Monday, May 5, 2014
Thursday, May 1, 2014
Morena de piel clara
Baja y delgada al revés,
Con labios cuarteados,
Con sonrisa de infante,
Que no tiene madre,
Que no tiene padre.
Morena de piel clara,
Con sonrisa triste,
Con olor a enferma,
Con ademanes provincianos,
Con sencillo andar.
Morena de piel clara,
Que no me dices Mario,
Que me llamas con gesto tierno,
Que me quieres,
Y que yo te amo.
Persona más real eres,
que he creado.
Saturday, April 26, 2014
El examen más importante
Julio entra a Cibertec, le daba pena Albert, tenía ya
dos días con ese mismo asunto, si no se les hubiese roto el preservativo esto
no le estaría aconteciendo.
¿Qué quieres ahora? Julio, casi choco el carro de la
empresa, estoy muy intranquilo, me han llevado a psiquiatría y he tenido que
inventar una aventura que me tiene tan agobiado por la incertidumbre de saber
si es que no he contraído una enfermedad. Mi jefe me ha dicho que si gusto
puedo volver a Lima y tomarme unos días libres, pero sería inútil ir a Lima si
me dices que no te vas hacer la prueba. No lo voy hacer, no es que tenga miedo,
yo estoy seguro que estoy sano, lo que pasa es que tú estás mal, y que me haga
la prueba no te va ayudar. Yo sé que sí me va ayudar. Pero si ya te hiciste la
prueba y dice que estás bien, ya no hay problema. Tengo que saber si tú estás
sano, el sida se puede presentar después de dos o tres meses, no puedo esperar mucho
tiempo, estoy atormentado; no puedo dormir, casi choco el carro. Está bien
Albert – Julio suda al aceptarle -, pero no sé cuándo lo podré hacer, el
trabajo, el instituto, estoy con tantas cosas; ah, y otra cosa, no tengo
dinero para hacerlo. No te preocupes, yo lo pago, mira hay un laboratorio bien
serio en Lima, se llama Roe, allí puedes hacerlo y fácil que te dan ese mismo
día los resultados. Te corto, llegó el profesor.
Julio no quiere hacerse la prueba, comienza a tener miedo,
recuerda que la que se hizo en el instituto no lo recogió, así que no pudo
saber el resultado. Además, recuerda que tuvo relaciones sexuales con tres
personas que encontró por internet y eso le hace pensar que haya una
posibilidad de que tenga el virus, aunque él siempre lo hizo con protección,
pero los temores de Albert parecen que se han apoderado de él.
Para colmo la próxima semana es de evaluaciones, si sigue
con las dudas no podrá estudiar y tendrá bajas calificaciones que le harían
perder la beca. Piensa que es mejor hacerse la prueba, además Albert lo pagará
y será todo cosa de horas. Pero qué hay si tiene el virus, qué hay si esta
enfermo, todo cambiaría, piensa que lo único que podría hacer es llorar, y
quizás intentaría el suicidio, cosa que desistiría después porque se sabe tan
cobarde como para acabar con su vida. El profesor le pregunta por un análisis
computacional y él responde, ¡ya me lo hice!, todos ríen.
Julio sale hecho un zombi por la avenida Salaverry, no coge
el carro con apuro como siempre lo hace, prefiere caminar hasta 28 de Julio, es
un trayecto largo y oscuro como el que pasará al momento de ir al laboratorio y
esperar que le digan si el resultado es negativo o positivo. Timbra
a Albert para que le llame, su amigo llama.
Mira, he visto en internet que Roe tiene una sucursal en el
Metro de Hacienda, además no hay necesidad de volver por los resultados ellos
te dan una código con su clave para que puedas verlo desde internet. No quiero
hacerlo. ¿Pero por qué? Porque estoy sano, y porque esto no te va ayudar. Sí me
va ayudar, mira estoy peor, tengo que pararme y sentarme a cada momento, estoy
tomando tranquilizantes y aún así no puedo estar bien, si te haces la prueba y
sale bien será un alivio. Albert, es que no me gusta que me introduzcan nada,
tan solo pensar que me van a pinchar el brazo me da miedo, no quiero, solo lo
haría si es que es una obligación del instituto o quizás para mi viaje a
Italia, pero no quiero hacerlo por una cosa que es tu problema y no mío, solo
hemos tenido sexo una vez y ni siquiera terminé y piensas que te vas a
contagiar. Pero se rompió el preservativo. Sí, pero yo la saqué rápido. Por
favor hazte la prueba. ¿Cuánto cuesta? Yo lo voy a pagar. Dime ¿cuánto cuesta?
Setenta soles. Está bien, pero tienes que venir a Lima, porque yo solo no lo
voy hacer. Ya, puede ser este sábado. Mejor, tengo más tiempo el sábado – Julio
se odia por aceptar.
****
****
¡Mozo, estos cubiertos están sucios! – una señora antipática
se dirige a Julio – A ver, no el tenedor es así, pero los voy a cambiar – Ahora
le voy a escupir el próximo tenedor y ojalá y se infecte de algún virus, piensa
maliciosamente, pero se arrepiente porque cree que puede ser VIH. Aquí tiene
señora. Gracias jovencito – la señora le mira con cierto interés.
¿Qué pasa?, estas muy distraído, hace rato esta que te
llaman de la otra meza y tú estas bien parado. Disculpa señor, ahora voy.
Le voy a pedir a Albert que después de hacerme la prueba me
invite un Norky’s, hace mucho que quiero comer un pollo del Norky’s y puede que
este generoso en su estado. ¡Pero qué digo!, si después que me hagan la prueba
no tendré ganas de comer, seguro me pondré a llorar como la otra vez, pensando
en que no debería ser maricón, rogándole a Dios que me haga heterosexual. Suena
el celular de Julio.
¿Qué fue cholo? Dime, ¿ya estás en Ciber? No, recién salgo
del restaurante, pero estoy a quince minutos – es Juan, mejor amigo del
instituto -. Cholo, dile al profesor que no podré ir hoy, voy al doctor. ¿Estás mal? No tengo que hacerme unos exámenes de rutina.
Llega a Ciber y se encuentra con Edgar.
Pide otro folder. Toma aquí tienes. Puta,
es negro. ¿Qué tiene? Nada, que no me gusta ese color – Julio presintió algo
malo. Hoy hay examen. ¡No jodas!, pensé que era para la próxima semana. Pero tú
la conoces, no te hagas problemas. De todas maneras hay exámenes más
importantes.
Monday, April 21, 2014
La cicatriz
Antonio la admira: el cabello lacio que parece de seda, su
rostro trigueño claro le recuerda la piel de Elizabeth, su rostro ingenuo le
asusta porque parece verla en su esencia. Adelaida, tiembla y esta esperando
que Antonio empiece, ella solo ha ido por eso aunque después se va arrepentir.
Eres más bonita en persona que por foto. Gracias, tú también
te vez mejor en vivo. Ya… - piensa y sonríe maliciosamente -, ¿qué quieres
hacer? Dime tú. ¿Te puedo tocar? Sí claro – Antonio le toca las piernas y le
besa el cuello -. ¿Te puedo quitar esto? – le quita la chompa -. Quítate tú
también – Antonio se quita la chompa y el polo -. Ya, ahora tú. No yo no. ¿Por
qué?, vamos quítate el polo. Primero quítate los pantalones – él se quita los
pantalones y se queda en calzoncillos -. Ahora tú. Puedes apagar la luz por
favor. Ya – Antonio se apresura.
Adelaida se pega hacia la pared, le coge de las manos y le
pide que la acaricie. Antonio le acaricia las piernas, sube por sus glúteos y
se acerca al vientre, hasta que ella le pide que se detenga.
Allí no por favor. ¿Por qué? Es que tengo una cicatriz. ¿Y
cuál es el problema? Que se ve feo. Tú eres hermosa, no hay problema.
Él le quita lentamente el polo, ella oculta la cicatriz con
sus brazos, él trata de despreocuparla, no mira la cicatriz, la abraza y comienza
acariciar para que así baje los brazos. Ella se voltea para evitar que vea la
cicatriz. Se acercan a la cama, ella se echa
boca abajo, Antonio la besa por la espalda y le toca las piernas, luego intenta
ponerla frente a frente, pero ella se niega y le pide que lo hagan por atrás.
Pero yo no lo hago por allí. Puedes intentar – voltea la
cabeza y acomoda bien su cabello -. Supéralo, no puede ser tan feo. Es muy
grande y no me gusta que nadie lo mire. Te prometo que no lo voy a mirar, solo
relájate. Está bien.
Antonio la besa el cuello nuevamente y la acomoda, baja a
sus senos y se encuentra con la horrorosa cicatriz, le parece repugnante y ya
no tiene ganas.
No puedo. Ya, - Adelaida se cubre los pechos - no te
preocupes, te dije que no deberías mirarlo. Perdóname, pero… No, no lo malogres
más, entiendo, se ve horrible; es mi culpa, debería habértelo dicho antes que
vinieras a Tarma.
Sunday, April 20, 2014
En la Catedral
De pronto llama su primo, es la oportunidad para poder
distraerse pensando en el problema de otros. Juan trabaja en una mina de
Arequipa y le cuenta – desesperado – que le han encontrado mucho plomo en la
sangre.
Pero todos los que trabajan en la mina han de tener plomo, ¿verdad? Sí, pero a mí se me ha
encontrado mucho, y estoy mal, me duele la cabeza, tengo ganas de vomitar, he
ido al tópico y me han dado pastillas y más pastillas. ¿Y qué piensas?, ¿vas a
dejar tu trabajo? No sé, me pagan muy bien, pero me hace daño; sabes, yo trabajo
con cianuro y mercurio.
Mario se distrae viendo a la pareja, ellos siguen contentos
besándose, se abrazan, el varón le dice algo al oído a ella.
¿Me escuchas? Sí, mejor vuelve a Lima, hazte tus chequeos,
me supongo que cualquier cosa tienes un seguro. Sí, he pensado en volver. ¿Y tú
cómo estás?, ¿cómo así llegaste a Tarma?
Mario vuelve a ver a la pareja, ve que la mujer llora.
Vine con el objetivo de desestresarme de Lima. ¿De Lima?,
¿no será de Elizabeth? Sí, quiero poder ordenar mis ideas con respecto a ella.
No sé qué me pasa, la veo, siento que la quiero, pienso que la amo, pero luego
entiendo que no es así; y no quiero estropear la imagen que tengo frente a
ella. ¿La imagen del hermano mayor? Quizás esa idea tenga ella de mí.
El hombre se incorpora, ella le coge el brazo y él bruscamente
se suelta. Todos en la calle Lima están admirados de los mantos de flores y
pareciera que nadie da cuenta – excepto Mario – de la pareja. La mujer se va.
Mario se acerca a la puerta posterior de la Catedral, donde los esposos estaban
sentados, se acomoda en el piso recostando su cabeza en la columna.
Monday, April 14, 2014
En el paradero
Él avanza, pensando que ella le dará el encuentro en la otra
esquina. Ella piensa que él se irá. Él está celoso, pero se siente tranquilo
porque son celos que puede controlar y le gusta sentirse enamorado.
Saturday, April 12, 2014
Separatidad humana
Edad: 35 años.
Estado civil: casado.
Estatura: 1.72
Educación: Superior (Ingeniero Industrial).
Dirección laboral: Ishihuinca, Caravelí – Arequipa.
Puesto: Director de contrataciones.
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¡Qué fue! Nada lo de siempre, las mismas preguntas, el
pinchón en el dedo y negativo. ¿Negativo?, ¿no que eras sillao? Pero qué mierda
dices huevón, acaso te he levantado.
Yony recuerda a Rosa. Coge el celular que usa para sus
encuentros y se fija que ella ya desistió con las llamadas. A él nunca le
interesó aquella hermosa mujer, solo era un momento, satisfacer la necesidad
animal de cazar una presa, usar sus fuerzas vitales para escapar de la rutina del trabajo y la familia. Para Yony lo más importante es ganar el suficiente dinero para pagar la manutención de su hijo y comprarle el Yaris que le ha prometido a su ex-mujer, Elena.
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