Thursday, July 24, 2014

La Bella y la Bestia

Erase una vez una hermosa pareja de esposos con tres lindos hijos, uno de ellos, la bella Elizabeth. Pero a esta familia le aconteció desgracias, y Elena – la madre, que era una bruja – pretende sacrificar a Elizabeth para recuperar el estatus de la familia. El padre al darse cuenta de las pretensiones de su mujer, decide huir con su hija.

En el palacio, la Reyna ha caído en la cuenta que su hijo morirá si no usa magia, está enfermo y los doctores no han podido darle cura, por eso decide que lo atienda una bruja.

La bruja Elena atiende al príncipe y logra sanarlo. Desde entonces, Sebastián estará al cuidado de la bruja, quien termina por enamorarse de él. Pero el príncipe no haría caso a la maldita mujer. Es así, que la bruja decide hechizar a Sebastián. para que sufra el desprecio que ella sufrió, convirtiéndole en un monstruo, y que solo podrá librarse de tal aspecto una vez haya encontrado el verdadero amor, pero que si éste amor lo rechaza, morirá.

Pasado un tiempo, Elizabeth, buscando ayuda para su anciano padre, llega a la torre donde había sido recluido el monstruo. Al encontrar a la bestia – que estaba cubierto -, Elizabeth le pide medicinas para salvar a su progenitor, y el monstruo le da los medicamentos a cambio de que ella vuelva los fines de semana para ser contemplada por éste. Ella acepta.

Es así que Elizabeth logra mantener con vida a su padre, y la bestia puede contemplar a la bella señorita todos los fines de semana. Hasta que llegó el día en que debía declarar su amor y así romper el hechizo.

Te amo, cásate conmigo y tendrás todo. No puedo mi señor, yo no lo amo, solo lo quiero como es, un amigo, el más simpático de mis amigos.

La bestia entristeció, pero igual cumplió con su promesa de seguir suministrando el medicamento para el padre de Elizabeth.

Permíteme amarte. Mi señor, mi respeto es para usted, no me pida tal acto que no nace en mi corazón.

El príncipe moría de amor.

Ten la bondad de darme un beso, si no lo haces moriré. Mi señor, mi vida es suya, tómela y haga con ella lo que le plazca, pero no tendrá mi amor y despreciará mi respeto.

El príncipe está enamorado y ahora comprende a la bruja Elena. El hechizo hace mella su salud y pronto morirá.

Elizabeth, ¿me quieres? Como el más lindo de mis hermanos – el príncipe decide mostrar su horrendo rostro y ella no se inmuta-, lo sigo queriendo como el más lindo de mis hermanos - ella ya había reparado en que el príncipe ocultaba su fealdad.

Yo te amo y por lo mismo que te amo voy a desaparecer de tu vida. ¿Por qué? Porque no me puedes dar lo que necesito de ti. En verdad lo siento mucho, yo te quiero Sebastián, pero no podría amarte. Ya no hay razón de que te disculpes, solo recuerda que algún día me tuviste y me dejaste.

Al siguiente fin de semana, Elizabeth no encontró al príncipe, lo buscó por todo el castillo. Según cuentan, ha subido al monte para morir.

Elizabeth comenzó a extrañar al príncipe, decidió buscarlo en la montaña y recorrió un largo camino, pero no lo encontró. 

Wednesday, July 23, 2014

Exposición

Ya pe Mario, solo son dos cuadros estadísticos más. ¿Dos más?, no te pases, ¿cuánto les estás cobrando? Nada, tú crees que  Meche y Mónica van a pagar. No te pases Luiz, deja de estar cobrando en especies. Fuera de acá; ya pe huevas, lo necesito para hoy.

Mario está con mucho trabajo en la universidad, tiene que hacer dos ppts, se comprometió con Julio para ayudarle en su exposición y además tiene que terminar las unidades de aprendizaje para su trabajo. Elizabeth le llama:

Cholito me puedes ayudar con una separata, estoy muy ocupada en la casa de mis patrones. Ya Eli, no te preocupes, ¿para cuándo es? Es para mañana en la mañana. ¿Para mañana? Sí, te envié una copia a tu gmail; por favorcito cholito mándamelo a mi correo. Está bien, lo veo a penas llego de la universidad – Elizabeth se despide rápido.

Timbra el celular de Mario, es el número de Carlos.

Hola Mario, soy la profesora Ramirez – su supervisora -, mira me he encontrado con una niña que dice que no le habías dicho nada del foro, si no te interesa el proyecto da un paso al costado porque nos estás estorbando. Pero profesora, no es eso, lo que sucede… Mira Mario, nos estás poniendo piedras al trabajo, si no quieres trabajar mejor da un paso al costado, estoy aquí con Carlos y me dice que no le has enviado el informe, ¿a qué hora le vas a enviar el informe? Profesora disculpe, pero estoy full, yo le enviaré a penas llegue a mi casa, solo me faltaba colocar el logo institucional. Entonces, envíalo que nos estás retrasando el trabajo – la profesora cuelga sin despedirse.

Mario llega a su cuarto, solo tiene un par de horas para trabajar la ppt, tiene que ponerse terno para su última exposición y por eso quiere ir bien presentable. Selecciona la ropa: medias azules con textura, bóxer – porque está haciendo frío-, bivirí grueso, camisa blanca, corbata y el terno impecable. Toma una ducha helada, se seca y sin vestirse se pone frente a la computadora para terminar la ppt.

¡Mierda! – Le ha pasado corriente -, ¡joder!, ¡joder! – recuerda a los españoles que llamaba en el Call Center y se da cuenta que se estaba olvidando las estadísticas para Luiz.

Terminó las estadísticas, está muy cansado y no quiere hacer la ppt, pero continúa. Son las siete, ha terminado a las justas con la presentación, se viste.

Sale apresurado, rogando que en el momento de la exposición pueda recordar todo lo que ya antes ha leído, que no le ha dado tiempo para preparar un speech. Camina hasta Pirámide del Sol y toma un taxi  - 10 soles -. Se arrepiente de estar gastando dinero que le falta. Encima, tráfico.

Timbra nuevamente su celular, es Carlos.

¿Qué fue Carlos? Mario, disculpa, pero la profesora me pidió que te llame. No te preocupes, estoy en falta amigo, ya te envié el informe y lo del proyecto no me consideren en la Resolución, yo solo estoy apoyando. Pero tú te lo mereces, estás trabajando más que muchos profesores. Sí, pero les he fallado en lo que me confiaron. No te preocupes, yo voy a hablar con la profesora para que te considere – Se despiden.

Mario está nostálgico, piensa en Elizabeth, seguro que ya ha salido de la casa de sus patrones. Decide llamarla para escucharla, cuando escucha su voz se anima. Timbra, pero no responde. Timbra nuevamente y no responde. Seguro Eli ha dejado su celular en la casa donde trabaja, o quizás le han robado el celular; no, seguro está pasando por una zona poco confiable y por eso no responde, mejor no le sigue timbrando porque quizás y la incomode – piensa.

Timbra Julio.

Cholo gracias por las presentaciones, están muy buenas; un pata me ha pedido que le hagas una presentación, le he dicho que cobras S/ 35.00, ¿te parece? No Julito, yo no vendo esas presentaciones. Pero te puedes ganar alguito Cholo. Ya – lo piensa -, ¿para cuándo necesita? Para el sábado. Ya, dile que sí, pero se lo doy encriptado. Sí ya le dije, gracias Cholo. – Mario se despide y cuelga.

Intenta nuevamente con el número de Elizabeth. Un poquito de ti nada más Eli, solo un ratito por favor, contesta. Elizabeth no contesta. Debería repasar, es su última exposición y es la más importante; pero solo piensa en Elizabeth.

Flaquito, ¿es en la Cesar Vallejo, no? Per favore – lo dice en italiano, el chofer ni se da cuenta. Baja, se dirige a su salón. Al entrar un compañero lo mira extrañado por lo apuesto que está.

¡¿Te gusto?! – Lo dice con una seriedad elocuente. ¡Bastante! – su pata no se hace paltas y le contesta la gracia. 

De pronto siente tibio en la nariz, es sangre, se va al baño.

Tuesday, July 22, 2014

El Espartano

“Caminante, ve a Esparta y dile a sus ciudadanos que aquí yacemos por obedecer sus leyes”.

Indigno de formar parte del pueblo espartano, el niño es llevado al monte Taigeto, donde será arrojado. Pero el padre lo ama y decide no acabar con su vida, este niño puede hacerse fuerte.

Henry sería sacrificado como su hermano mayor, su padre no lo quiere y golpea a su madre. Pero ella es fuerte y protege su vientre. Niño enfermo vino, niño que pasó en incubadora por un mes.

El lacedemonio se ha hecho fuerte, usa honda y vive en caverna.

Henry anda descalzo, sucio y con mocos.

Básica alimentación para los jóvenes: cereal, aceituna y uva para el personaje histórico; frejoles, arroz y papas para el jovenzuelo de este siglo.

Adolescente que tiene que pasar la instrucción militar, que se hace llevadero por el espíritu de camaradería y cohesión sin fisura con sus iguales, para nunca defraudar a sus amigos en los letales choques entre ejércitos de las batallas campales.

Un mundo de alcohol y drogas, donde la camaradería funciona en tanto se coincida con los placeres. Henry con una bolsita de terokal porque no le alcanza para comprar blanco.

Es la prueba, el joven guerrero tiene que enfrentarse en fiero combate a su igual, corre riesgo de perder la ciudadanía.

Henry en frente de su padre que golpea a su madre.

El espartano vence y es aceptado.

Henry es echado de su casa.

Llega la edad de casarse, es su obligación, tiene que contribuir al Estado con nuevos miembros.

Hacerse cargo de una familia a sus diecinueve años; sin el apoyo de sus padres, sin el respaldo de nadie. Henry trabaja diez horas al día y no tiene día de descanso.

El espartano no llora.

Nunca he visto llorar a mi amigo. 

Monday, July 21, 2014

Lucía

A ver, si fuera una niña como Sofía, creo que debe ser un bolso fino, pero sencillo. Es una niña de diecisiete años. ¿Y cómo es ella? Es delgada, es una niña pretensiosa, es una hermosa pequeña. ¿Qué tal este? Puede ser, aunque me parece que es muy llamativo. ¿Y a ella no le gusta ser llamativa? Sí, lo es, pero es para que vaya a la universidad. Ya entonces el negrito. El negrito, me parece mejor.

Llaman a la dependiente y ella les saca el bolso. ¿Qué te parece? No sé, quizás el rosado se vea mejor, ella tiene piel clara. Pero tiene algo de fucsia; además, no decías que querías algo seriecito. ¿Te gusta? Me lo llevaría si tuviera la edad de tu sobrina. ¿Cuál es su precio señorita? S/ 79.00. No me hace una rebaja – Sebastián siempre pide rebaja. Se lo dejamos a S/.75.00. Lo llevo.

Sebastián busca su billetera, pero se olvidó en el otro pantalón.

¿Pasa algo mi amor? Dejé mi billetera en el otro pantalón. No te preocupes, yo te presto. No, yo tengo efectivo aquí – Sebastián solo cuenta con S/ 60.00. ¿Me prestas S/ 20.00? Toma mi amor.

Sebastián está muy contento porque ha comprado el bolso más lindo de la tienda para su linda “sobrina”. Elena se ha puesto contenta porque ha podido ayudar a Sebastián.

¿Te invito a comer chifa? Ya – Sebastián tiene hambre, estuvo como guía hasta las cuatro y no comió nada -, pide tú que estás que aciertas en todo. Pues, quiero invitarte arroz frito. Suena como me gusta, sencillo y consistente. Te va gustar.

Sebastián come con mucho gusto, mira a Elena y sonríe provocativamente.

¿Qué pasa? Que te vez linda. Gracias – Elena sonríe provocativamente también. Y cómo así conoces a Sofía. Todo una odisea lo que le pasa a Sofía, pero sé que saldrá adelante. Ella no conversa mucho con nosotros. Pero ahora va a cambiar, a ver si la apoyas. Claro.

Elena se queda mirando el bolso que compraron y piensa que le hubiese gustado tener una hija.

¿Hija de quién es Lucía? De mi hermana mayor. Ha claro, ¿ingresó a la universidad tan pronto? Sí, está en la UPC. Qué bueno. ¿Ella era la engreída de Chana? Sí, ambas se parecen físicamente, aunque en carácter son distintas; Chana era de más fuerte carácter.

Elena paga la cuenta, caminan agarrados hasta la Plaza Mayor.

No quiero despedirme de ti – Sebastián se lo dice en serio. Mi trabajo, por los contratos, parece que siempre serán en provincia, además me hace bien estar fuera de aquí. No quiero que te vayas, sabes que me estoy quedando muy solo. Lo sé, me gustaría quedarme por mis hijos y por ti; pero no puedo.

Sebastián piensa que no debe ser tan tonto de ponerse triste, que el tiempo que le da Elena es oro y debe aprovecharlo en todo momento.

¡Espera!, ¿lo sientes? – Sebastián para de pronto. ¿Qué es? – Elena se preocupa. Somos tu y yo caminando por la Plaza Mayor, ¿sientes lo rico que es el aire frío? Sí lo siento rico – Elena agarra la cara de Sebastián y lo acaricia como si fuera un niño; él cierra los ojos e intenta sentir con más intensidad ese momento.

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Elena se siente tonta, ha recordado que Lucía tiene veinte años.

¿Qué pasa? Que me has mentido otra vez. No te entiendo. Me dijiste que nunca me mentirías y lo has hecho otra vez – Sebastián no le mentía desde hace mucho, pero no podía decirle para quién era el bolso. ¿De qué hablas? Lucía tiene 21 años.

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¿Ya no quieres ir a casa? Te amo, pero sabes que el amor no puede vivir sin confianza. Yo también te amo, a Elizabeth la estoy olvidando, tú me ayudas mucho. Me voy el martes. Elizabeth ya se fue de mi vida. La verás nuevamente. Solo quiero despedirme de una manera especial. Sebastián, no es por mí, es por ti. Ella se lo merece. La verdad sí, ella se lo merece, es tan linda y joven; tiene tu amor y eso dice mucho, eso dice que ella se lo merece.

Sebastián se ve como un niño, tiene los labios bien pegados y los ojos lo más abiertos, está parado frente a Elena como un soldadito.

Te juro que ya no la amo, ahora solo la quiero como mi amiga que es – lo dice con una voz de niño asustado. 

Sunday, July 20, 2014

Un beso

Promete que cuando te vayas me darás un beso. No puedo, no podría darte un beso. Solo un pico y ya, por favor, será lo más bueno que me vas a dar.

Elizabeth sabe que ya no regresará. Se ha dado cuenta de todo lo mal que Sebastián la pasa a su lado. Piensa que lo mejor será irse para siempre de su vida, quizás pueda volver con Elena y vivir su vida junto a ella, quizás se pueda enamorar de alguien cuando ella se aleje.

Está bien, te voy a dar un beso; será el último día que nos veamos, me despediré de ti; pero quiero que me prometas que te olvidarás de mí. No me pidas algo que no podré; podría olvidarme de mi nombre, pero nunca de tu rostro; pienso que para esto es la vida, para recordar amores prohibidos: primero Elena, y ahora tú.

Elizabeth le mira a los ojos y tiembla, quisiera decirle que lo ama, pero no lo ama; solo lo ve como un amigo, como un hermano; sí, el mejor hermano: el que siempre estuvo pendiente de ella, que le ayudó con lógica, que le hizo sonreír en su cuarto, que le invitaba a comer las cosas más ricas, que le hizo conocer lugares lindos de Lima, que le tomaba las mejores fotos. Sebastián es el mejor de todos, el hombre más inteligente que ha conocido, pero no se le ocurre decirle todo eso, no se le ocurre decirle nada.

Nos iremos juntos a la sierra, como lo habíamos planeado. Tengo que salir bien temprano para llegar aquí el mismo día. No te preocupes, yo tengo la forma de llegar rápido. Ya, pero llegaremos temprano verdad – Elizabeth piensa que Sebastián puede estar tramando algo, se asusta. Fácil llegaremos a las ocho o nueve de la noche. Ya, ¿y qué haremos allá? Te haré ver ese pueblo, caminaremos por las calles y luego por un cerro y allí nos quedaremos viendo la naturaleza, y nos despediremos para siempre. Está bien.


Elizabeth nunca pensó que se haría amiga de Sebastián para después de tan poco tiempo despedirse para siempre; pero es lo más sensato. Ya le ha hecho mucho daño. Lo mira y lo ve más guapo que de costumbre, lleva el cabello largo y no se ha rasurado, Sebastián, está delgado, aunque descuidado se le ve bien. Desea darle un beso.  

Saturday, July 19, 2014

En el cumpleaños de Elizabeth

No valgo nada, no tengo belleza, ni dinero, ni inteligencia – Elizabeth se puso triste porque Antonio le descubrió una mentira más. Tú eres inteligente y eres linda. Cholito, te prometo que ahora todo va cambiar, ya no te voy a mentir.

Antonio se conmueve con lo tierna que es Elizabeth, aunque su mundo le ha sido adverso, ella mantiene una ingenuidad que la hace ver como una niña.

¿Hiciste la tabla? Sí, ya me aprendí las leyes. A ver, pero está mal. No, está bien. Nada que ver, esto está mal. ¿Cuánto quieres perder? Eli, yo no apuesto. Porque no lo has revisado bien, está bien – Antonio lo revisa. ¡Ya ves!, está mal; te olvidaste del conector negativo – Elizabeth mira tiernamente a Antonio y le pone la mano en el pecho. Tú eres muy detallista, solo es una negación. Jajajaja… si serás, pero una negación cambia el resultado.

Elizabeth se pone frente al espejo, levanta su cabello y piensa que está gorda.

¿Y qué me vas a regalar por mi cumpleaños? – Antonio piensa en algo especial y costoso para demostrarle lo mucho que la ama; pero se da cuenta que para su cumpleaños Elizabeth ya no estará en Lima así que calla -, ¿qué me vas a regalar para mi cumpleaños? – Elizabeth insiste. ¿Qué quieres que te regale? Una cajita, una cajita para guardar recuerdos – esa respuesta le dolió a Antonio. Lo que te regale dependerá de lo que me regales, ya que primero se viene mi cumpleaños. ¿Cuándo es? El 19 de agosto, y nada de postearme en facebook, eso es para la gente que me considera poco, tú mínimo me llamas. Jajajaja… pensaba regalarte dos like: una en el cover y otra en tu perfil – Elizabeth le hace cosquillas.

Antonio pone una canción y le pregunta si le gusta.

Prefiero esta – Elizabeth busca un tango que suena muy triste. Está bonita como tú; ¿bailamos? Pero no sé. Yo tampoco, pero intentemos. Ya.

Se paran, él la toma, intentan; pero ambos se ponen torpes y no logran nada.

Ya me tengo que ir. Quédate, nadie te espera en tu cuarto. No voy a mi cuarto, voy a salir a cenar con William. Ya – Antonio se pone triste -, pero la próxima cenas conmigo. No puedo, William y yo estamos pasando por un mal momento y si sabe que me quedo tan noche contigo se puede molestar. Pero William nunca ha sabido nada de ti – Antonio lo dice por lo que hacía ella -. Tienes razón, pero tú me has enseñado que no debo mentir, así que desde ahora no voy a mentir.

Antonio le acompaña hasta Pirámide del Sol para que tome los amarillos que van a Santa Anita, en el trayecto Carmen le pasa la voz a  Antonio y le hace conversación, pero Elizabeth sigue su camino y no deja que le presente así que Antonio deja rápido a su vecina.

Si me la presentabas te ibas a poner a conversar con ella, así que hice bien en seguir el camino. Tienes razón – Antonio no tenía intención de conversar con Carmen, no pretende usar el poco tiempo que tiene con Eli para ponerle atención a otra que no sea ella.

Esperan los carros, viene un amarillo, pero Elizabeth desiste diciendo que está lleno. Pero no es porque el carro esta lleno, es que a ella – aunque no ama a Antonio – lo quiere y le es difícil despedirse.

Chao cholito - le da un beso y con su mano le toca el pecho. Cualquier cosa me llamas; chao Eli – Antonio se queda mirando cuando sube y luego se va, antes esperaba a que el carro pase, pero ahora no quiere que ella le vea esperando; para que piense que ya no la ama, que ahora queda un cariño de amigo.

Antonio camina pensando en qué regalarle para su cumpleaños. Piensa que aunque ella ya no estará en Lima, podría enviarlo por Courier:

Una cartera, sí una cartera con un Garfield porque a ella le gusta los gatos; No, quizás no le de mucho uso, allá en su pueblo otra será la moda.

Unas zapatillas, eso puede que lo necesite, unas zapatillas de la mejor marca; no importa lo que cueste, eso le va a gustar.

También le voy a comprar su cajita, una cajita para que pueda guardar sus recuerdos.

Friday, July 18, 2014

El poeta esta en otro level

El poeta esta en otro level.
Sí, en otro level.

Porque pendiente de su muro estás,
Porque de él esperas atención.

En cambio a mí,
A mí me tienes en un cuadradito,
El más pequeño,
que desde que te confesé mi amor
no pasa de julio.

El poeta escribe de un beso,
De un beso que él ha dado a su amada,
Y te emocionas.

Y yo,
Que también escribo de un beso,
De un beso que espero de ti,
No consigo que te inmutes.