Sunday, December 7, 2014

Quisiera que mi alma volara hasta donde estás tú

Qué sucede, asu, porqué estoy sintiendo esto nuevamente. Elena está hermosa, tanto o más como cuando la vi por primera vez: Morena de cabellos ensortijados, labios bien delineados, figura perfecta.


***** 
¿Qué pasa? Que tú y Camila se ven muy bien, sabes amigo, te vez como cuando éramos adolescentes. Será porque estoy enamorado. ¿Y Camila está enamorada de ti? Ella me ha dicho que sí – Henry lo dice con cierta desconfianza, puede que Camila le haya dicho algo distinto a Mario. Ella te ama, pero tiene miedo que le suceda lo mismo, no se puede permitir un desliz. Eso te ha dicho, yo la amo de verdad, aunque ella piensa que no voy a solucionar lo de Elena, yo lo voy hacer por mí y también por ella.

Camila se acerca, suena “Por qué serás así” de “Clavito y su chela” y le pide a Mario para salir a bailar, él se siente un poco avergonzado, igual acepta.

Quisiera que mi alma volara hasta donde estás tú… ¿Lo escuchas?, esa canción siempre lo canta mi hermana; debe ser que le hace recordar a su enamorado. Seguro – Mario recuerda a Alexandra, y piensa que también puede que ella le dedique esa canción; nota que Camila se ha preguntado por su expresión -, soy un tonto, siempre me enamoré de quien no me ama. ¿Por qué lo dices? Porque así ha sido, me enamoro de la persona que no me quiere y cuando esta persona me quiere ya no estoy enamorado de ella y estoy enamorado de otra que no me quiere; eso me ha tocado, habiendo tanta mujer buena y seria; se me ocurre enamorarme de alguien a quien no le intereso.

Siguen bailando, Mario se ha animado, y  piensa en Adelaida, es con ella con quien bailó más que con nadie.

Sabes tienes el mismo nombre de una amiga mía. Sí, ya me dijo Henry, ¿te gusta? Sí, es una chica bonita, inteligente y sobre todo emprendedora. Entonces debes pensar en algo serio… “y tú a pesar de todo, tu afán de venganza, sigues en mi sueño, sigues en mi sueño, por qué serás así” – ambos corean la canción del “Clavito” y parecieran dos desdichados en el amor.

Mario se mueve más, ella baila como supone Mario que bailaría una diosa griega y él se contenta; quisiera que Adelaida les acompañe para que los cuatro puedan estar bailando. Se acabó la música y van donde Henry que se está durmiendo.

¿Qué fue Henry? Está celoso – Camila abraza a su pareja y le da un beso, ya se ha desinhibido lo suficiente como para mostrarse gestual a ese punto, le coge los cabellos y el pecho, él la sigue y Mario toma una foto imaginaria. ¿Qué haces? – pregunta Henry. Estoy tomando una foto imaginaria, ustedes se ven muy lindos; prométanme algo. ¿Qué? – Camila se hace la curiosa. Que cuando muera van a estar en mi entierro; yo sé que mi amigo va estar, pero también quiero que estés tú que ahora eres mi amiga. ¿Por qué hablas de la muerte?

Mario habla de su muerte porque lo aprendió de su padre, piensa que quizás hablando de su muerte tendrá tanta vida como su padre y no como el tío Lobo que siempre paraba diciendo que iba a vivir mucho tiempo y ahora está a punto de irse. Le caen lágrimas que nadie nota, recuerda cuando su tío le invitaba jugo y le llevaba a ver a sus clientes; no era el tío rico – como papá -, era el tío pobre, pero era el tío bueno.

Henry no quiere bailar, Mario y Camila continúan.

No te preocupes, un par de copas más y Henry se va animar, además a él le gusta la salsa. Nunca baila conmigo – Camila mira a Henry, que se ha quedado viendo a la dispensadora de los tragos -, mira lo que está haciendo tu amigo. No, no te equivoques, él tiene Asperger. ¿Qué es eso? Es un trastorno mental por el cual se queda mirando fijamente un punto y no se da cuenta de nada. Entonces se ha quedado mirando el culo de esa chica. No, mira ahora que la chica se mueve te vas a dar cuenta que sigue en el mismo punto fijo - la chica se mueve y Henry no cambia de ubicación -, ya ves, es Asperger.

Sabes, tengo una hermana que tiene 19 años, y cuando le hablo de ti, se contenta, pero cuando le hablo de Henry se molesta; a ver si un día te la presento. ¿19? – Mario piensa que puede ser un problema como el que tuvo con Alexandra -, pero si es una niña. Pero parece de 22. Pues no me dice mucho, yo me siento como de 40. Ay no, creo que mi hermana tiene 22 y parece de 19. Jajajaja – ríen ambos.

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Mario sigue tomando fotos imaginarias a sus amigos. Ellos se muestran muy cariñosos y Mario piensa que nunca podrá estar así ni con Elizabeth ni con Elena – esto último le pone más triste, ¿por qué dejó de amar a Elena?, ¿o será que nunca la dejó de amar?; porque piensa en ella como la mujer más bella que jamás ha podido encontrar, se asusta, será que nuevamente se está enamorando de Elena.

No, es solo admiración; admiración de que sea tan fuerte, que ha luchado contra todo lo que le ha tocado vivir, quizás sea eso, solo admiración; porque hay que reconocer que Elena tiene la historia más triste, porque a Elena solo le ha pasado tantas cosas malas: Maritza, Arturo, Henry y él, su hermano.

Del cartapacio de la memoria del niño Marito, sale una hoja donde recuerda a la señorita de la casa, esa señorita es Elena y está llorando. Sí, la primera vez que vio a Elena no fue en la avenida Universal, fue en su casa, y estaba llorando; porque mató a su bebé, porque Maritza mató a su bebé.
No… no puede ser… esto es una construcción de lo que Elena me ha contado, yo no pude darme cuenta de lo que sucedía, solo era un niño. Pero sí, es como que me desperté y pase a la sala y allí estaba Maritza, otras personas y Elena, ella lloraba y solo recuerdo algo así como que Maritza me dijo que me vaya.

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Sabes por qué te digo que fueron dos veces, porque eran gemelos. Te imaginas, hubiese tenido dos hijos.

Elena ve a Sebastián y se sorprende de ya no amarlo. Será que ahora lo ve como a un hermano, el hermano que le  preocupa mucho porque pronto morirá.

¿Qué me miras tanto? No has pensado en intentar una operación. Para qué, para quedarme mal; prefiero tener poco tiempo, que vivir mucho en una silla de ruedas y que alguien me esté alimentando. Yo también soy de la misma idea, pero quizás si preguntas, si vas a consultar, te puedan dar alternativas.

Friday, December 5, 2014

La primera vez

Probablemente somos hermanos. ¿Qué dices? Maritza me dijo que tú eras su hijo – Elena mira fijamente a Antonio. Pero estás loca, qué dices. Antonio, Maritza le dijo a Elena que probablemente tú eres su hijo. Qué tonterías están diciendo, te das cuenta de lo que dices Henry. Antonio, hice una prueba de paternidad con tu padre, ha resultado negativo; pero Maritza dice que tú eres su hijo, aunque hay una duda, porque según el señor Rivas, te encontró ya nacido y Maritza no estaba embarazada para cuando él se fue, por lo que podría ser que Maritza te recogió y le hizo creer que tú eras su hijo. Están locos ustedes.

Antonio sale de la pollería corriendo.

Henry por favor cuida a Antonio. No te preocupes, él va estar bien.

Henry sale deja cincuenta soles para que se cobren, y va tras su amigo.

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Elena tenía apenas doce años cuando se enamoró de uno de los choferes de su padre adoptivo, amante de su madre. Ella coincidió su embarazo con el de Martiza, pero su bebé murió. Maritza no recuerda de sus hermanos porque vivió con sus padres adoptivos y veía a su madre como la señora que la dio en adopción. Así que probablemente uno de los niños sería Sebastián, ella solo recuerda a unos niños llorones.

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¿Qué edad tienes? 36. No, no puedes tener tanto, pareces una señorita de 24. Pues no, tengo 36 años. Es que no pasan los años por ti. No lo sé, a veces me asusta, mi esposo es mi menor y yo parezco más joven que él. Es que es verdad, no serás bruja. O quizás será que estoy maldecida.

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Esto es una novela. La novela que has creado en tu mente Antonio, no lo recuerdas. Pero cómo puede ser Martiza mi madre. No estamos seguros, esa señora es una loca, y pudo haberlo dicho para joder a tu padre. No es mi padre, él me hizo una prueba de paternidad también y resultó que no es mi padre; creo que no me debe importar, ya no importa si es que Maritza es mi madre y Elena mi hermana, total, se acabó en el momento menos pensado y no debo tener vergüenza de algo que no pude prever; esto debe ser una maldición por haberme enamorado de tu esposa. Amigo, de verdad lo siento mucho, quisiera poder ayudarte. En qué estado más extraño me hallo, Maritza hizo mucho daño a mi padre y a Elena y sin conocerla la he odiado tanto que ya no la puedo odiar más y ahora me es indiferente; lo que sí me apena es por Elena, ella no se merece esto, qué mal hizo ella.

Antonio y Henry beben en el mismo bar de Santa Anita. Henry llora, llora porque él también contribuyó con el sufrimiento de Elena; ella en él solo ha tenido a un drogadicto, a un infiel, a un borracho. Antonio llora por Elena, porque le hizo el amor para vengarse; él ya no la amaba cuando la tuvo por primera vez y solo lo hizo para que ella sintiera el desprecio que él sentía cuando ella no le hacía caso.

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¿Qué pasa? Nada, solo que me emociona tanto tenerte así – Sebastián no puede hacerle el amor a Elena porque está pensando en Elizabeth. ¿Quieres que conversemos? No – Sebastián la abraza, cierra los ojos y la besa y piensa que está besando a Elizabeth, se hace la idea que es a Elizabeth a quien ama, trata de recordar el olor a flores con tierra de campo de la gordita blanquiñosa, eso lo excita. 

Thursday, December 4, 2014

Tú estás en mi historia

¿Adivina quién me ha hecho una visita hoy? – Antonio le pregunta a Elena. ¿Quién? – ella sonríe y la mira. Un buen restaurante, - Antonio se fija en lo linda que está su acompañante y olvida la pregunta-… un buen restaurante, una hermosa chica, casi me siento normal. Jajajaj, pero no me has dicho quién te visitó hoy. Mi hermana, por fin nos hemos amistado. Qué bueno, así estarás más tranquilo ahora que se vienen las evaluaciones de fin de ciclo. Sí, nos hemos amistado y hasta salimos juntos a tomar. ¿A tomar? Por motivo de la graduación de mi sobrina. Pues quiero ver las fotos. Tengo unas cinco en el facebook, pero no las he compartido porque ella me ha pedido que no las publique, que solo las guarde.


Antonio pide un cuarto de pollo a la brasa y dos vasos de chicha morada. Ambos comen del mismo plato. Cuánto le gustaría poder estar ahora mismo con Elizabeth.

¿Por qué te has puesto triste? Nada, que pensé que quizás querías otro plato. No, ya te dije que no tengo mucha hambre, está bien que piquemos, porque tú ya comiste. Sí… la verdad es que he recordado a Elizabeth. Puedes aprovechar este fin de semana largo para verla, no dices que mañana – viernes – no habrá clases y el domingo es feriado así que me supongo que podrías ir a buscarla. No quiere verme. Entonces, dale su tiempo, ella sola te buscará… ah por cierto, me puedes contar quién es la chica de los masajes orgásmicos. Es Adelaida, es mi amiga de la universidad, solo que me dio unos masajes muy relajantes. Casi me pongo celosa, pero si dices que es una amiga.

Elena contesta su celular, es Henry.

Dile que venga. Sí, le he dicho que estamos aquí; quiero enseñarle algo a los dos – a Elena se le siente misteriosa. No me digas que vas a tener otro niño. No, claro que no, es algo muy importante que no quería confesarte, pero Henry me ha pedido que lo haga.

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Mira esa parejita – Keni se sorprende viendo a Adelaida y Willy salir juntos de la universidad -, no era tu flaca. No Keni, Adelaida solo es mi amiga y qué bueno que se lleve muy bien con Will. Ese pata cara de pavo siempre me ha caído mal y me parece que es serrucho. Nada que ver, solo son amigos, Willy tiene su enamorada y es un pata bien respetuoso. De esos patas que se la dan de santitos son los que debes desconfiar. Ya deja el asunto Keni, Willy y Adelaida son mis amigos y si algo entre ellos pasara sería bacan porque se les ve muy bien.

Sebastián mira a sus amigos y piensa que en verdad se les ve muy bien; tiene un poco de celos, pero es el celo ligero que se tiene por los amigos; antes no eran tan expresivos y más bien Adelaida era exclusivamente su amiga; pero ahora Willy se ha ganado la confianza de ella. Sebastián sonríe viéndolos. 

Will abraza a su acompañante por detrás, la molesta y torpemente le hace caer los papeles. Adelaida hace que se molesta y le empuja y da golpecitos. Sebastián piensa que le gustaría jugar así con Elizabeth.

Mira ese culazo – Keni ve a Camila subir a un auto de lunas polarizadas -, esa no es tu flaca, se está yendo en ese auto. Más respeto – Sebastián se fija en el trasero de Camila y es cierto se ve grande -, sí, es la reina – Sebastián no se preocupa, sabe qué es lo que tiene y qué es lo que quiere, se dice para sus adentros.

Keni arranca, Tavo ya no viene. No puedo Sebastián, Tavo tiene el trabajo y en su laptop está el SPSS. Asu, pero ya es tarde, apúrale.

Keni llama a Tavo, pero no le contesta. Después de unos minutos le llega un mensaje de su amigo diciéndole que está rumbo a la casa.

Keni arranca, pone su música de “Guaguao”; van rumbo a la casa de Sebastián a trabajar la tesina de su grupo.

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Llegaron al cuarto de Sebastián – son las doce de la noche -, pero Tavo no está, Keni llama y Tavo le dice que él está en su casa; Keni le molesta con un par de improperios de amigos y acuerda en recogerlo con su auto. Sebastián aprovecha en subir a su cuarto y tomar una ducha, a pesar de que está de noche, la temperatura se siente elevada.

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Busca “Thank you” de Dido y se va a la ducha. Se cambia de ropa y se pone sandalias. Se comunica con Adelaida por facebook.

Sebastián: Hola querida, aquí el no tan querido quiere saber algo.

Adelaida: Jajajajaja… ¿cómo qué?

Sebastián: Quiero saber qué sucede entre tú y Will.

Adelaida: Bueno, pues... como eres mi no tan querido, no te diré nada. Hummmm… jajajaja... bromita XD

Sebastián: Está bien, pero quería decirte que se les ve bien juntos.

Adelaida: Gracias querido, pero pienso que algún día volveré a ilusionarme, enamorarme y quizás hasta a amar a alguien, aunque no con la misma intensidad.

Sebastián: De verdad quiero que encuentres a la persona más buena y respetuosa, te lo mereces por haberme aguantado el viaje a Trujillo y todas mis demás majaderías; de verdad que te mereces lo mejor.

Adelaida: Con esas experiencias me di cuenta que tengo la paciencia como para ser mamá XD. Si he podido aguantar tus majaderías, cuanto más, las de mi hijo o hija.

Sebastián: Sería genial si tuvieras un hijo; más bien si deseas tener uno y no tienes con quién, podría ayudarte, sin ningún compromiso eso sí.

Adelaida: Uy, sería buena idea. Así saldría un bebé inteligente eso si, que no me salga miedoso como tú; déjame pensarlo y te doy la respuesta luego.

Se despiden con el clásico beso de buenas noches. Sebastián toma una botella de cerveza, le duele la cabeza, pero igual tendrá que apoyar a sus amigos, ya se ha comprometido.

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Keni y Tavo llegan, Sebastián les toma una fotografía desde su ventana. 

Saturday, November 22, 2014

Patricios y plebeyos

Los chicos quedaron sorprendidos de la teoría freudiana, el más inquieto de sus estudiantes se acercó, le dio la mano y le dijo, ha sido su mejor clase.


Sebastián está cansado, es viernes, termina su semana con el curso de “Penal”; podría no asistir, no esta programado ningún trabajo ni exposición. Al firmar su salida se encuentra con la profesora Yolanda.

Un momentito Sebas. Dígame profesora. ¿Estás apurado? Este – no sabe qué decir, casi nunca tiene tiempo para la profesora -, este… sí, la verdad sí estoy apurado, tengo que ir a comer y luego a la universidad. Entonces aprovechamos y comemos juntos. Es que voy a mi casa a comer – revisa sus bolsillos y no tiene más que un par de monedas. Pero hay que comer aquí en el cafetín. La verdad es que no me alcanza; pero dígame en qué puedo ayudarla. Yo te invito. No, no se moleste. No es una molestia, tú nunca tienes tiempo para mí, andas de aquí para allá, necesito de tu ayuda, vamos. Está bien.

Caminan al cafetín, saludan a la directora que está en una mesa con su hija; a Sebastián le gusta que la directora esté allí y que piense que él está haciendo horas extras. Se sientan y la profesora Yolanda pide un ají de gallina, Sebastián un saltado de pollo.

Quiero que me ayudes con unos videos, quiero terminar el año – baja la voz para que no le escuche la directora -, quiero terminar el año con una exposición de lo trabajado por el área, los videos serían de focus group. Claro, podríamos hacer reflexionar a los chicos sobre los foros que hicimos. École, tú captas rápido la idea; qué te parece si lo hacemos en el auditorio. Creo que podríamos hacer tres videos y deberíamos hacerlo en diferentes lugares, uno en el auditorio, otro en un salón y el tercero puede ser en la biblioteca. Tienes razón, además hay una canción en quechua que los chicos de tercero han preparado y necesitamos grabarlo. Ya, le parece si grabamos el día jueves, después del recreo. Así queda. Ahora me voy, llevo retrasado media hora. Apúrate.

Sebastián se apresura bajando las escaleras – el cafetín está en el segundo piso –, se encuentra con Carlos, queda en que le hará el favor de ver unos documentos.

Tiene solo dos soles, y el almuerzo le ha quedado chico. Recuerda que David le pagará veinte soles por un ensayo, con eso podrá comer algo a la salida.

Toma el carro, un señor - que supuestamente ha estado en el penal de Lurigancho- pide una colaboración para su tan alicaída economía que ha coincidido con su próspera reproducción; no le interesa mirarlo y se hace al dormido.

Recuerda a Diana y se pregunta si será cierto lo que le contó. Ahora ella está en Italia, con la niña que dice que es hija de Sebastián. Y si fuera qué, no tiene ningún sentido decirle a una niña de doce años que tiene otro padre en Perú, para qué, no es que no la quiera, pero piensa que no se merece ser padre.

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Entra al salón, el profesor es muy amable con él y no le dice nada, pasa la voz a los romanos. Quisiera sentarse al lado de Kev – el romano más noble -, pero piensa que hoy tiene que atender a David y a sus amigos.

Recibe los siguientes mensajes de Camila:

Mensaje 1: Sebastián bonito te fuiste :’(
Mensaje 2:  :’(:’(:’(:’(:’(:’(:’(:’(:’(
Mensaje 3: Ya no te quiero maio :’(
Mensaje 4: Te quiero, <3

No entiende el último jeroglífico, pero se contenta porque Camila lo quiera tanto. Quiere mandarle un mensaje, pero no tiene saldo.

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En la hora del break, conversa con David sobre el ensayo y le pide el dinero. Recarga su celular – cinco soles – y llama a Camila.

Hola Camila, perdóname que no pudiera responderte, me quedé sin saldo. No te preocupes Sebas, cómo estás, hoy preparé ají de gallina y quería invitarte. Estoy en clases. ¿Estás con ese gordo? No, a él no lo veo más que los miércoles. Ya, porque quería ir a visitarte para sacarle roncha. No, mejor lo planeamos con anticipación; ahora te dejo porque tengo que entrar. Ya amiguito, nos vemos el domingo verdad. Por supuesto, en mi cama, diré en mi casa. Jajajaja.

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Profesor podría darme el tema “crimen organizado”. Por supuesto Rivas, al mejor de mis alumnos lo que pida – el más destacado de los doctores elogia a Sebastián, para roncha del gordito.
Sebastián camina contento hacia su silla. Ángel se le acerca.

Sebas, hoy será. Si me invitas. Por supuesto, al dios de filosofía. No digas eso.

El profesor Velasco pregunta la hora y da por concluido la clase. Sebastián sale con los romanos Ángel y David. Ángel llama a Keni .

Oe apresúrate, sabes con quién nos vamos al point – Sebastián se admira que esté rumbo al “point”-, sí huevón, apúrate.

Llegan al point – una tienda que tiene un banco de piedra. Sebastián se dice que Roma deba ampliarse y hacer partícipe a sus, aunque plebeyos pero nobles, acompañantes.

De los tres plebeyos, el que más simpático le parecía era Ángel; pero quién primero le demostró amistad fue Keny; aunque David siempre ha sido muy amable, pero su poca preparación le hacía desmerecedor de atención. Ahora lo sopesa mejor, los tres valen y son dignos de tener su amistad y alianza.

Primero tres, luego otras dos, y Keni saca tres. Su calidad de dios de filosofía acabó. Sebastián se cubre los ojos y hace como si estuviera llorando, Ángel se admira al ver al noble romano en ese estado y le pide que cuente su historia:

Ella era muy hermosa, sabes qué la hacía hermosa, sus ojos. Sus ojos, no sé qué color tenían, eran verdes o azules, no sé – hace sonar su nariz sistemáticamente -, era artista plástico y tenía en gran estima a un crítico de cuadros. Una vez fui a ver a ese señor, en una exposición en Miraflores y me le acerqué y me invitó a su departamento para tomar algo. Cuando estaba en su sofá, se me acercó y me agarró la pierna – Sebastián se toca la pierna como supuestamente lo habría hecho aquel hombre – y me pidió que me relajara. En ese momento saqué el revólver y le apunté; por su culpa mi chica se había matato, ella le consideraba tanto que cuando él criticó sus cuadros para mal no lo soportó y acabó con su vida; por eso me fui a vengar.

¿Lo mataste? – Ángel pregunta asustado.

No – Sebastián mueve la cabeza. Sentí como se derramaba el líquido por su sofá – suena su nariz quedito y sonríe -, el maricón se había orinado.

Cualquiera, puta pero qué feo por tu chica, qué era tan importante ese crítico – pregunta David.

Sebastián se tapa los ojos, se le ve tan triste; y su historia ha coincidido con la llegada de las tinieblas.

Saben cómo se llamaba ella, ella… Mario Vargas Llosa, Ojos Lindos – Cuadros feos. Sebastián sonríe, y todos quedan estupefactos por la historia.

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Keny se queda en la universidad, Ángel, David y Sebastián se van hasta el paradero. Antes, Sebastián compra hamburguesas para los tres, se ha quedado con tres soles, se entristece porque no tiene dinero. Ángel piensa que Sebastián está muy embriagado, por eso decide llevarlo hasta su casa. Ambos toman el bus y dejan a David esperando el carro que lo llevará a la “28”.

Sebastián le pide a Ángel para bajar a mitad de camino, quiere orinar; él está de acuerdo porque igual quiere orinar. Bajan en la “Hacienda” y van a una pollería en busca de un urinario.

Suben a otro bus que los lleva a ambos por un sol. En este trayecto, Ángel guía a Sebastián – abrazado – para que camine. Al bajar hace lo mismo, le guía por la Chimú y lo deja en su casa.

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Sebastián sube a su cuarto, Camila le llama y le entera que le han escogido reina; y él la felicita porque le parece que no solo lo merece por su esmerada anatomía sino que también por lo inteligente que es.

Timbra a Elizabeth, se había prometido no hacerlo, no contesta. Prende la computadora y ve una foto de Elizabeth con William, entonces decide postear lo celoso que está.

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El senado es una asamblea de reyes, pero un día han de compartir patricios y plebeyos los mismos honores. Quizás ese día deje de ser el cónsul. Piensa mirando el techo que no tiene estrellas. 

Thursday, November 20, 2014

El romano más noble

¿Qué vas hacer mañana? Voy a ir a dictar clases hasta la una y luego a la universidad, tengo una exposición muy importante a la una y luego de seis a diez y media en mi clase de Constitucional, aunque estoy pensando que no iré a esta última clase porque estaré muy cansado. Entonces nos podemos ver en la noche – Elena quiere ver a Mario. Está bien, sería bueno, estaré muy cansado pero verte me hará bien. Entonces voy a tu cuarto mañana a las siete. Así quedamos.

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Mario se queda preparándose hasta las dos de la mañana, le interesa hacer una buena exposición porque estarán los romanos allí y quiere demostrarles que no se equivocan al elegirlo como su líder. Duerme hasta las cinco, se levanta con la alarma del celular y continúa con su lectura de las “Servidumbres”.

Se lava la cara y se da cuenta que tiene ojeras, no importa, el objetivo es tener el contenido. El tiempo pasa, se dice que tendrá que volver temprano para poder limpiar su cuarto y recibir a Elena.

Son las siete y media, sale apresurado al colegio, llegará tarde y justo ahora que está con falta por lo de la botella. Saluda al auxiliar, firma su ingreso y Sofía le sonríe, él también es simpático, le sonríe y además le manda un saludo de Elena que aún ella no le se lo ha pedido que le diga pero sabe que le pedirá que salude a su amiga Sofía.

En la clase, reniega con el niño Diego porque se traslada sin pedir permiso. Hace una dinámica acerca de la importancia de trabajar en equipo, es su clase de tutoría.

Termina, está cansado, quiere dormir, pero tiene que dictar un par de horas más, aprovecha su tiempo libre y en la biblioteca – que en realidad es una sala donde se tienen las cosas que ya no se usan y por allí algunos libros – se recuesta en una silla y trata de dormir algo.

Dicta clase de geografía, trata sobre Europa, especialmente los países Alemana, Inglaterra, Francia, Italia y España han recibido su atención, los niños se muestran interesados por los mapas que comparte en su ppt y los datos de las potencias europeas.

Pide a los chicos ubicar algunas unidades geomorfológicas en un mapa mudo que les brinda. Cuando está revisando lo que trabajan los chicos, se escucha desde afuera "El sol no regresa”de "La Quinta Estación", y que es cierto – se dice -, el sol no regresa, será que el sol se fue con Elizabeth.

Termina, sale apresurado para poder cambiarse, es su exposición brillante, dedicada a los romanos. Brandon le manda un mensaje:

Apúrate Mario, ya vamos a comenzar.

Solo tiene veinte céntimos, así que decide mandarle un mensaje y guardar diez céntimos para timbrar a Elena. Responde:

Asu, estoy full; llegaré en una hora.

Brandon le apresura con más mensajes, pero ya no le puede responder.

Mensaje 2: Apúrate que después de esta exposición nos toca.

Mensaje 3: Marioooo dónde estás?, apúrate ya nos toca.

Prende el radio y se mete a la ducha. Está cansado, reposa su cabeza en la pared de la ducha y deja que le caiga el agua, llora, recuerda a Elizabeth y piensa que todo su esfuerzo es en balde, porque a ella no le importa. Se da ánimos y se dice que lo mejor es que está comprometido con los romanos y eso le mantiene en pie para seguir, ellos también son un motivo.

Sale, se seca y se sienta en la cama, se pone la trusa, las medias azules Hush Puppies, y antes de subirse los pantalones ve el último mensaje de Brandon:

Mensaje 4: Nos toca exponer la otra semana no te preocupes.

Se tira a la cama, y se escucha en la radio “Locura Automática” de la Secta, se queda unos minutos pensando. Se da ánimo, se incorpora, se quita los pantalones de tela que los tenía puestos a la mitad; busca unos jeans y una camisa manga corta.

Toma el bus, duerme en el camino.

Al llegar no encuentra a Brandon, pero igual, todo está tranquilo, la profesora está haciendo clases, cuando un gordito del salón le pide a la profesora para que Mario y su grupo expongan ya que según el cronograma les toca; Mario no muestra ninguna molestia porque le parece que es justo y además que se sentía mal porque después de una madrugada lo mínimo es que deba exponer y así no estar con inconvenientes en otro momento; la profesora no quiere, pero éste gordito insiste; por lo que él mismo se pone de pie y le dice a la profesora para exponer.

Timbra a Brandon, éste le llama y le entera que la profesora les está pidiendo que expongan.

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Su exposición habría salido excelente si es que no hubiese tenido el impase que el mismo gordito que pidió que exponga le estaba incomodando con su celular, alumbrando su vista mientras exponía, por lo que se molesta y les amonesta, esto incomoda a la profesora, y ella salomónicamente reprende tanto a Mario como al gordito.

Se siente mal, porque había estudiado toda la madrugada y le sucede este tipo de inconvenientes, además ningún romano le da su apoyo, todos se van. De lejos ve a quien cree el romano más noble – Kev -, y él tiene el gesto de regresar y caminar junto a él.

Qué fue Mario. Nada, que me molesté por esa tontería que hacía el patita ese. Sí, lo vi, pero no pensé que te molestaría. Llevo los ojos hinchados por toda la madrugada que he estado leyendo y haciendo mi ppt; yo quería venir en terno pero como me dijeron que ya no expondría, y salió así todo. Tu exposición salió muy bien, que no te incomode esas cosas. Gracias - Mario lo mira y recuerda a su amigo y se dice que éste es el romano más noble.

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Llega a su casa, se pone a limpiar el cuarto. Timbra a Elena para que ella le llame.

Mario, estoy en un minuto en tu puerta. Entonces bajo.

Al minuto Elena aparece, lleva unos jeans bien pegado y una blusa negra.

Estás bien cansado. Sí, he tenido muchas cosas que hacer, pero quería verte. Yo también, pero quería decirte algo, no me han gustado tus poemas. Ya sé por qué no te gustan. A ver dime por qué. Porque le digo que Elizabeth es mentirosa. Pues sí, tienes toda la razón, tú pones tus post en público para que ella lo lea y se ha de sentir mal. Tienes toda la razón, pero es que el amor es así, una pequeña mentira para el enamorado es como una gran traición, no quiero que ella se sienta mal, sino que sepa que la amo y que al más mínimo de sus gestos, ideas, actitudes, estaré pendiente de ella.

Elena saca de una bolsa, un pedazo de panetón y sirve el agua que Mario tiene en su mesa.

Gracias Elena. Mario, creo que Elizabeth no se merece esos poemas, tú me has contado lo buena que ha sido contigo, que es una chica sensible y que además es muy inteligente y saca rápidamente conclusiones; si lee tus posts puede pensar que no confías en ella, que le tienes un mal concepto. Puede ser, por eso ya no voy a escribirle así, lo que pasa es que lo bonito que me trataba ya no lo puedo replicar, porque hace mucho que no sé de ella, si tuviera los gestos de antes.

Sabes lo que me gusta de Elizabeth – pregunta Elena. ¿Qué? Que te ayuda a escribir. Ella es mi inspiración - Elena era antes la inspiración de Mario y también se lo dijo, por lo que se apena al recordar.


Wednesday, November 19, 2014

Cerveza

Podrías traerme el corrector que tengo en mi mochila – el profesor Rivas le pide el favor al alumno que se parece a su amigo. Ahora mismo voy profesor.

El niño demora, el profesor Rivas va al salón para ver qué le pasó.

Profesor – a él no le llaman “profe” -, Piero sacó de su mochila una cerveza. ¡Qué!

El profesor Rivas no revisó su mochila antes de salir de casa ya que se estaba yendo a la universidad, pero le llamaron para llenar unos formularios.

¿Y dónde está la cerveza? El auxiliar se ha llevado a Piero con la cerveza a la dirección. 

El profesor Rivas está preocupado, la directora es muy molestosa con él y encima esto. Pero también está el auxiliar que no le cubre, es que ese auxiliar es más franelero con la directora. Quisiera llamar a su amigo para reclamarle, pero es en balde ponerse furioso en este momento, mejor es estar tranquilo y escuchar la amonestación de la directora.

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Profesor Rivas, me dicen que usted ha traído esta botella de cerveza. Lo siento mucho directora, no ha sido mi intención; ayer salí con un amigo y compramos cuatro de estas cervezas, él me dijo que había dejado una de ellas en el camino, yo le creí y no pensé que lo había dejado en mi mochila, me supongo que ha sido una broma. Yo le podría comprender, pero lo malo está en que los padres lo van a interpretar mal y tampoco le podemos dar explicaciones, y encima se le ocurre pedirle a un estudiante que revise sus cosas – la directora no le mira cuando le reclama. Le pedí que me trajera un corrector, yo ignoraba que tenía la botella. Esto le podría significar un memorándum con su respectivo recorte económico. No tendría ningún inconveniente, me lo merezco, he sido muy ingenuo al venirme con la mochila sin revisarla. Pues sí – a la directora siempre le cayó mal el profesor Rivas, pero quiere serle simpática en esta ocasión -, pero voy a considerar que me está diciendo cómo le han engañado… tiene que tener cuidado con sus amistades. Solo puedo tomarlo como una broma de mal gusto, pero igual voy a conversar con mi amigo. Que no se vuelva a repetir. Gracias por su comprensión directora.

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Al salir de la dirección, se encuentra con Sofía.

Hola Mario. Hola Sofía – está cabizbajo. Tienes que tener cuidado, yo pensaba que tú no tomabas. Sí, con los amigos, en una conversación; pero no pensé que me harían esto. Muy mal de parte de tu amigo de hacerte este tipo de bromas. Felizmente la directora no se molestó mucho. Mi mamá está de buenas hoy porque mi hermano ha llegado del Brasil, todos estamos contentos. Ah que bueno, seguro van a festejar en tu casa, te regalo esta cerveza. Jajajaja… no puedo aceptarlo, en casa no tomamos cerveza. 

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Pudo ser peor. No sé Luiz, no sé la verdad, estoy que pienso en ese pata, me hace renegar. Para la próxima llámame a mí, no voy a estar como un infantil escondiendo una cerveza, ¿qué te dijo ese pata? Nada, no le llemé porque soy capaz de mandarle a la misma y no quiero arrepentirme; solo le escribí, pero no me ha respondido.