Thursday, June 19, 2014

Elizabeth un amor imposible

Cierra los ojos, ¿la vez? Sí. ¿Estás haciendo el amor? Sí.

¿De qué ríes? Me da risa, no sé pero me da risa – Antonio recuerda que su pata le dijo que la marihuana le provocaría risa. ¡Vamos cuéntame! Ya, es que es bien graciosa haciendo el amor, - ríe - me parece un chiste su movimiento sexy. ¿Qué están haciendo? – Luiz pone la palma de su mano en la frente de Antonio y le insiste -, ¿qué hacen?, ¿cómo te la coges? No seas sapo huevón – Antonio se safa.

Luiz le calma, le pide que se recueste nuevamente en el piso, él también ha fumado. Antonio se sienta a su lado.

No puedo creer que la ames tanto. Yo tampoco, no me había pasado esto con nadie. ¿Ni con Elena? Ni con Elena… Elena me hizo sufrir bastante, pero no tanto como lo hace Elizabeth, debe ser porque antes me podía permitir muchas cosas; pero ahora no, ahora ya soy grande y debo guardar distancia. Aquella vez que me la presentaste no me gustó para nada, parecía una cholita. Es una cholita, pero es una linda cholita.

Luiz se para y va a la computadora para verla nuevamente.


Lo que me gusta es su color, es clarita. Sí, eso es lo que más me gusta. Oe huevón qué estás escribiendo. Es una novela. ¿Una novela? Sí, es una novela para Elizabeth. Ya huevón, y la vas a llamar, “Elizabeth un amor imposible”. Jajajajaja – Antonio ríe.

Wednesday, June 18, 2014

Los Caballeros del Zodiaco

¡Tío Lobo! ¡Marito! – Pablo carga al niño y le da una vuelta -. Tío Lobo mira mi caballero del Zodiaco, es Shiryu – el niño le muestra el muñeco de armadura verde. Vamos a ver la tele, ya va dar los Caballeros del Zodiaco.

Seiya necesita llegar al Santuario para verter un elixir que salvará a la humanidad. Cuenta con Shaina, Marin, Shiryu, Ikki y Shown. 

En su trayecto Shown es sacrificado por Géminis, quien encantado por un Santo Negro intenta detener a Seiya y sus amigos.

Shaina acompaña a Seiya, ambos luchan en la casa de Cáncer y antes de ser eliminados por este, Shiryu enfrenta al caballero dorado.

¡Tío es Shiryu!, él va ganar, ¡vamos Shiryu! – Marito levanta su muñeco y anima al dibujo animado. Shiryu es el mejor amigo de Seiya, por eso le va ayudar – razona Pablo.

Shiryu queda cegado ante un ataque de Cáncer, pero logra vencer al caballero dorado. Seiya lo lleva en brazos; Shaina, más racional, pide a Seiya que deje al caballero de bronce que para el camino será un retraso.

No puedo dejarlo Shaina, es mi amigo. – A Marito se le hace un nudo en la garganta porque ve que Shiryu es un estorbo y ya no puede luchar, quiere animarlo, pero piensa que el caballero no se levantará. Shiryu le pide a Seiya que le deje, que le dará el alcance cuando recobre fuerzas.

En la casa de Virgo todo parece estar bien, pero de pronto el guardián dorado abre los ojos para acabar con Seiya y Shaina, quienes son rescatados por la superposición del cuerpo de Marin.

Seiya lanza una cometa de rabia contra Virgo y logra quitarle el casco; Shaina se acerca al caballero dorado y le corta la cabeza, pero es contaminada con la sangre del semidiós que la envenena y muere. Seiya recuesta a las damas y sigue su camino al Santuario, ahora está solo, no tiene a nadie más, piensa.

Seiya está solo, y tiene que enfrentar más caballeros dorados – dice el tío Lobo. ¡Pero Shiryu se va a poner bien y le va ayudar! – Marito está esperanzado que Shiryu ayude a Seiya, piensa que su héroe no puede terminar tan rápido.

La casa del Escopión se encuentra vacía, Seiya encuentra la armadura sin el caballero, cuando de pronto ve a Picis que ha eliminado a su compañero dorado. Seiya le increpa por qué hizo eso.

En la última hora, el que se queda con la vasija sin el elixir será el dueño de todo, yo estuve esperando este momento. Hoy al medio día yo alzaré la vasija y seré el dueño del Santuario. ¡Maldito!, ¡por qué esperaste tanto para darte a conocer!

Piscis lanza una rosa directo al corazón de Seiya, y éste va perdiendo los sentidos.

No podré vencerlo si es que pierdo mis fuerzas – Seiya comienza a delirar -, solo necesito que alguien me pueda elevar a la torre del Santuario y con una cometa del Pegaso podría llenar la vasija.

Marín, ¿dónde estás? Seiya, perdóname, no tengo más fuerzas.

Shaina, ¿por qué no te tengo ahora? Seiya, tienes que luchar solo, tú le darás sentido a mi muerte.

Show, dame tu fortaleza. Pegaso, mi valor lo tienes, mi espíritu está contigo.

Shiryu, ¡hermano, ven a mi ayuda! Seiya, voy a tu encuentro. – El caballero Dragón avanza aunque ciego. – Marito se alegra al ver a Shiryu, pero lo ve derrotado y sin fuerzas para enfrentarse ante un caballero dorado y se asusta.

¡Seiya!, ¡yo estoy aquí! – es el caballero Fénix. ¡Ikki! - Seiya termina inconsciente.

Así que llegaste hasta aquí. Yo soy el Fénix y te venceré.

Piscis intenta con más rosas envenenadas; de pronto Fénix lanza su cosmos agresivo para hacerle regresas al caballero dorado a su infancia oscura.

Piscis se ve al lado de sus dos hermosas hermanas, las cuales con el transcurrir del tiempo van tomando un aspecto monstruoso.

Jajajaja, crees que con trucos podrás eliminarme Fénix.

Fénix lanza cenizas sobre la armadura de Piscis e intenta quemarlos, pero el caballero dorado los expulsa con el viento que genera uno de sus dedos.

No podrás contra mí. Ya se está haciendo de mañana, es mejor que te rindas y seas parte de mi reino, te prometo que serás uno de mis principales. No digas tonterías, yo te venceré y no reinarás. ¡Por qué son ustedes tan tercos!, ¿podrías tenerlo todo a mi lado? Para qué lo quisiera si mis amigos no vivirían conmigo. ¡Me cansaste Ikki!

Piscis lanza un torrente de rosas negras que van destruyendo la armadura del caballero de bronce.

En ese momento Shiryu se encuentra detrás de Piscis y con un gesto le pide a Ikki que lance su mayor cosmos, Ikki sabe que al no poder ser retenido el golpe, tanto Piscis como Shiryu morirán.

¡Hazlo! – grita  Shiryu. ¡No! – se levanta Seiya y pide que no le haga daño a su amigo. ¡No! – Marito no quiere ver morir al caballero Dragón. ¡Adiós amigo! – Ikki, lanza su eclosión mortal que atraviesa el cuerpo de Piscis y el de Shiryu.

¡Nooooooooooooo! - Seiya se levanta y abraza a Shiryu, quien ya no puede decir nada -, ¡por qué lo hiciste! Era necesario Seiya, él te hacía daño, es momento que te des cuenta que no podemos vivir de sentimentalismo – Fénix cae lentamente porque el Patriarca le ha lanzado una flecha.

Marito quiere llorar al saber que Shiryu murió.

¿Shiryu va revivir verdad tío Lobo? Seguro,  hay otras sagas donde él está vivo combatiendo al lado de Seiya – Pablo se admira por la impresión que le ha causado la muerte del Dragón a su pequeño sobrino -; no te preocupes, Shiryu va volver, es el mejor amigo de Seiya y nunca se va separar de él.

Sunday, June 15, 2014

Feliz día del padre

¿Por qué no llevas el mismo apellido de tu madre? Porque ella no es mi madre, mi madre me abandonó cuando era un bebé, pero mi madre adoptiva me quiere como si fuera su hijo de sangre. ¿Y cómo sabes si no tienes hermanos? No lo sé, le pregunté a mi padre y me dijo que no.

---- 

El Sr. Rivas se separó de su mujer para los años ochenta, en ese tiempo conoció a Maritza, con quien tuvo dos hijos (niña y niño). El señor Rivas descubrió una infidelidad de Maritza para el tiempo que ella tenía a su hija mayor, por ello no la reconoció y manteniendo siempre la duda de otra posible infidelidad, decidió separase de ella y llevarse a Sebastián. Pasado un tiempo su esposa le perdonó y aceptó al niño como si fuera suyo.

Maritza trabajó como empleada para un matrimonio que no tenían hijos, por lo que ellos adoptaron a la niña, aunque la niña reconocía a Maritza como su madre, ella vivía como la hija de los señores y, al morir ellos, le dejaron la casa y otras pertenencias.

Maritza vivía con un hombre borracho y tuvo otros hijos.

Quiero saber quién es mi padre. Para qué, a él nunca le interesaste. A ti tampoco te interesé mucho. Te sorprenderás cuando te diga quién es tu padre. ¿Quién es? Es el padre del amigo de Eduardo. ¡Qué! Así es, y probablemente ese chico o sea tu hermano. ¡Y no te importa!, ¡ni siquiera le has dicho nada! No me importa, tú tampoco me importas.

----   

Sebastián llama a casa de Elena.

Elena, ¿cómo estás? Bien – no suena bien -. ¿Has almorzado? Sí. Dime la verdad, ¿has almorzado? No, no tengo hambre. ¿Por qué Elena?, ¿por qué no almuerzas?, te estás haciendo daño. Sebastián no quiero hablar contigo, he discutido con mi madre y estoy muy triste – Sebastián tiene la necesidad de estar con Elena para consolarla -. ¿Puedo ir a verte? Pero es la una de la mañana, Maritza se puede molestar, mejor ya mañana nos vemos. Te quiero Elena, y no quiero que sufras, lo que te haya dicho tu mamá no tiene importancia; quizás ella no se da cuenta el daño que te hace, sé fuerte, y cualquier cosa, por favor cualquier cosa llámame, el fijo está en mi cuarto, no tienes por qué hacerte problemas, si es de madrugada, de muy mañana o de muy noche, llama. No te preocupes, descansa, yo también dormiré.

Elena se echa a su cama, llora, llora porque recuerda a su padre llorando en su cama cuando su madre le traicionó – en realidad no lo recuerda, solo lo imagina –; piensa en todo el dolor que le habrá representado esa mala mujer – Maritza – al Sr. Rivas, a tal punto de alejarse de ella llevándose a Sebastián.

Sí, ahora lo recuerdo, mi papá me abrazaba, me daba beso… - piensa en voz alta -, me recuerdo que era serio y que llegaba tarde de su trabajo, pero era buen padre porque trabajaba por su familia. Sí, a veces tomaba, pero no era malo, me quería. ¡Por qué mamita!, ¡por qué! – golpea la cama - ¡por qué me hiciste esto!, ¡por qué nos hiciste esto! ¡qué mal hicimos para que seas así con nosotros! Yo te quería Maritza, pero mira lo que nos has hecho, no te das cuenta lo que le has hecho al Señor Rivas, lo que le hiciste a Sebastián y a mí.

----

Elena se acerca a la casa de Sebastián, toca el timbre y le abre el Sr. Rivas.

¡Feliz día del padre Sr. Rivas! Gracias Elena, Sebastián ha salido hace ratito nomás, se fue a comprar a la ferretería. No viene por él, solo quería saludarle por el día del padre; ya me voy.

Saturday, June 14, 2014

Cambiaste mi vida



Le has escrito a ese huevón, y a mí no me has contestado.
¿Por qué solo seré diplomático con él?
Porque le prestas más atención que a mí.

Te has reído con él y a mí me has dejado esperando.
¿Por qué crees que no me agrada?
Porque es a quien abrazas y besas.

Él te puede visitar a tu casa; y yo, ni tu casa conozco.
¿Por qué no quiero ni mirarlo?
Porque cuando lo veo me pongo celoso. 

Friday, June 13, 2014

Elizabeth dice que sí


Los días que no te veo

Los cielos que revelan el misterio

Que Lima fría y de tarde

Te habla acorde

Me dice que dices sí

Cuando me digo


Que no me amas.

Wednesday, June 11, 2014

¿Cómo le puedes fallar a un amigo?

¿Cómo le puedes fallar a un amigo? – Sebastián le increpa a Antonio. Pero la amo, y yo la conocí a ella antes que él. Dime, ¿él es tu amigo? Sí, Eduardo es mi mejor amigo. ¿Entonces?, es la primera vez en tu vida que tienes un amigo, cuánto quisiste tener un amigo como Eduardo; él te defendió con lo de los del cuarto, te apoyó con tus trabajos en casa, has comido cada sábado con él, han bebido de la misma botella y se han contado de todo. Lo sé, y lo peor es que al confesarle lo de Elena no voy a ganar nada ni con ella ni con él, por el contrario los voy a perder a ambos.


Antonio tiene en la línea a Eduardo.

Antonio, amigo, voy a volver a Lima; quiero recuperar mi familia. Es lo mejor Edu, debes regresar por tu hijo y esposa – Antonio siempre le aconsejó que debería estar cerca de su familia -. ¿Tú crees que Elena me perdone? Ya no hay nada que perdonar Edu, era lógico que pasara lo que pasó; ella lo sabe y hemos conversado del tema y lo hemos razonado, ella te perdona.

Es la una de la mañana el señor Rivas – padre de Antonio- le pide que corte su comunicación, que es muy tarde, Antonio apaga las luces y sigue conversando con su amigo.

¿Y tu tía no dice nada? Está molesta, ya le dije que regresaré a Lima, no me habla, hasta mis primas me han hecho la ley del hielo. No importa, lo bueno de esto es que todo será como antes. Sí, quiero volver a la iglesia, te prometo que seremos pareja misionera y vamos a tener muchos interesados. No sé si seremos pareja misionera, pero lo que sí es que tienes que ser un líder, tienes que dejar de ser un dejado. Ya, sí, ahora estoy orando todos los días y el sábado he ido a la iglesia. Ya, ¿sabías que soy director de JA? Sí, me lo dijo Elena. Sí, también estoy de maestro. Asu, encima con tu trabajo y la universidad; no te sobrecargues. Es lo que puedo hacer hermano, aprovechar a lo máximo la soltería, ya después, cuando tenga carga familiar, me iré a Estados Unidos a buscar fortuna. No Toñito, puedes salir adelante allá en Lima, además tú vas a ser profesional y tienes el apoyo de tu familia. No te pongas así Edu, yo soy tu hermano ahora, y cuando necesites, lo que esté en mi alcance yo te voy apoyar.

Pierdes a un amigo. Lo sé, pero no lo soporto, no soporto este dolor que tengo en la espalda y cómo me retumba en la cabeza que debería tirar todo a la borda; tengo la necesidad de decírselo a ambos, decirle a Elena que la amo y a Eduardo que amo a su mujer. ¡Para qué!, ¡para que Eduardo te saque la mierda!, ¡para que Elena se sienta defraudada! Pero tengo necesidad de hacer catarsis. Será el peor error que vas a cometer y no te lo vas a perdonar. Quiero acabar con esto, no soporto la amistad de Eduardo, no soporto que Elena me trate como un hermano.

Eduardo, cuando llegues, voy a conversar de algo contigo. ¿Tienes problemas? Es un problema muy grande y no te lo he dicho porque no quiero que te enojes conmigo. ¡Y por qué me voy a enojar contigo!, no te preocupes Toñito, eres la única persona con quien no me puedo enojar. Hermano, te vas a enojar mucho conmigo, pero sé que me vas a perdonar. No bromees Antonio, ya te conozco, me quieres hacer como lo de la enfermedad o lo de la pistola. No hermano, hablo en serio, pero quiero hablar contigo en persona esta vez, no podría bromear con respecto a esto. Ya, seguro debe ser una tontería, igual si me molesto te gomeo y luego nos perdonamos – Eduardo lo dice con gracia -.

No seas huevón, déjalo allí nomás –Sebastián le pide que pare -. No puedo, quiero acabar con esto, no es justo que me crea su amigo. Pero eres su amigo. Sí, pero soy un mierda como amigo. 

Tuesday, June 10, 2014

Amarte duele

Tengo una hora libre así que me voy al cafetín a pedirme un desayuno. Encuentro a Rosa.

Bajamos, he traído un pedazo de torta, te lo voy a invitar. Gracias – espero que sea de chantillí, pero no, es de mantequilla nada más -. Te gusta la torta, sí me gusta mucho tu torta – no me doy cuenta del doble sentido que tiene esta expresión, lo dije con cierta resignación, pero Rosa piensa que me he referido a su aplanado trasero y se ríe tímidamente -. Ay, deberías ser así de suelto con Sofía. No me interesa Sofía.

Sofía es la hija de la directora, es joven, bella y es la hija de la directora cosa que la hace muy codiciada por los profesores solteros del San Silvestre School y ella sí que lo sabe, su mayor atractivo, ser hija de la directora; para mí ha calado mucho porque no la recuerdo nada más que por ser la hija de la directora. A mí no me gusta Sofía porque es presumida y además nunca me saluda. Hace como si no existiera y eso que soy uno de los profesores más famosos del colegio. Tengo dos años en el San Silvestre y me hice famoso desde que hice una dramatización de Romeo y Julieta con los chicos que ahora están en segundo donde participé como un sacerdote locuaz. Parece que a Sofía no le interesó tampoco que su madre – la directora Hilda – me declarara como uno de los mejores profesores, diploma incluida. Parece que a la princesa mala no le interesa nada de lo que pase en el colegio, porque casi nunca habla con nadie, está allí metida en su oficina como asistente de su madre. Y cada vez que la presentan para cualquier ceremonia, la mencionan por su gran título: la hija de la directora.

De pronto una llamada interrumpe nuestra conversación. Rosa hace “wiuuu, bien Toñito”. No le tomo importancia porque estoy desesperado en contestar, es Elena.

Hola Elena. Hola Antonio – me pregunto por qué no me dice Toñito, cuánto me gustaría que me dijera Toñito – quiero pedirte un favor… ¿te estoy molestando? No, estoy en mi hora libre. Ya, es que… mira si no puedes me dices que no… Juan tiene que llevar buzo en el colegio y a Eduardo le pagan a fines, ¿podrías prestarme cien soles para este sábado? Lo pienso rápido y respondo afirmativamente. Mira te voy a dar el iPhone que Eduardo compró, nadie lo usa y cosa que si no te puedo alcanzar antes te lo quedas eso debe costar más que cien soles. No, no me tienes que dar nada, yo te presto no hay problema. ¿No quieres comprarlo? No, no quiero – en realidad me gustaría mucho, pero no tengo dinero para comprar un celular así -. Gracias, pero yo te pago, no pienses mal. ¿Cuándo te veo? El sábado a las  seis estoy en tu casa. Nos despedimos y me quedo contento porque la he escuchado después de un mes.

Oye, déjate de cosas. Ya tocó el timbre tienes que entrar a tu clase - Rosa se ha dado cuenta que ha sido Elena quien me ha llamado -, ya debería dejarte en paz. Ya después lo conversamos Rosa, ¿no tienes clases? Hasta después del recreo hijo. Suerte – me apuro llevando el proyector, el maletín con la laptop y mi mochila.

Rosa tiene cuarenta años, pero parece de cuarenta y cinco. Un día se molestó cuando fuimos a comer en la pollería cuando la mesera le dijo qué traía para su hijo, refiriéndose a mí. Se la pasó explicándome porqué esa señorita había pensado que yo era su hijo: Ha pensado que eres mi hijo porque tienes cara de niño, y encima siempre estás con esa ropa bien pegada, se te ve bien flaco y como estoy subida de peso, ay pero qué pesada es esa señorita. 

Rosa es madre soltera, tiene dos hijos – Jesús de ocho y César de once que está en el primero de secundaria - que estudian en el San Silvestre. La primera vez que le pregunté por su esposo me dijo que se fue a comprar pan y que hasta ahora no volvía. Siempre repetía que fue lo mejor que le había pasado, porque su marido – a ella le gusta llamarlo con propiedad – era un dejado y no le inspiraba prosperidad. Nunca lo demandó ni nada, se había resignado en no saber nada de él. 

Luego me contó que él tenía una nueva familia, que estaba con una mujer más joven que tenía dos hijos que no eran de él. Y me indignó tal situación. O sea trabaja para hijos de otro. No sé, quizás y la está viviendo a la tonta esa. ¡Pero y no piensa en sus hijos! No, no le importó nada, con decirte que se fue cuando Jesús tenía meses de nacido. No llores – me parece que iba a llorar -. Nada que ver, no voy a llorar por ese tipejo, una vez lloré por un hombre y me dije que no iba a volver a llorar por nadie. ¿Por quién? Por él pues, pero ahora ya no lo quiero.