Sunday, November 25, 2012

Siempre estaré a tu lado.

Siempre estaré a tu lado.
No te voy a dejar...
Si no lo crees.
Ven que aquí te espero.

Sunday, November 11, 2012

Sé que no te vas...



Nada más amargo que el sabor de tu boca que nunca fue mía.

Nada más vacío que cuando no me contestas el celular.

Nada más lento que el tiempo de un sábado que espero que vuelvas.

Nada más absurdo que tu fe cuando ya no tienes nada que creer.

No te vas, sé que no te vas, solo pasa el tiempo… 

Tuesday, November 6, 2012

Ese momento


  • Me siento bien – le dijo.
  •  Duerme si puedes. La enfermera vendrá a las once.
  •  Todo esto es muy caro para nosotros, ¿no?
  •  Es necesario mamá. Todo saldrá bien.



No ha resistido la operación… murió.

Saturday, November 3, 2012

Pequeños Zapatos...



Estoy muerto contigo...

Me dijiste que no, era obvio... ¿qué pretendía que me dijeras?..

Me repatiaste 

El extranjero



-¿A quién quieres más, hombre enigmático, dime, a tu padre, a tu madre, a tu hermana o a tu hermano?
-Ni padre, ni madre, ni hermana, ni hermano tengo.
-¿A tus amigos?
-Empleáis una palabra cuyo sentido, hasta hoy, no he llegado a conocer.
-¿A tu patria?
-Ignoro en qué latitud está situada.
-¿A la belleza?
-Bien la querría, ya que es diosa e inmortal.
-¿Al oro?
-Lo aborrezco lo mismo que aborrecéis vosotros a Dios.
-Pues ¿a quién quieres, extraordinario extranjero?
-Quiero a las nubes... a las nubes que pasan... por allá.... ¡a las nubes maravillosas!

Albert Camus.

Sunday, October 21, 2012

Para siempre


Para siempre…, recuerdas que dijimos, para siempre.

Para siempre juntos.

Yo no solo lo dije, yo trato que sea para siempre.

En cambio tú… tú si puedes decir adiós.

Tú puedes decirme adiós, adiós… adiós.

Me dices adiós como si nada.

Yo sé que por mi parte será para siempre.

Como cuando dijimos que era para siempre, para siempre.

Ahora, no sé qué has elegido, ahora no sé si será para siempre.

No puedo creer que te sea tan fácil decir adiós.

Saturday, October 6, 2012

¿Vienes?


Después de dos semanas que no te veía. Estaba desesperado por verte, pero también estaba decidido de pedirte que sea la última vez que nos veamos. Pero resulta que no puedo, no puedo pedirte que me dejes.

Ay… ay ay ay amor… si supieras cuanto te he esperado, si supieras cuánto me costó verte ir. De pronto es así entre tú y yo: vienes un día a la semana para darme un poquito de vida y luego desapareces.

Te siento lejos, quiero llamarte.

Te siento cerca, pero no puedo ir a buscarte.

Te tengo en frente pero no puedo tocarte.

Y cuando me miras, yo entiendo…