Monday, July 22, 2013

Te propongo ir a la montaña

Propuesta 1
Ven, toma un par de cervezas conmigo, hazte que estás embriagada y mírame fijamente, cierra los ojos y ábrelos, entonces sabré que podré darte un beso. Es solo un beso, te lo voy agradecer mucho. Y además, puedes molestarte y decirme no hagas eso, me empujas o me tiras una bofetada. No hay problema, hazte la que no quería y que he sido un abusivo. Te pediré perdón y no habrás perdido nada.

Propuesta 2
Cuando te pida la mano, dámela, deja que la huela y la bese. Retírala después del beso y moléstate. Me puedes empujar y decir no hagas eso. Te pediré perdón y no habrás perdido nada. Estaré eternamente agradecido.

Propuesta 3
Ven muy tarde a mi casa, dime que has discutido con tu esposo y que no sabes qué hacer. Te voy a proponer que te quedes conmigo, dormiremos juntos – porque no tengo otra cama - y te prometo que no te tocaré sino hasta que te duermas. Cuando duermas, te besaré. No te preocupes en molestarte, yo daré por sentado que he sido un abusivo que se aprovechó de tu sueño y tú no habrás perdido nada.

Propuesta 4
Voy a decirte que estoy súper estresado, dime que puedes hacerme masajes. Hazlo. Acaríciame como sé que quieres hacerlo. No perderás nada, solo me harás un favor como amigos que somos.

Propuesta 5

Vamos a la montaña, esperemos a que todos se vayan y echémonos en el gras viendo el cielo, tocaré tu cabello. Te molestas y me pides que nos vayamos. No habrás perdido nada, he sido yo el insensato que no comprende que eres solo una amiga.


Gracias por contestar el teléfono... MAR-TAE

Tuesday, July 2, 2013

Tú nunca serás infiel

Es la una de la tarde de un domingo con sol. El joven se dispone a tomar algo de comer, revisa sus bolsillos y solo tiene un par de soles con los que compra una caja de refresco y unas pecanas para comer mientras ve una película. Había encontrado la película que cuenta la infidelidad que quisiera cometer; pero cuando se acomoda frente a la pantalla, su celular timbra. Es ella, es la chica con quien piensa ser infiel.

  • Mario – El joven no ha dicho hola ni nada, solo ha presionado el botón verde para contestar pero no dice nada y escucha la voz – Mario.
  • Hola, y ese milagro – Se recrimina porque piensa que esta sonando a reproche.
  • Recién me levanto he estado haciendo muchas cosas ayer y tengo dolor de cabeza y pensé que quizás podría conversar contigo.
  • Claro, siempre estaré para conversar contigo.
  • Sabes, hice una tontería – en realidad usa una grosería, pero en la voz de la chica pareciera que solo ha dicho un adjetivo más –, le conté a Henri lo nuestro.
  • ¿Y por qué lo hiciste? No deberías haber hecho eso.
  • Solo se lo dije, para que lo sepa…
  • ¿Quieres venir?
  • No es que se lo haya dicho para poder estar juntos, solo quería decírselo para que sepa que no le soy infiel y que le respeto a pesar que ya no lo amo.
  • Oka, entiendo, tú nunca le serás infiel. Me va gustar tener una mujer así como tú de fiel.
  • ¿Crees que soy mala?
  • Eres mala – se corrige – No, no… con esa carita no puedes ser mala. ¿Vienes?
  • Mejor voy, además quiero darle a Henri su espacio para que pueda pensarlo, salió y quizás pronto vuelva y mejor que tenga tiempo para pensarlo.


Ella le dice que estará eso de las cinco, pero llega cinco y media y el joven ha sufrido media hora de pensar que no venía. Le llamó para saber si estaba esperando en balde, ella le dijo que estaba en camino que en cinco minutos estaría allí, pero demoró diez y le fue un infierno esperar. La ve llegar a una cuadra de distancia, corre por su cámara y le toma una foto – había recuperado su cámara fotográfica con el único fin de tomarle fotos -, ella sonrió. El corrió para abrirle la puerta, normalmente cuando van a su habitación algunos amigos él les tira la llave, pero cuando es ella, él prefiere abrirle la puerta y subir las escaleras juntos.

  • ¿Estas bien?
  • Sí, estoy tranquila, me siento en paz. Creo que hice lo correcto.
  • Sabes que te quiero no – y piensa que debería decirle que la ama pero quizás se moleste -, y no me importa si esto me acarrea un problema.
  • No tiene por qué, no vamos hacer infieles.
  • Claro, tú no eres infiel.
  • Tengo hambre.
  • Te invito pecanas, puedes tomarte el refresco, tómatelo así nomás porque no tengo vaso, está limpio recién lo compré.
  • Pero no he almorzado, tengo mucha hambre, invítame pizza. La pizza de la otra vez estaba buena.
  • Está bien, pero solo tengo seis soles, te parece si comemos uno cada uno.
  • Pero uno es poco, tengo mucha hambre.
  • ¿Y tú no tienes dinero?
  • No, no tengo… perdóname, pero no tengo dinero no traje, pensé que podrías invitarme.
  • No, no es eso… lo que pasa es que no tengo dinero, no lo pensé discúlpame, voy a ver si consigo dinero… espérame. – Se va a pedir prestado a un vecino pero no consigue nada.
  • Bueno, mejor nos vamos a comer pollo a la brasa, tengo tarjeta visa. ¿Te parece?
  • Qué rico, comamos el mismo de la otra vez, el que yo te invité.
  • Pero no tengo mucho en esta tarjeta – En realidad tenía cuatrocientos soles que tenía que pagar para la universidad -.
  • Sí pero suficiente con un solo plato para los dos.
  • Ha ya, pero bueno vemos. – Se sentía tonto porque no podía ofrecerle más.
  • Hace frío.
  • Ponte esto – le acerca una chompa negra a rayas, es la chompa que más usa y había soñado el día anterior que se la ofrecía.
  • Pero con esto me voy a parecer a Freddy Krueger.
  • No exageres… a ver… mira te cae bien.


Antes de salir Mario pone la película y lo ven, pensando que después de comer será muy tarde y ya no volverán a su habitación. La película le encantó a la chica y en un momento cuando los personajes se cogen de las manos, Mario estira su mano y le pide a ella que lo coja. La chica lo duda y no le hace caso. 

  • Solo te estoy pidiendo que me des la mano.
  • ¿Para qué?
  • Es solo tu mano, quiero sentirla, por favor… - piensa que le gustaría mandar todo a la mierda y que es mala porque le hace rogar por solo coger su mano.
  • Está bien – ella estrecha la mano de Mario y él la coge con sus dos manos.
  • Es suavecita – la acerca a su nariz para oler el perfume de su piel y ella retira pronto su mano.
  • Perdona, he estado fumando.

Se alistaron y fueron a la avenida principal.

Saturday, June 22, 2013

Oh Dios mío


    Ø  Oh Dios mío… Ok… ¿quieres pasar?
    Ø  Tengo buenas noticias. Mi supervisor quiere nominarme como el profesor del mes.
    Ø  ¡Enhorabuena!.. Debes disculparme, siento este desorden. Lady me está ayudando en algunos números, participaré en la verbena… ¿Quieres beber algo?... un refresco, cerveza, puedo preparte una limonada.
    Ø  Una cerveza estará bien. ¿Está Henri?
    Ø  Toma, no… no está.
    Ø  ¿Y qué harás en la verbena?
    Ø  Presentaré dos números, primero bailaré una salsa. Y luego haré de Julieta en una adaptación cómica de Romeo y Julieta… Oh que tonta soy, es hora de almorzar… y te tengo allí parado… ven… ven… siéntate, te voy a invitar algo de comer.
    Ø  Está bien así, en serio.
    Ø  Ay… - rompe un plato por apurada y yo me río – tengo los nervios muy torpes hoy.
    Ø  ¿Te pongo nerviosa?
    Ø  Sí… me pones nerviosa.
    Ø  ¿Por qué?
    Ø  Porque pareces demasiado “normal” y…  y mi estilo de vida está muy lejos de considerarlo como habitual. Tú sabes, Henri y yo… los niños… esa es la verdad… ¡aaauuu! – se ha cortado el dedo con los restos del plato que echó a perder-.
    Ø  No grites, no ha sido nada – cojo su dedo y  chupo la gotita de sangre que se ha formado –
    Ø  ¿Te das cuenta en el lío que te estás metiendo?
    Ø  No me importa – acerco mis labios a los suyos -.
    Ø  Bienvenido al otro lado del espejo Mario – y me besa-.
    Ø  ¡Oh Dios mío!

Tuesday, June 18, 2013

Entonces hubo un temblor

Sabes, me quitaron todo, me quitaron lo poco que tenía… y no me importa tanto lo que he perdido sino que no tengo a alguien que me abrace y me diga que puedo seguir adelante, pero no quiero que ese alguien sea cualquiera, quería que ese alguien seas tú.

Me haces mucha falta… He perdido todo lo que te escribí, he perdido la novela que estaba escribiendo para ti, he perdido mis trabajos y mis ideas primigenias de adolescente. Me apena haber perdido algunas fotografías tuyas.

Hoy hubo un temblor y he pensado en mis padres, mis hermanas y sobrinos y sobre todo en ti. He pensado en cuál sería tu impresión, he querido llamarte, pero me he reprimido porque me he prometido no llamarte sino hasta cuando tú me llames. No quiero molestarte con alguna ingenuidad.

Tengo que hacer nuevas presentaciones para mis clases, eso me está cansando harto, no tenía un registro aparte de mi trabajo de años. Me estoy quedando en las madrugadas trabajando, y me anima saber que tu trabajo es cansador y que el mío no es nada comparado en todo lo que tienes que esforzarte.


No me he cortado el cabello, porque no quiero verme joven; quiero verme con más años, quiero verme anciano y quiero que me veas anciano algún día y que sepas que te estuve esperando tanto tiempo… sé que el tiempo no se recupera, pero tampoco quisiera recuperar ese tiempo en que te esperé, pues aunque es triste – el esperarte – también es dulce, porque tengo una esperanza que volverás.

Monday, June 10, 2013

Un domingo


  • Qué curioso es ese joven.
  • ¿Por qué ha?
  •  Todo el día esta encerrado allí en su habitación, escuchando esas canciones melancólicas.
  • Estará enamorado pues.

  • Hay me da penita, parece inteligente. Además va a la universidad, pero siempre allí tan melancólico.
  • Bueno déjalo, mejor vente acá.
  • Hay no seas mañoso, además ten cuidado que se escucha, se va dar cuenta de lo que hacemos.
  • Seguro que estará escuchando y fácil que se hace una paja cuando escucha el sonido de la cama.
  • Pero qué vulgar eres Florentino.
  • Hay mamita, no te hagas la santa, ven a la camita.

Sunday, June 9, 2013

Quería hacerla feliz y se me fue.

Yo no la dejé, solo se me fue.
No entiendo por qué se me fue…
Yo no la dejé, solo se me fue.
Por qué se me fue, no sé…
Mi ilusión era que esta vez seríamos felices.
No supe que hacer, yo no la dejé.
Solo quería hacerla feliz.
Pero no sé, solo se me fue.
Por qué no me dejó hacerla feliz.

Yo no la dejé, solo se me fue.

Thursday, June 6, 2013

Eres mi dueña, no soy tu dueño.

Eres mi dueña, no soy tu dueño.
Si al menos pudiera hacer algo para evitar esta horrible situación,
Un, dos, tres, cuatro, cinco, media vuelta… ha sido una mala idea quedarme en mi habitación.
Un, dos, tres, cuatro, cinco, media vuelta… camino, camino infatigablemente y me pregunto si será acertado llamarte.
Un, dos, tres, cuatro, cinco, media vuelta… he cogido tu tarjeta y estoy marcando tu número. Está timbrando y no contestas… eres mala, pienso que has visto mi número y te has negado responderme.
Un, dos, tres, cuatro, cinco, media vuelta… pienso que si vuelvo a marcar voy a parecerte desesperado.
Un, dos, tres, cuatro, cinco, media vuelta… nuevamente estoy marcando, me arrepiento y cancelo.
Un, dos, tres, cuatro, cinco, media vuelta… marco, me digo que solo será una vez más, y si no respondes no volveré a llamarte.
Respondiste, tu voz sonó suave, estabas tranquila y no sentí ningún rechazo. Fui tonto porque lo que te decía podría interpretarse como un reproche.




-          Hola,
-          Hola, ¿qué pasó?, ¿por qué el sábado no viniste?
-          Estuve trabajando hasta tarde.
-          Claro, no tiene que ser que nos veamos todos los sábados, me supongo que será cuando tú quieras.
-          No seas así. Mi mamá me dijo que no te vuelva a ver o si no te hará un escándalo.
-          Y tú eres hijita de mamá, le vas hacer caso.
-          No es eso, pero la forma como me lo dijo, creo que sí es capaz de ir a tu casa y molestarte.
-          Está bien, es tu madre. Qué se va hacer. Igual, sabes que cuando quieras me tienes aquí. Hoy me quedé dormido y ya no fui a la universidad. ¿Cuándo nos vemos?
-          No sé.
-          Ya, pero cuando quieras puedes venir.
-          Está bien.
-          Cuídate.
-          Chao.


Necesito pisotear algo. ¿Qué puedo pisotear con mis pies? Quisiera pisotear tu apatía, quiero pisotear tu indiferencia por el sufrimiento y el dolor que me provoca, pisotearía tu falta de interés o de curiosidad por saber qué estoy haciendo, dónde iré y cómo estoy. Pero no tengo valor, no tengo valor de pisotear nada que sea tuyo. Voy a recostarme recordando que me diste tu mano para poder acariciarla.