Sunday, April 28, 2013

No pienses que te he olvidado... solo estoy trabajando.



Quiero que sepas que no te he olvidado, solo estoy trabajando...
Trabajo para estar bien y para poder estar bien los dos juntos.
Trabajo para ganarme la vida, y para que algún día tú y yo estemos juntos.
Trabajo para no enfermar, para no morir.
Trabajo porque es la mejor forma de esperarte.
Como me lo dijiste un día, no hay mejor manera de olvidarse las penas que trabajar.
Tienes razón...
Trabajo para olvidar mis penas, para olvidar tus penas, para olvidar nuestras penas.

Sunday, April 7, 2013

El príncipe y la rosa


Cuando la vio, la amó con intensidad. Se hizo el tonto para impresionarla y alcanzar su simpatía. No pudiendo con su verbo, porque a la rosa no le importa lo que dice un hombre, utilizó sus hermosos ojos. El príncipe, lloraba al verla, y ella se conmovió y le preguntó cuál era su desdicha. El príncipe le contó su desgracia: el abandono del rey, una reina descuidada, unos infantes perdidos.

La rosa aprendió a quererlo, y poco a poco aceptó amarlo. El príncipe se dio cuenta que la rosa estaba dañada. La rosa tembló y también le contó su desdicha. El príncipe le dijo que la respetaba y que no le era importante, pues no veía que la rosa estaba marchita. El príncipe se entregó a la rosa.

Al príncipe le dolió que no fuera la primera vez de la rosa. El príncipe era un machista que solo la quería para ella. El príncipe quería jactarse de que la rosa no había sido tocada más que por él. Pero ya se había entregado a la rosa, y apenado, avergonzado se llevó a la rosa y la tiene en un florero con agua, tratando inútilmente que no muera.

Yo no soy el príncipe… yo no me llevé la rosa… yo no sería tan desgraciado para pensar así de la rosa.

Tuesday, April 2, 2013

¿Quién es el príncipe?


El príncipe: un joven sin instrucción.

La princesa: una madre soltera.
El príncipe: un mozuelo.
La princesa: un dulce rostro.
El príncipe: un drogadicto.
La princesa: una religiosa.
El príncipe: un profesor.
La princesa: una señora.
El príncipe: un enfermo de cáncer.
La princesa: una madre con tres hijos.
El príncipe: un hombre sin trabajo.
La princesa: una vendedora de jugos.
El príncipe: un albañil.
La princesa: una vieja amargada.
El príncipe: un cadáver.
La princesa: una morena con cabellos ensortijados.
El príncipe: un espíritu.
La princesa: tú
El príncipe: el  príncipe no soy yo.


Sunday, March 31, 2013

¿Qué hemos hecho?


He observado que esta separación tan prolongada nos ha dado un prestigio indiscutible entre los que lo saben.

Estoy seguro que estamos completamente a cubierto en medio de estos hombres. No corremos ningún peligro de ser descubiertos. Nadie se recuerda de nosotros, hasta pareciera que no existió “nosotros”, y siempre fue así, tú por tu lado y yo por el mío.

La inmensa mayoría no imaginaría que fuiste mía, ni siquiera piensa que fuiste mi amiga. Todos, sin excepción, nos respetan y hasta nos admiran más o menos veladamente.

Cada día camino mejor, y muy a menudo, gracias a que me concentro en mis lecturas y trabajo.  El tiempo ha pasado bastante de prisa.

Los zapatitos los sigo teniendo… sé que ya no servirán… pero los seguiré teniendo. Son muy pequeños para usarlos. Cuando me preguntaron para quienes eran, les dije que eran para mí, pero que recién me di cuenta que estaban muy pequeños. Todos me llaman loco.

Thursday, March 28, 2013

El amor perjudica



He intentado olvidarte pero no hay manera.
Pienso en ti continuamente, pienso tanto en ti que voy a volverme loco.
Dime dónde estas y voy por ti.

Saturday, March 23, 2013

No he perdido la razón


Ojos pequeños, ojos grandes – cuando me acerco a tu rostro.
Labios pequeños, labios grandes – cuando los besé.
Piel morena, piel clara – cuando sentía tu piel.
Hacer el amor… no lo podré olvidar… me hace tanta falta hacerte el amor.
E… sigo enamorado.



Wednesday, March 20, 2013

La voz de Dios


Dios no puede ser una idea. ¿Tú crees en eso? – enciendes el fósforo -.

Dios no puede ser algo psicológico, es algo real – lo dices con una voz tan linda, tan inocente-.

La vida es la expresión clara de que Dios existe – tu voz gana un poco de seguridad-.

La Biblia dice que Dios es trascendental, no lo podemos concebir con esta mente – y ahora te pones más intransigente-.

Escucho tu voz, y me estremezco. Me sonrío, me emociono, me encanta, me  gustaría poder escuchar tu voz – no la grabación - aquí echado en mi cama. Me pregunto si tu voz seguirá siendo tan linda, tan juvenil, tan pura, tan inocente. Me pregunto si con quien compartes tu lecho le conversas y, esa persona, escucha tu voz fascinado con la melodía que yo entiendo que tiene.

Escucho tu voz, y Dios mío, es la más hermosa voz que he escuchado.