudo, si vieras cómo estoy ahora; es de película. Me imagino, atrás de la casa, en lo que va el jardín, sentado en unos ladrillos, con un palo en la mano revoloteando el meollo de la fogata. Exacto, acompañado de una botella, hace mucho frío y ya no tengo más palos para poner a esta fogata. Deberías volver con tu madre. Me quedaré aquí. Enloquecerás. No importa, eso es lo que quisiera. Se corta, mañana haré una recarga y te llamo, cuídate hermano. Tú también cuídate hermano.

*****
Se pone medias y se hecha a la cama, coge la biografía de Tomás Jefferson, no tiene ganas de dormir. 



Thursday, November 5, 2015

¿Por qué me estoy acostumbrando a ti?

Qué pasa que me acostumbro

A tu conversación
A tu sencillez
A lo bonito de tu comportamiento.
Que me acostumbro
A pasar tiempo
Junto a ti.

Qué pasa que me acostumbro
A tus noches
A no estar donde estoy
A estar donde tú estás.
Que me acostumbro
A verte
                           Sin verme.


Wednesday, November 4, 2015

Aún te puede sentir

Timbra la música de siempre, es Sebastián quien llama.

¿Qué fue papi? ¿Ya te has levantado? – responde Sebastián con otra pregunta. Sí, nos vemos a las nueve como dijiste. Estoy allá en 40 minutos.

Keni se levanta, no tiene ánimo, su dolor es tan pesado y constante que a pesar que su naturaleza es ser feliz, ya ha comenzado a notársele triste los ojos. Busca ropa, igual quiere verse bien, elige algo interesante, va a la ducha.

Sebastián timbra, ya ha llegado; Keni camina tranquilo hacia el parque, justo ve caminando a su amigo rumbo al lugar de encuentro. Se saludan, Keni se alegra, pero Sebastián se fija en los ojos de éste y le nota triste.

Se acercan a la cochera, la señora ha salido al mercado, tienen que esperar. Sebastián no ha desayunado, se van a la esquina que está junto al colegio donde estudió Keni, allí Sebastián pide a un emolientero un pan con palta y un vaso con leche de soya. Keni le bromea, le hace comentarios de doble sentido; lo hace para olvidarse del dolor que tiene, ha comenzado a somatizar, tiene dolor en la espalda, en la cabeza, le arde los ojos, se le hace un nudo en la garganta.

Se sientan en un banco del parque, frente a la cochera; Keni sigue molestando a Sebastián, le hace toques con el dedo en su abdomen porque éste se incomoda rápidamente. Así se distrae, molestando a su nuevo amigo.

La señora llega, Keni va por el auto, siente el aire fresco, se cuestiona que sea infeliz siendo un día tan bonito; se sube al auto, va en retroceso. Siente el aire y se sigue cuestionando porqué el mundo está tan indiferente con su estado de ánimo; ¿por qué si él está triste, el mundo está feliz?

En el auto, Keni sigue molestando a Sebastián; él normal, le aguanta al jovenzuelo, pero nota que le pasa algo.

¿Estás triste? Sí papi, muy triste. ¿Por lo de Yovana? Es una tontería, pero el tiempo pasará y seré feliz.

Sebastián piensa que deberá pasar mucho tiempo para que pueda tan solo estar tranquilo; él admiraba la bonita relación que tenía Keni  con Yovana. Ella era tan inocente, tan niña y los dos eran juntos una parejita perfecta, una adolescente parejita que declaraba cursimente su amor a todos, que  no les faltaba nada, que nada feo podía estropearlos; es claro que esto no puede pasar pronto, hay un luto largo que deberá llorar su amigo.

Termino rápido, a ver si te apresuras que tengo que llegar temprano al colegio. No te preocupes papi, a mí no me importa este examen – a Keni le importa menos todo con el ánimo de perro que tiene.

Ingresan a la universidad, entran al salón, el profesor les da sus pruebas, Sabastián como siempre se apresura con su examen, pero un sujeto se adelanta en ser el primero en entregar la hoja, por lo que Keni quiere molestar al sabelotodo, pero su amigo le ignora, no quiere darle el gusto de que le vea desesperado por no ser el primero. Sebastián termina, se levanta, coloca su mochila y mira a su amigo, ve sus ojos, y nuevamente son los ojos tristes, brillosos, que quieren llorar.

En cinco minutos, Keni sale. Suben al auto, Sebastián le ofrece comer un cebiche.

Se van hasta la avenida Gran Chimú y buscan un restaurante que le pueda alcanzar al poco presupuesto que tiene Sebastián, igual encontraron un buen lugar. Keni critica la cumbia que tiene en frente – video – y Sebastián pide a la dependiente si puede poner a “Clavito y su Chela”, cosa que a Keni le sorprende.

En verdad me duele Sebastián, esto me duele mucho como cuando murió Ángel; y me estoy aguantando, no me puedo desahogar porque no quiero que lo sepan mis padres. Debe ser como dices Keni, seguro te pasa que quieres llorar fuerte, quieres un lugar para llorar con fuerza, pero cuando lo encuentres de seguro que no te saldrán lágrimas. No lo soporto papi. Te juro si podría ayudarte, si pudiera cargar un pedazo de tu pesar en mí, te juro que lo haría. Tú eres un buen amigo, gracias por estar conmigo ahora.

La dependiente se acerca a los compañeros, les pregunta por lo que se van a servir. Tarda poco en servirles. Sebastián siente un buen sabor a lo que come, y se pregunta si Keni disfrutará la comida.

Se ha matado una ilusión, y Sebastián se siente como ave de mal agüero que una vez le vaticinó que se acabaría pronto. Recuerda a Elena cuando niña, la imagen que le enamoró; en Yovana también vio esa imagen, una imagen que enloqueció a Keni y por lo que ahora el “justiciero” sufre tanto. Definitivamente no se puede mantener insensible a lo que le pasa.